«Por fin somos tan libres como vosotros», resalta López ante los delegados del PSOE

Afirma que el congreso «no es el final de nada, sino el principio de todo». El líder del PSE resalta que están en Sevilla para decidir «por dónde comenzamos a caminar en este nuevo tiempo»

A. GONZÁLEZ EGAÑASAN SEBASTIÁN.
Cordialidad. Patxi López saluda al presidente del PSOE, Manuel Chaves, en un receso del congreso en Sevilla. ::
                             JUAN FERRERAS/EFE/
Cordialidad. Patxi López saluda al presidente del PSOE, Manuel Chaves, en un receso del congreso en Sevilla. :: JUAN FERRERAS/EFE

Patxi López fue uno de los delegados más aplaudidos, y sobre todo cuando afirmó: «Por fin somos tan libres como vosotros». El secretario general de los socialistas vascos intervino como jefe de la delegación de Euskadi para valorar el informe de gestión del líder del PSOE saliente, a quien agradeció su contribución a la paz. Con un mensaje improvisado le dijo: «Solo por haber acabado con ETA ha merecido la pena el Gobierno de Zapatero».

La intervención del líder del PSE emocionó a los numerosos delegados que se acercaron a escucharle. Agradecieron, sobre todo, su «inyección de reserva moral» y su convencimiento de que el 38 Congreso Federal del PSOE «no es el final de nada, sino el principio de todo para volver dentro de cuatro años y poder decir: 'Mereció la pena'». López se apoyó en unas palabras de 'Boni' -Bonifacio Cisneros-, el único concejal socialista en Mungia durante los últimos veinte años, y quien durante el reciente proceso de elección de delegados para el congreso de Sevilla le dijo: «Arregladlo y volved todos juntos». El líder del PSE prometió a sus compañeros socialistas que harán ese esfuerzo porque «se lo debemos a los miles de 'bonis' que hay en toda España. Se lo debemos a los millones de progresistas que nos están esperando en este país».

Al margen de corrillos, llamadas de teléfono, recuentos y descuentos de los 956 votos que hoy se decantarán por Alfredo Pérez Rubalcaba o Carme Chacón, López quiso remarcar que los socialistas no han ido a Sevilla a buscar «poder personal», ni «a dar poder» a la nueva dirección que salga del cónclave, sino a iniciar un nuevo rumbo para abordar un «nuevo tiempo».

El portavoz de la delegación de Euskadi, cuya mayoría de dirigentes se ha decantado en favor de la candidatura del exministro, se mostró convencido de que cuando finalice el 38 Congreso «tendremos un partido más unido que al entrar. Un partido más fuerte». «Y me gustaría que cuando la persona que asuma la secretaría general se dirija a nosotros pueda decir: 'Hoy es mañana. Ya hemos empezado a caminar'».

No dudó en advertir a sus compañeros de que lo que decidan en el cónclave sevillano condicionará «el futuro de nuestro país pero, sobre todo, el de millones de progresistas». Y al futuro líder le dijo que los socialistas vascos han ido a Sevilla «a dar a la nueva dirección trabajo y responsabilidad. Hemos venido a decidir por dónde comenzamos a caminar en este nuevo tiempo».

Algunos socialistas vascos recordaban ayer el «sincero acompañamiento y la solidaridad» de los compañeros de otras federaciones que les han brindado en los momentos más difíciles de la amenaza terrorista. «Nos han acompañado muchas veces, han sido muchos congresos y les agradecemos los miles de abrazos. Pero también nos alegramos de que, después de 30 años, venimos por primera vez con la satisfacción de haber alcanzado un Gobierno socialista en Euskadi».

Incertidumbre

A unas horas de la votación lo único cierto ayer era, como se reflejaba en la frase más repetida, que «puede pasar cualquier cosa» en la votación que discurrirá entre las 12.30 y las 13.30 horas de hoy. El resultado, que puede que no se conozca hasta las tres de la tarde, podría depender mucho de la escenificación de los dos aspirantes a dirigir el partido que están citados en el plenario a las once de la mañana para la proclamación de las candidaturas con los discursos correspondientes.

Entre los asistentes al congreso algunos asistentes relataban un ambiente con cierto nerviosismo, en el que frente a unos partidarios de Alfredo Pérez Rubalcaba «muy seguros», los seguidores de Carme Chacón se les podía ver «muy crecidos». El líder del PSE de Gipuzkoa, Iñaki Arriola, miembro de la delegación vasca y secretario de notas en la mesa del congreso, describía, sin embargo, «mucha tranquilidad» entre las filas socialistas y mantenía en su total confianza en la victoria de Rubalcaba. El delegado guipuzcoano tuvo ocasión de hablar con el candidato, al que vio «muy tranquilo», a pesar de ser el centro de muchas miradas. Otra de las delegadas guipuzcoanas, Rafaela Romero, que no pudo evitar las lágrimas con el recuerdo que Zapatero hizo a Isaías Carrasco, apostaba por reivindicar un partido «no solo para vencer en las elecciones sino para convencer en el día a día. Un proyecto para una comunidad de futuro, crítica, libre, solidaria, progresista y valiente».