La Diputación afirma que la decisión sobre la incineradora se adoptará en el Consorcio

Afirma que las Juntas «no pueden dar órdenes a las mancomunidades en la gestión de la basura»

FERNANDO SEGURASAN SEBASTIÁN.

El Gobierno foral afirma que la decisión final sobre si se construye o no la incineradora se adoptará en el Consorcio de Residuos (GHK), donde Bildu tiene mayoría absoluta. Añadió que la competencia «exclusiva» en la gestión de los residuos recae en las mancomunidades, representadas en el citado Consorcio.

Larraitz Ugarte realizó estas declaraciones un día después de la aprobación de los presupuestos forales, propiciada por el acuerdo alcanzado entre Bildu y el PNV. El pacto incluye que sean las Juntas Generales (donde Bildu está en minoría) las que «adopten una decisión antes del 30 de junio» sobre las modificaciones que la Diputación proponga del Plan de Residuos en vigor. Entre estas modificaciones podría encontrarse el redimensionamiento de la incineradora.

La portavoz mostró sus satisfacción por el acuerdo. «Ni el PNV ni nosotros hemos renunciado a nuestros planteamientos. Se ha abierto un plazo de seis meses para llegar a un consenso».

Preguntada sobre qué ocurría si las propuestas de Bildu en las Juntas no salen adelante y la Cámara foral mantiene su apuesta por la incineradora, Ugarte indicó que «la decisión final será del Consorcio».

La portavoz explicó que las competencias en materia de planificación corresponden a las Juntas, pero las relativas a la gestión de los residuos «son exclusivas» de las mancomunidades representadas en el Consorcio. «Las Juntas no deciden si se va a construir una incineradora. El Consorcio es la única entidad competente para establecer qué infraestructuras se realizan».

¿Podría, por tanto, darse el caso de que el Consorcio no desarrollara la planificación que aprobaran las Juntas? La portavoz foral respondió que cuarenta ayuntamientos y una Mancomunidad, «que representan al 60% de la población, han decidido realizar un esfuerzo por reciclar lo máximo posible, de forma que la fracción quemable sea mínima. Si se va a efectuar ese esfuerzo, dentro de seis meses tendremos que valorar si el proyecto aprobado en su día es viable desde el punto de vista económico. GHK se puede encontrar con un proyecto inviable. Las Juntas -subrayó Ugarte- no pueden dar órdenes a las mancomunidades en materia de gestión de los residuos».

Ugarte subrayó que la posición de Bildu es clara. «No somos favorables a la incineradora, de ningún tamaño. Las Juntas analizarán otras alternativas».

La rueda de prensa con la portavoz terminó con estas preguntas:

- Si la palabra última recae en el Consorcio, ¿qué sentido tiene el acuerdo entre Bildu y PNV que fija en las Juntas las decisión sobre los residuos?

- Vamos a convencer al PNV y al resto de partidos de que nuestras propuestas son las más adecuadas. No es una cuestión de réditos políticos, es de sentido común: hay que reciclar lo máximo posible.

- ¿Y si Bildu no convence a los demás grupos?

- La decisión final corresponde al Consorcio de Residuos.