Una Altitoy Ternua de éxito

Se recordó a Antxon Bandres en la popular prueba de esquí de montaña celebrada en Luz Saint Sauver

JUAN MANUEL SOTILLOSSAN SEBASTIÁN.
Dureza. Los participantes de la Altitoy Ternua se esfuerzan en el couloir. ::
                             CARLOS HERNANDO/
Dureza. Los participantes de la Altitoy Ternua se esfuerzan en el couloir. :: CARLOS HERNANDO

Con dos días totalmente diferentes en cuanto a climatología se refiere, se celebró el pasado fin de semana en Luz Saint Sauver la Altitoy Ternua con una amplia participación que supo disfrutar de una travesía a la que le vienen a denominar popularmente la Behobia-San Sebastián del esquí de montaña.

Y a juzgar por los resultados se puede calificar de éxito la quinta edición de la Altitoy que este año, por su implicación y colaboración, adquiría el apellido de Ternua. Y así nos lo contaba Carlos Hernando, miembro de la organización: «Ha sido un éxito total y ya hemos recibido un montón de felicitaciones por la organización y el buen desarrollo de la prueba».

El sábado el día quedó despejado pudiendo disfrutar los participantes, tanto del recorrido A como el del B, de una jornada de esquí de montaña espléndida, quedando muy satisfechos los corredores: «Se hicieron 2.100 metros de desnivel. Se subió el Couloir des Crampettes, Col de Touatere y La crete de la Pegue con un tiempo excepcional», comenta Andoni Areizaga, director de la Altitoy Ternua y añade Carlos Hernando: «Hubo mucha competencia porque estaban dos parejas que iban siempre a la par. Estuvo la competición hasta el último metro reñidísima...» Todo esto del recorrido A, el de la competición; pero el recorrido B, algo más corto, también fue espectacular: «Verdaderamente la gente quedó encantada», apostilla Carlos.

Ya el sábado por la tarde comenzó a nevar y la organización se puso a trabajar saliendo muy tarde a ver cómo estaba el recorrido y enseguida se dieron cuenta de que había que alterar la salida del domingo que amaneció con 50 centímetros de nieve. Finalmente se realizó una cronoescalada tanto en la competición como en los populares: «Hicimos una salida desde la plaza de Luz Saint Sauver. Hizo un tiempo horrible pero el ambiente fue excelente», señala Areizaga.

Evaluación

Si todos los años la organización de la Altitoy ha estado muy bien, en esta ocasión tenía que ser casi perfecta pues venían observadores de la Federación Internacional de Esquí de Montaña para visionar la competición posiblemente para homologarla y meter la Altitoy Ternua en alguna prueba internacional.

De momento desconocen el veredicto, como nos lo contaba Hernando: «Estuvieron el fin de semana evaluando la competición y ahora estamos pendientes del informe que elaboren y emitan. Revisaron todo, cómo trabajábamos, cómo hacíamos las inscripciones, la entrega de dorsales..., absolutamente todo. Veremos a ver qué pasa...».

También estuvieron responsables de Kirolprobak, donde se realizaron las inscripciones. Ellos eran los encargados de cronometrar la competició: «Todos los corredores llevaban el chip, como en la Behobia-SS pero en la muñeca a modo de pulsera...», comenta Carlos.

Uno de los retos de la competición del pasado fin de semana, como nos dijo su director Andoni Areizaga, era mejorar en organización y lo van consiguiendo. Y así lo corrobora Carlos Hernando: «Se han diversificado las tareas siendo cada miembro de la organización responsable de un área y de esta manera creo que se ha mejorado mucho. Pero siempre se puede mejorar».

Homenaje

No podía faltar en la entrega de premios del domingo un reconocimiento y homenaje a Antxon Bandres. Su hijo, Kristian, que quedó segundo en su categoría en la competición, hizo entrega de un trofeo en recuerdo del infortunado Bandres que murió en un accidente fortuito cerca de su casa en el barrio Urkizu de Tolosa el pasado mes de septiembre: «Quedó un acto muy entrañable. Muy emotivo. Muchos trazadores conocían a Antxon. El alcalde de Luz también tuvo un recuerdo para Antxon. Fue un momento muy bonito», termina diciendo Carlos.