«Volveremos a coincidir en la misma casa con muchos que pasaron a EB»

Asegura que de la asamblea general del día 28 saldrá «una izquierda alternativa no independentista»

ANTTON IPARRAGUIRRE AIPARRAGUIRRE@DIARIOVASCO.COMSAN SEBASTIÁN.
El líder de IU-Los Verdes-Ezker Anitza, Mikel Arana. ::
                             JORDI ALEMANY/
El líder de IU-Los Verdes-Ezker Anitza, Mikel Arana. :: JORDI ALEMANY

Mikel Arana (Ordizia, 1973) afronta con ilusión la asamblea general que celebrará el día 28 la formación que dirige como secretario general, Izquierda Unida- Los Verdes-Ezker Anitza, nacida el pasado octubre tras abandonar Ezker Batua la corriente afín a este parlamentario vasco. «Llegar hasta este punto ha sido complicado, pero ha merecido la pena», asegura. El cónclave, en el campus de la UPV en Leioa y en el que podrán participar todos los residentes en Euskadi afiliados de Izquierda Unida Federal, podría aprobar que el partido pase a llamarse Ezkerra-Izquierda Unida.

-¿Se va a rodear de leales para evitar más escisiones?

-No es una cuestión de lealtades personales, sino de tener claro cuál es el proyecto político al que aspiramos. Queremos ocupar un quinto espacio en el mapa político vasco a través de una izquierda alternativa no independentista, sino federal, anticapitalista y radical, entendiendo este último término como la necesidad de modificar el sistema actual desde su base.

-¿El objetivo es dotar a su formación de una personalidad jurídica «propia y autónoma», para federarse después con IU-Federal?

-Acudimos a las generales como Izquierda Unida Los Verdes-Ezker Anitza, pero había que dotarle a ésta de una personalidad jurídica propia, como ya hizo antes EB, y confirmar que somos la única referencia de IU-Federal en Euskadi. Se aprobarán unos estatutos y una estructura con un órgano ejecutivo reducido en número y otro político que tome las decisiones más relevantes.

-Durante su mandato como secretario general ha sufrido dos escisiones ¿Han sido más por razones personales que ideológicas?

-Se han debido a que en su momento no se quisieron tomar medidas drásticas a la vista de los resultados de las elecciones autonómicas de 2009, donde se bajó de tres parlamentarios a uno y se perdió la mitad del apoyo electoral. Luego, pocos meses después, vinieron las elecciones municipales, donde aquello básicamente se volvió a repetir y tampoco se hizo nada. Por eso, creíamos que era el momento de, a través de una asamblea, redefinir el proyecto político y abrirlo a otros agentes políticos y sociales, y de ahí han podido venir las diferentes escisiones. La primera, la de Alternatiba, visto donde están militando ahora, con un componente más político, y la segunda, la de EB, por una cuestión mucho más organizativa y por la manera de entender la política.

-¿Ha sido su antecesor en la Secretaría General, Javier Madrazo, el culpable?

-Las responsabilidades son compartidas. No hay que entrar a identificar a unos y a otros. Ha habido un grupo de personas que entendía que se podía continuar con un proyecto moribundo, como era el de EB, y otra serie de personas que creíamos que a eso había que darle una vuelta. Las generales nos han dado la razón y han confirmado que teníamos más cercanía con lo que podía ser la sensibilidad de la gente de Euskadi que no es nacionalista y que quiere un proyecto político a la izquierda del Partido Socialista.

Sin relación con Madrazo

-¿Mantiene relación con Madrazo?

-No. Ninguna.

-¿Y con los excompañeros de EB?

-Con algunos más que con otros. Hay veces que coincidimos en algunos sitios y nos tratamos con absoluta normalidad. Además, a medida que nuestro proyecto se vaya consolidando y se vayan conociendo las propuestas políticas que salgan de la asamblea general, estoy convencido de que volveremos a coincidir en la misma casa con muchas de las personas que se pasaron a EB. Es cierto que ha habido gente que en un primer momento no quiso formar parte de nuestro proyecto, y hacia el final del mismo se ha ido animando y apuntando.

-¿Ve al Gobierno de Patxi López lo suficientemente fuerte como para aguantar hasta 2013, cuando debería finalizar la legislatura?

-Desde el punto de vista aritmético puede seguir adelante mientras el PP le apoye, pero es muy débil desde el punto de vista político. Está casi más por estar que por tener proyectos sólidos para salir de la crisis, y una muestra es el dato del desempleo. El Gobierno Vasco no es capaz de frenar esa sangría.

-¿Le sorprendería que el lehendakari adelantara las elecciones autonómicas al próximo otoño?

-A mí no me sorprendería, pero tampoco digo que lo vaya a hacer. En una conversación con representantes de otros partidos, uno me decía 'sería la primera vez que alguien adelanta las elecciones para dejar el poder'.

-¿Volvería a ser candidato a parlamentario?

-De momento ni me lo planteo. Primero hay que conformar el proyecto político y luego ya veremos.

-¿Cómo valora la labor de Bildu en instituciones como la Diputación de Gipuzkoa y el Ayuntamiento de San Sebastián?

-Pasados prácticamente ocho meses desde las elecciones todavía no ha sido capaz de presentar un proyecto claro para ambas instituciones. Ha tenido que ceder a algunas reivindicaciones históricas de la izquierda abertzale. Y en este momento de crisis económica no está aportando soluciones muy diferentes a las de otros partidos.

-¿Qué opina de la llegada de Amaiur al Congreso y al Senado?

-Me sorprendió que se abstuviera en la votación de la investidura de Rajoy con el argumento de que se trata de un presidente español. Queda toda la legislatura por delante y espero que IU y Amaiur puedan encontrarse en el Congreso.

-En el mensaje de fin de año del lehendakari, usted echó de menos que no apostara por la Declaración de Aiete, ¿qué pasos le demanda?

-Parece que más que lehendakari es secretario general del PSE y que está viendo todo lo que es el proceso de normalización y el nuevo ciclo político como quien mira los toros desde la barrera, a ver qué hacemos todos los demás. Tiene que adoptar una postura mucho más valiente en torno a los derechos de los presos y convocar una mesa de partidos.

-¿Debe pedir perdón ETA a las víctimas?

-ETA tiene que hacer una reflexión muy seria sobre lo que han sido 50 años de violencia absolutamente inasumibles e inaceptables. No puede resolver eso y casi mil personas muertas simplemente con una declaración de siete minutos a cargo de tres personas encapuchadas. Debe reconocer el daño ocasionado y dar pasos hacia su disolución.

-¿Y qué pasos debe dar la izquierda abertzale?

-Hay algunos sectores que quieren hacer una especie de repetición de lo que fue la Transición, un punto final, y aquí no ha pasado nada y ahora todos vamos a ser amigos. Antes de pedir pasos a los demás, la izquierda abertzale tiene que hacer una seria y profunda autocrítica y reflexión sobre lo que ha sido su actitud hacia la violencia. Ha mirado hacia otro lado, cuando no ha alentado determinadas situaciones.

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