Testamento religioso de Unamuno

:: JAVIER SAGASTIGOITIA HERNANI

Al señor Tamayo Ayestarán: Leí con gusto su largo y bien documentado artículo sobre Unamuno, conmemorando los 75 años de su muerte. (DV 10-01-12) Hay un tema que, a mi parecer, silenció. ¿Quién venció en este agónico duelo entre Dios y el racionalismo kantiano que tanto influyó en su vida? ¿Quién ganó esta dura batalla de la razón contra la fe? ¿Fue más fuerte su horror a la muerte, considerada como final absoluto, o la esperanza en un Dios inmortalizador? En el Diario íntimo de Unamuno, podemos leer estas confidencias: «Perdí la fe pensando mucho en el Credo y tratando de racionalizar los Misterios. Con la razón buscaba un Dios racional que iba desvaneciéndose por ser pura idea. Y no sentí al Dios vivo que habita en nosotros. Al rezar, reconocía con el corazón a mi Dios que con mi razón negaba». Dios venció a Kant y en su Diario poético la esperanza del creyente venció en el combate y protesta contra la muerte, como comienzo de la nada: «Agranda la puerta, Padre, porque no puedo pasar. La hiciste para los niños y yo he crecido a mi pesar. Méteme, Padre eterno, en tu pecho, misterioso hogar. Dormiré allí, pues vengo deshecho del duro bregar». Don Miguel de Unamuno, descanse en paz.