Mantienen todas las imputaciones contra el acusado de crimen de Yasmín

La Fiscalía solicitó ayer una condena de 44 años de prisión. El jurado recibirá mañana el objeto del veredicto y comenzará con las deliberaciones

JAVIER PEÑALBASAN SEBASTIÁN.
El acusado, junto a los dos abogados que le defienden, durante la sesión de ayer. ::
                             MICHELENA/
El acusado, junto a los dos abogados que le defienden, durante la sesión de ayer. :: MICHELENA

La Fiscalía de Gipuzkoa y las acusaciones personadas en el juicio que se celebra en la Audiencia de Gipuzkoa por el crimen de Yasmín Rodríguez, cometido en mayo de 2009 en Irun, mantuvieron ayer las imputaciones contra el presunto autor del delito.

El ministerio público solicitó que el acusado, Edward Enrique Sanclemente, esposo de la víctima, sea declarado culpable de dos delitos de asesinato, uno de ellos en grado de tentativa, por los que pidió penas que suman 35 años. También demandó condenas por coacciones, amenazas, lesiones y otra por un delito contra la de seguridad vial. Por estos últimos reclama nueve años más, de forma que el imputado se enfrenta a un total de 44 años de cárcel. Las otras acusaciones, tres particulares, que representan a la hija de la fallecida, a su madre y a Juan Pablo Urtizberea, y la acción popular que ejercen el Ayuntamiento de Irun, las Juntas Generales de Gipuzkoa y el Ministerio de Igualdad, solicitaron penas similares. Todas ellas coincidieron en señalar que el acusado sometía a su pareja a una estrecha vigilancia y control. Remarcaron que la llamaba constantemente, «incluso a horas nocturnas e intempestivas», dijo la fiscal. La pareja se había separado en 2007, si bien habían retomado la relación.

Recordaron que la noche del suceso, sobre las cuatro y media de la madrugada, el inculpado siguió con su coche a la víctima cuando ésta regresaba al volante de su Opel Corsa rojo con una amiga desde el hotel Ibis, después de celebrar la despedida de un compañero de trabajo. Durante el trayecto, el procesado embistió por dos veces el automóvil en el que viajaba fallecida. El segundo de los impactos hizo que el coche de Yasmín quedara mirando en el sentido contrario a la marcha.

Las acusaciones sostuvieron de nuevo que el procesado descendió del vehículo y se digirió hacia Yasmín, que también se había bajado de su coche con el propósito de hablar con su marido.La parte acusadora sostuvo que la mujer, aturdida aún por el impacto recibido, fue atacada por el acusado, que le clavó un cuchillo de cocina en la base del cuello. La fiscal y el resto de letrados indicaron que el ataque fue sorpresivo e inesperado y que Yasmín no tuvo oportunidad de defenderse.

Aseguraron asimismo que tampoco Juan Pablo Urtizberea, que acudió en auxilio de la fallecida, pudo evitar la agresión de la que fue objeto. El abogado que le representa calificó el ataque de «súbito, inesperado y violento» y añadió que la herida que sufrió en el abdomen y que le produjo la salida de vísceras, «era incompatible con la vida».

La defensa del acusado, por su parte, pidió diez años de condena por un delito de homicidio, otro de homicidio en grado de tentativa y un tercero de lesiones con las atenuantes de haber obrado en un momento de arrebato, bajo los efectos del alcohol y de haberse entregado tras el crimen.

Sangre de la víctima

Además del preceptivo trámite procesal de presentación de conclusiones, en la sesión de ayer prestaron declaración expertos de la Unidad de Policía Científica de la Ertzain-tza. Dos de ellos participaron en la toma de muestras de sangre obtenidas en la sudadera, camisa y un pantalón del acusado. Estos restos biológicos fueron analizados por dos especialistas en genética. Ambos afirmaron que unos pertenecían a la víctima, otros al imputado y en los restantes había mezcla de la fallecida y del agresor.

Comparecieron también dos peritos que analizaron la pintura de los coches para saber si en el que conducía Yasmín había restos de la del procesado. Las expertas dijeron que en el Opel Corsa de la fallecida había muestras del barniz del turismo de Edward Enrique Sanclemente.

Tras la sesión de ayer, el juicio entra en su recta final. Hoy, fiscal, letrados de la acusación y el de la defensa expondrán respectivos informes y se concederá al acusado la última palabra.

Mañana, la magistrada del proceso entregará a los miembros del jurado el objeto del veredicto. Se trata del cuestionario que deberán cumplimentar y que, en definitiva, establecerá el grado de culpabilidad del imputado. Seguidamente, el tribunal se retirará a deliberar.