Euskadi registró 250 denuncias en un año por incumplir la ley antitabaco

Gipuzkoa, el territorio vasco con menos demandas. El sector de Hostelería y no impedir fumar en los establecimientos concentraron el mayor número de quejas

ARTURO GARCÍASAN SEBASTIÁN.

Han sido 250 denuncias en un año y la cosa al final no ha necesitado pasar a mayores, es decir, tener que traducirse en algún tipo de sanción o multa. 365 días después de la entrada en vigor de la Ley Antitabaco, Euskadi es la comunidad autónoma del Estado con un mayor grado de cumplimiento de la normativa que restringe el consumo de tabaco en recintos y espacios públicos.

El sector de Hostelería ha concentrado de largo en este periodo el mayor número de denuncias (199), le siguen los centros de trabajo y el transporte. Del total de denuncias cursadas en Euskadi, Gipuzkoa es el territorio vasco donde menos hizo falta llamar al orden a fumadores a instancias de los no fumadores: solo 45 de las 250 quejas, por 124 del territorio de Bizkaia y 81 de Alava. El tipo de demanda más habitual ha sido por permitir fumar (176), hacerlo en zonas prohibidas señalizadas (50), por la venta de tabaco (19) y por falta de la señalización específica (5).

Para la directora de Drogodependencias del Gobierno Vasco, Celina Pereda, estas estadísticas confirman que la entrada en vigor de la ley se ha asumido con absoluta normalidad y se han respetado los derechos de los no fumadores en un nivel de satisfacción que ronda el cien por cien (97%).

El mes más crítico fue febrero, el siguiente tras la entrada en vigor de la prohibición. Pereda restó trascendencia al número de denuncias. Pese a que el departamento tuvo que remitir 74 cartas de apercibimiento a establecimientos que acumulaban «varias» denuncias, ninguna se tuvo que saldar con una sanción. «No hemos necesitado poner ninguna multa», una vez que los recintos infractores optaron por dejar de hacer 'la vista gorda'.

La responsable de Drogodependicas del Gobierno Vasco desveló ayer, durante la presentación del balance del primer año de la entrada en vigor de la normativa, que el principal caballo de batalla, y donde se han vivido mayores dificultades para el cumplimiento de la ley, ha sido en los locales de ocio nocturno y en establecimientos alejados de los grandes núcleos urbanos: las discotecas 'afterhours'. Como ejemplo citó los locales de ocio, que permiten fumar a sus clientes a última hora, y apuntó que los ciudadanos deben ver esa permisividad «no como un favor, sino como una agresión».

Estadios sin humo

A partir de ahora, y dando ya por asentada la normativa en los primeros focos de atención, el departamento de Sanidad del Gobierno Vasco va a dirigir sus esfuerzos hacia erradicar el tabaquismo en aquellos otros espacios donde todavía no se ha hecho hincapié en su eliminación: los vehículos privados, siempre y cuando haya menores a bordo, los estadios de fútbol e incluso las playas, porque «si así lo reclamara la sociedad, se podrían incluir en el marco normativo si hubiera demanda en ese sentido».

El consejero de Sanidad del Gobierno Vasco, Rafael Bengoa, incidió en que el enemigo a batir en la guerra contra el tabaco son las grandes firmas que comercializan las cajetillas, cuya actividad calificó de «manipuladora, interesada e intervencionista» para con los organismos públicos, siempre buscando favorecer sus intereses comerciales. «El problema no son los fumadores, sino la industria», afirmó.

Bengoa puso el acento en recordar que desde hace décadas la población «diana» de la industria tabaquera son las mujeres, los adolescentes y los jóvenes, con quienes tratan de «garantizarse el relevo y asegurarse la renovación en el mercado con nuevos fumadores», partiendo de la constatación que arrojan los informes que se manejan, tanto desde los organismos sanitarios como desde la propia industria, que aseguran que «solo el 5% de los fumadores se inician en el hábito a partir de los 24 años».

Terapias

Según los datos facilitados ayer por el departamento, Bizkaia concentra las zonas y poblaciones con mayor pocentaje de fumadores: los municipios de la Margen Izquierda de la ría y las Encartaciones. Ante esa elevada tasa de fumadores, Sanidad ha puesto ya en marcha programas dirigidos a trabajar la deshabituación, tanto individual como colectiva en esas zonas.

El objetivo es extender esa dinámica al resto de Euskadi y que, para finales de año, al menos uno de los dos integrantes de cada cupo médico (médico y enfermero) esté formado en las terapias de deshabituación individual. En la actualidad, el 87,5% de los centros de salud vasco dispone de esta modalidad de consulta.