Los reclusos vascos no recibirán visitas para impulsar la manifestación

Expresos etarras de Barakaldo hacen un llamamiento a participar en la marcha del 7 de enero

DAVID S. OLABARRISAN SEBASTIÁN.

El entorno de la izquierda abertzale se está movilizando en distintos frentes para convertir en algo «colosal» la manifestación que el 7 de enero en Bilbao reclamará la amnistía y el final de la dispersión.

Los esfuerzos por conseguir una movilización sin precedentes también se están dejando sentir en las distintas cárceles en las que los presos de ETA cumplen sus condenas. Según fuentes penitenciarias consultadas por este periódico, al contrario de lo que suele ser habitual, de cara a ese fin de semana apenas hay previstas visitas a reos de la banda. Una decisión que se encuentra directamente relacionada con la celebración de la marcha.

De hecho, una de las principales reivindicaciones que realizan en prisión los presos adscritos al EPPK -el grupo que aglutina a los reclusos que no han roto con las directrices de la banda- se centra en reclamar que se les trate como un «colectivo político» y en pedir el acercamiento a cárceles cercanas al País Vasco. Actos de protesta que suelen protagonizar los últimos viernes de cada mes -como hoy- y que muchas veces consisten en no acudir a a los comedores, en lucir camisetas reclamando el «acercamiento» a las cárceles de Euskadi y en negarse a participar en las actividades programadas. Este comportamiento «conlleva una sanción» e indica que el recluso no tiene intención de acogerse al sistema individualizado de reinserción.

Los llamamientos a participar en la manifestación del próximo día 7 tuvieron continuidad ayer en Barakaldo. Una treintena de expresos de etarras de la localidad vizcaína exigieron «la vuelta a casa de todos los presos y exiliados vascos» como un paso importante para la «superación del conflicto» en este momento de «esperanza».

En la concentración participaron la exedil de EH absuelta en el caso Udalbiltza Eider Casanova, Unai Vázquez y el histórico de la izquierda abertzale Perico Solabarria. Los expresos leyeron un manifiesto en el que insistieron en que el momento actual «está abriendo puertas» a que se dé «una solución democrática» al «conflicto en Euskal Herria». Según dijeron, es un momento de «esperanza» para que las nuevas generaciones «no tengan las cárceles como probable destino por el compromiso hacia su pueblo».