Bildu y PNV abren la puerta a una incineradora más pequeña en Zubieta

El acuerdo presupuestario ratifica que las Juntas deciden la planificación de los residuos. PNV, PSE y PP, grupos que aprobaron el plan en vigor, tienen mayoría en la Cámara foral

FERNANDO SEGURASAN SEBASTIÁN.
Reunión mantenida ayer por la tarde por el Consejo de Administración del Consorcio de Residuos. ::                             MICHELENA/
Reunión mantenida ayer por la tarde por el Consejo de Administración del Consorcio de Residuos. :: MICHELENA

El problema de la gestión de las 400.000 toneladas de residuos que se generan cada año en Gipuzkoa comienza a reconducirse. El acuerdo presupuestario escenificado ayer por la mañana entre Bildu y el PNV en las Juntas Generales, y las decisiones adoptadas por la tarde en el Consorcio de Residuos desbrozan un terreno que en los últimos meses se había llenado de zarzas. Si el proceso no descarrila, todo indica que en Zubieta se seguirá construyendo la incineradora, aunque quizá acabe siendo más pequeña que la prevista inicialmente.

La llegada de Bildu al poder tras las elecciones forales y municipales puso en cuestión el Plan de Residuos elaborado en las dos pasadas legislaturas. La coalición, siguiendo la línea de la izquierda abertzale, se oponía rotundamente a la construcción de una incineradora. Este posición desbarataba todos los complejos acuerdos interinstitucionales firmados entre la Diputación, el Ayuntamiento de San Sebastián, las Mancomunidades y la Diputación de Bizkaia.

Estos convenios permitieron el cierre de San Marcos y el trasvase de la basura de Donostialdea a los otros tres vertederos de Gipuzkoa y al de Igorre en Bizkaia, a cambio de que la capital asumiera la ubicación de la incineradora. La puesta en marcha de la planta de Zubieta en 2014 conllevaría el cierre de los basureros de Lapatx, Urteta y Sasieta, cerca de colmatarse.

El punto clave del acuerdo logrado entre Bildu y PNV estriba en que las decisiones sobre la planificación de los residuos se asume que son competencia de las Juntas Generales. En la Cámara foral la coalición se encuentra en minoría y, por tanto, admite que su apuesta por impedir la construcción de la planta no tiene futuro. Lo lógico es que PNV, PSE y PP sigan apostando por el Plan de Residuos que aprobaron en la pasada legislatura. Eso sí, cabe la posibilidad de que admitan modificar el diseño original de la planta, permitiendo que se construya una más pequeña.

El acuerdo entre Bildu y PNV ratifica algo obvio: la competencia en la planificación de la gestión de los residuos reside en la Cámara foral. El Plan en vigor se basa en una norma aprobada en el Parlamento territorial. Sin embargo, tras la formación del nuevo Gobierno de la Diputación, esta realidad competencial se puso en solfa.

La coalición esgrime que ha logrado la representación mayoritaria en gran parte de los ayuntamientos guipuzcoanos, en casi todas las mancomunidades y, en consecuencia, goza de un control absoluto en el Consorcio de Residuos. Por tanto, tal y como recalcó en más de una ocasión el diputado foral de Medio Ambiente, Juan Carlos Alduntzin, se podía producir un choque de legitimidades entre las Juntas y el Consorcio.

El acuerdo entre Bildu y el PNV zanja esta cuestión. El documento (ver ficha) precisa que serán las Juntas (comisión de Medio Ambiente) la que adoptará la decisión sobre la planificación de la gestión.

Esa comisión analizará las propuestas que le envíe la Diputación dirigidas a modificar el Plan de Residuos. Es decir, y este es el segundo punto clave del acuerdo, las Juntas abren la puerta a que la incineradora sea más pequeña que la prevista inicialmente.

