Irun muestra su repulsa por el intento de violación y se solidariza con la víctima

Una concentración reclamó actuaciones «concretas contra la violencia»

IÑIGO MORONDOIRUN.
Ángeles Ares, en un momento previo a la concentración. ::                             F. DE LA HERA/
Ángeles Ares, en un momento previo a la concentración. :: F. DE LA HERA

El pasado 25 de noviembre, con motivo del Día Internacional contra la Violencia de Género, varias asociaciones de mujeres de Irun acordaron un protocolo de actuación para dar respuesta a las actos de violencia machista de todo tipo que tuvieran lugar en la ciudad.

Desgraciadamente, no ha habido que esperar demasiado para ponerlo en práctica. A las siete y media de la tarde de ayer, más de doscientas personas se reunieron en la calle Alzukaitz, a escasos metros de donde en la madrugada del sábado tuvo lugar una agresión sexual y un intento de violación contra una vecina irunesa. Fue la actuación de otra irundarra, Ángeles Ares, la que sirvió para dejarlo en intento y fue ése el ejemplo que durante la concentración se puso de lo que debe ser la respuesta ciudadana ante «una lacra que padecemos la mitad de la ciudadanía», señalaron tanto en euskera como en castellano las portavoces de las asociaciones de mujeres irundarras. «No podemos dejar pasar este tipo de actos; no podemos normalizar el miedo, los gritos ni los silencios. Debemos seguir respondiendo, en solidaridad, como hizo la vecina de esta misma calle, no quedando impasibles ante esa lacra que padecemos la mitad de la ciudadanía».

Eliminar puntos negros

También aprovecharon para exigir, una vez más, a las instituciones «actuaciones concretas contra la violencia machista, como la eliminación de los puntos negros de la ciudad, tan denunciados, y en los que se siguen dando agresiones de este tipo». Por último, las asociaciones irunesas de mujeres señalaron que «cada día somos más en esta lucha por la igualdad» e invitaron «a toda la ciudadanía a ser parte activa de esta respuesta colectiva».

Además de las asociaciones convocantes, a la concentración de ayer se sumaron representantes institucionales, incluido el alcalde, José Antonio Santano, así como de otros colectivos ciudadanos, culturales y deportivos de la ciudad y muchos vecinos del barrio de Arbes, en el que tuvo lugar el ataque.

Entre todo ellos se encontraba también la propia Ángeles Ares, a la que se acercaron varias personas con el objetivo de felicitarle por el valor con el que afrontó la situación. Al oír unos gritos que provenían de la calle pidiendo auxilio, bajó de su casa a la calle y se enfrentó con un paraguas al agresor. Éste huyó y fue detenido posteriormente por la Ertzaintza.

Durante la concentración, Ángeles quiso ser una vecina más mostrando su rechazo ante lo ocurrido, sin ocupar ningún puesto destacado. Una vez que se dio por finalizada la protesta, Ángeles tuvo la oportunidad de conversar con el alcalde de Irun, con quien ya había hablado antes por teléfono.

El Partido Popular de Irun se sumó a las felicitaciones a Ángeles y a las muestras de solidaridad con la víctima, pero quiso recordar que son ya «cuatro agresiones sexuales las que han tenido lugar en los últimos seis meses» en Irun. Por eso, instaban al Gobierno municipal a «poner las medidas policiales necesarias para evitar estas situaciones en la medida de lo posible».

El grupo del PSE-EE en las Juntas Generales de Gipuzkoa presentó ayer una propuesta de resolución urgente para que sea debatida ante la Comisión de Igualdad en la que pide la condena de los ataques de violencia machista perpetrados el pasado fin de semana en San Sebastián e Irun. Romero destacó la importancia de «elevar la voz y pedir dignidad y justicia» para las mujeres.