«Tendemos a dar explicaciones muy modernas a mitos antiquísimos»

Kristian Pérez Zurutuza. El filólogo, el príncipe rumano y la (re) creación del monstruo

BEGOÑA DEL TESO

Licenciado en Filología por la Universidad de Deusto en el campus de Donostia, especialista post graduado en Traducción, con estudios también en la UPV, la UNED y el University College de Cork, beasaindarra, profesor de inglés, fascinado por la literatura victoriana y por aquella que entre los siglos XVIII y XIX construyó monstruos tan ricos, bellos y horrendos como la criatura de Frankenstein, Mister Hyde o Drácula a la manera de Bram Stoker, Kristian profundizó igualmente en los estudios de filología hispánica por su amor hacia Góngora, Quevedo o Calderón, solo comparable a la pasión que siente por la Generación del 98. Por Goethe y por el Simplicius. Autor también de El pulpo trompetero, un ensayo donde se concluía que pensar es ya un acto de rebeldía, Kristian realizara su tesis doctoral sobre el fenómemo vampírico y sobre la figura de Vlad el Empalador, el dragón del siglo XV que venció al turco.

Estamos pasando horas muertas junto a la Catedral hablando de un mito que a pesar de ser un nosferatu está muy vivo: el vampiro.

Él sabe que su fuerza, como la de otras criaturas y otros monstruos radica en que no creemos en su existencia y por eso se mueven con mucha tranquilidad entre nosotros.

No creeremos, pero están incrustados en nuestro imaginario.

No somos muchos los que realmente hemos leído el Drácula de Stoker pero todos tenemos una imagen bien clara de cómo y qué es un vampiro. Detalles iconográficos más o menos veraces aparte como los colmillos, es por eso que mis amigos y tanta otra gente considera a los vampiros de la saga Crepúsculo bastante raritos.

¿Por qué no cazan humanos para beber su sangre?

No, por eso no. Durante un tiempo también se negó a beber sangre humana Louis, el aristócrata sureño de Entrevista con el vampiro.

Entonces, ¿porqué mantienen relaciones sexuales normalizadas, no basadas en la morbosidad del mordisco y la sangre que fluye?

Tampoco. En la serie Sangre fresca los vampiros hacen el amor.

Acaso tus amigos saben que Edward es raro porque... ¡ha dejado embarazada a Bella!

Justo. Me gustaría preguntarle a la autora en qué se basó para concebir esa idea. En qué se basó o cómo se atrevió. El vampiro está muerto. ¿Cómo puede engendrar? Por cierto, ¿el bebé ha nacido ya?

Si. En la penúltima película.

¿Es niño o niña?

Niña, Resmee.

Curioso. Habrá que ver si es inmortal, vampira o humana.

Y descubrir si su sangre es mestiza o tan pura como la de...

¿La hija de Van Helsing en Drácula 2001, alimentada con sangre de un vampiro que era realmente...

¡Nada más y nada menos que el propio Judas Iscariote!

El filme no es bueno pero la idea resulta brutal: Judas se ahorca al atardecer, cuando el sol se pone, y se transforma en el primer vampiro.

Por castigo pero quizás también porque bebió la sangre de Cristo.

He oído que hay quien dice que la Última Cena es un acto vampírico. Una teoría tan brillante como herética. Su solo planteamiento desataría (desatará) la ira de los creyentes.

Desarrolla, si quieres, tu titular.

Sabes que al vampiro se le ha analizado a través de Freud, la psiquiatría y la psicología e incluso se han llegado a conclusiones políticas y postcolonialistas. Cuando apareció el primer Drácula negro...

Que no fue Blade ni Wesley Snipes sino William Marshall.

En Blacula de W. Crain. Pues bien, como la película se estrenó en el 72, en plena explosión del black power, Malcolm X y las Panteras Negras, muchos creyeron que junto al rock y los hippies, ese Drácula negro significaba y provocaría el fin del orden blanco establecido en América y el mundo. Hoy en Crepúsculo puedes sacar conclusiones de identidad nacional y feminismo.

Nos crucificarán pero lo del feminismo no me sorpende. Es Bella quien desea de forma muy activa y sexual a Edward, tan pasivo. Pero de ahí a... ¿identidad nacional?

El hombre lobo, Jacob, es indio, nativo americano y defiende su territorio contra los pálidos invasores de origen europeo. Lo dicho en el titular: interpretaciones cada vez más modernas para un mito atávico cuyos orígenes se hunden en la Oscuridad de los Tiempos.