De esta forma, se pone una pista de aterrizaje para que Bildu abandone un camino que, como algunos han reconocido entre sus propias filas, conducía al desastre. La coalición podría reclamar que se incremente el esfuerzo en el reciclaje y compostaje, de manera que la fracción a incinerar fuera inferior a la calculada inicialmente. Con estos nuevos datos en la mano, quedaría justificado un redimensionamiento, triunfo que podría esgrimir Bildu ante los sectores y plataformas más opuestos a la planta. El PNV, por su parte, se anotaría el tanto de mantener la incineración como el sistema de cierre para el tratamiento de los residuos

El diputado foral de Medio Ambiente ha indicado en repetidas ocasiones que la generación de residuos ha experimentado en los últimos años un descenso. Alduntzin atribuye esta minoración a la mayor concienciación social y a las experiencias del puerta a puerta. Algunos expertos, sin embargo, aseguran que el descenso se debe también al menor consumo que se deriva de la crisis económica y que, por tanto, el índice repuntará.

El acuerdo añade que las Juntas tomarán una decisión antes del 30 de junio del próximo año, justo a tiempo para que se inicie la construcción del edificio de la incineradora en el plazo previsto. Los trabajos que se están realizando ahora corresponden a los accesos viarios y a la explanación del solar.

Consorcio de Residuos

La tercera pata del acuerdo radica en que hasta el 30 de junio, ninguna entidad «en la que Bildu tenga una representación mayoritaria adoptará medida alguna que impida u obstaculice la ejecución» de la incineradora.

Dicho en breve. Las obras en curso en Zubieta seguirán adelante sin que el Consorcio vaya a hacer nada para impedirlo. Esta parte del pacto tuvo su correlato en las decisiones adoptadas ayer por la tarde en la citada entidad, donde Bildu tiene mayoría absoluta.

El Consejo estaba emplazado a decidir si aprobaba, rechazaba o mantenía la suspensión del proyecto básico de la incineradora. Este proyecto recibió luz verde por los anteriores responsables del Consorcio en el tiempo de descuento de la legislatura. Los nuevos rectores suspendieron la aprobación.

El Consejo decidió ayer prolongar esta suspensión hasta el 30 de junio. Alduntzin, presidente de GHK, subrayó tras la reunión que esta medida «no paraliza ningún contrato en vigor» y, por tanto, no se pagarán indemnizaciones.

El diputado explicó que 38 alcaldes han mostrado su disposición a poner en marcha sistemas de recogida que generarán menos basura. Este compromiso, según Alduntzin, «convierte en inviable la incineradora. Ese es el motivo por el que el Consejo propondrá este tema a la Asamblea la próxima semana». Alduntzin añadió que la suspensión «está en consonancia con el acuerdo Bildu-PNV».

Durante los últimos 15 años, instituciones y entidades del territorio han realizado un importantísimo esfuerzo para dar una respuesta eficaz, sostenible y respetuosa con el medio ambiente a uno de nuestros mayores problemas: la gestión de los residuos.

Compromisos:

1. En relación a la enmienda 388 a los presupuestos de 2012

Acuerdo de transacción:

Una partida de 10 millones de euros que tendrá carácter ampliable y que podrá llegar hasta 20 millones, en los presupuestos de 2012.

Crédito de compromiso de 5 millones para 2013.

2. La Comisión de Medio Ambiente de las Juntas Generales, en aplicación del art. 161.2 del Reglamento, realizará un análisis y seguimiento de las decisiones que se han adoptado en esta Institución en torno a la planificación de la gestión de los Residuos.

3. Del mismo modo, la Comisión conocerá y analizará las propuestas que en su caso la Diputación pueda enviar a Juntas Generales, dirigidas a la modificación de la Norma Foral en vigor (7/2008, de 23 de diciembre, por la que se aprueba el documento de progreso (2008-2016) del 'Plan Integral de Gestión de Residuos Urbanos 2002-2016.

4. La Comisión adoptará una decisión antes del 30 de junio de 2012.

5. Mientras tanto (hasta el 30 de junio), ninguna institución y/o entidad en la que Bildu tenga una representación mayoritaria adoptará decisión alguna que impida u obstaculice la ejecución de las infraestructuras que están previstas y aprobadas hasta la fecha para la gestión de los Residuos.