«El Gobierno actuará con calma y habilidad en el tema vasco; no se precipitará por la ansiedad de otros»

Emplaza al PNV y el PSE a «no morder el anzuelo de las reivindicaciones de la izquierda abertzale»

MIGUEL VILLAMERIELVITORIA.
Parlamento Vasco. Borja Sémper, frente a la sede de la Cámara vasca en Vitoria. ::                             ARIZMENDI/
Parlamento Vasco. Borja Sémper, frente a la sede de la Cámara vasca en Vitoria. :: ARIZMENDI

Borja Sémper, presidente del PP de Gipuzkoa y parlamentario, pide tranquilidad a los partidos vascos a la hora de abordar el nuevo tiempo abierto en Euskadi tras el cese de la violencia de ETA. Asegura que el Gobierno de Rajoy no va a caer en la precipitación y que el futuro presidente gestionará todo lo relacionado con Euskadi en colaboración con el PP vasco.

-La próxima llegada de Rajoy al Gobierno está centrando muchas miradas sobre la postura que adoptará el Ejecutivo con respecto a Euskadi. ¿El PP vasco está notando un mayor interés por parte de otras formaciones políticas?

-Sí, aunque responde a algo tan lógico como que gobernar en España con mayoría absoluta te pone en el centro de la política. Pero me gustaría pedir dos cosas al resto de los partidos. En primer lugar, tranquilidad y calma, porque si alguien cree que apretando al PP va a conseguir no sé qué cosas, se equivoca. Si algo no va a hacer el PP es precipitarse. En segundo lugar, la prioridad de Rajoy ahora mismo es la economía y el empleo, y los temas vascos se van a gestionar a través del PP vasco. Rajoy habla todas las semanas con Basagoiti para saber qué opinamos sobre la situación política en Euskadi y sobre lo que hay que hacer en el futuro.

-¿Les ha trasladado que su opinión será decisiva en sus políticas?

-No sólo lo ha dicho, sino que lo está demostrando con hechos, fortaleciendo una comunicación que ya existía y que se ha incrementado después de las elecciones. Rajoy confía profundamente en Basagoiti y, por lo tanto, en el PP vasco. Y se va a apoyar mucho en nuestra opinión para definir la postura del Gobierno en los diferentes temas que haya que abordar a lo largo de la legislatura.

-¿La idea de partida del PP es lograr el mayor consenso posible, especialmente con PSOE y PNV, para abordar el tema vasco?

-En los temas que afectan a Euskadi es fundamental un acuerdo con el PSOE y el PNV. Creo que es bueno que, aunque haya una mayoría absoluta, se busque el consenso, porque actuar de otra forma sería una equivocación. Eso es lo que piensa el PP vasco y Rajoy, por su forma de entender la política y por su conocimiento profundo de lo que sucede en Euskadi, comparte esta idea.

-¿Ya han iniciado contactos con estos dos partidos para ver cómo se puede alcanzar ese consenso?

-Hay que desmitificar algunas cosas. El PP y el PNV hablamos todas las semanas. No sólo en las instituciones, sino también a nivel de ejecutiva. Y con el PSE, obviamente, también.

-En las últimas semanas también ha habido una reunión novedosa entre el PP y Aralar. ¿Las relaciones políticas empiezan a normalizarse tras el cese de la violencia de ETA?

-Hasta ahora las relaciones a nivel de partidos con Aralar eran inexistentes y yo nunca había entendido por qué, cuando en las instituciones sí teníamos contactos. Aquella falta de normalidad venía a demostrar lo contaminadas que estaban las relaciones políticas en Euskadi cuando dos formaciones como el PP y Aralar, que comparten al menos unos mínimos democráticos, no se habían reunido hasta ahora. Sabemos lo que nos diferencia, pero no está de más que nos sentemos a hablar y podamos buscar puntos de encuentro.

-La próxima reunión será con EA.

-Aún no hay fecha fijada para ese encuentro, aunque por temas de agenda creo que será después de Reyes. A lo largo de enero, seguro.

-¿Estos encuentros se podrían considerar la antesala de una futura relación normalizada también con la izquierda abertzale?

-Son temas diferentes. A Aralar, EA y el PP, aun teniendo muchas discrepancias, nos une una coincidencia fundamental, que es creer que ningún asesinato tuvo nunca ninguna justificación y compartir la exigencia a ETA de su disolución definitiva. Mientras la izquierda abertzale no pida abiertamente la disolución de ETA, habrá algo muy importante que nos separará. Estoy convencido de que en el futuro hablaremos con cierta normalidad con la izquierda abertzale, pero porque estoy seguro de que, fruto de la presión de la sociedad vasca, acabarán dando los pasos que les faltan por dar.

-¿Cuáles serían esos pasos?

-La izquierda abertzale tiene que reconocer lo que reconoce el común de los mortales, y es que pegar un tiro en la nuca nunca estuvo bien ni tuvo ninguna justificación. Debe haber una revisión ética y moral muy profunda de la violencia y la izquierda abertzale debe compartirla porque será beneficiosa para la sociedad vasca. Necesitamos pasar la página del terrorismo bien pasada, que no se transmita a nuestros hijos la idea de que en algunas circunstancias matar tiene justificación. Y debe haber también un reconocimiento del inmenso sufrimiento causado por ETA. Eso probablemente les lleve tiempo, así como pedir la disolución de ETA, porque significa matar al padre, y entiendo que habrá determinados mecanismos psicológicos difíciles de mover. Aun así, con el tiempo lo acabarán haciendo. Pero es responsabilidad de ellos, los demás no podemos decidir cuándo lo hacen.

-Se habla de que el próximo fin de semana la izquierda abertzale puede hacer un reconocimiento a las víctimas de la violencia de ETA.

-Lo más importante es que ya existe un reconocimiento a las víctimas del terrorismo por parte de la inmensa mayoría de la sociedad vasca. Si la izquierda abertzale se une a él, sólo les diría que hay cosas en la política, como en la vida, en las que la retórica y las piruetas dialécticas sobran, porque estamos hablando del sufrimiento de miles de personas. Saben lo que tienen que hacer, son mayorcitos y no son tontos, y hasta que no lo hagan gran parte de la sociedad les seguirá mirando con recelo.

-¿Qué opina de la posibilidad de que el PP impida que Amaiur forme grupo propio en el Congreso?

-Amaiur no es el centro del mundo ni de la política vasca. Entre todos estamos creando un monstruo analizando cada gesto que se toma en torno a ellos. Nuestra prioridad no es si Amaiur tiene grupo propio en el Congreso, porque ni siquiera a ellos les preocupa demasiado, lo importante es hacer una buena política para mejorar la economía y la convivencia en Euskadi. Si ni siquiera ellos le dan mucha importancia, no entiendo que el PNV o el PSE se preocupen tanto por ello.

-A la hora de buscar el consenso en la cuestión vasca, ¿el PP se marca algunas líneas rojas?

-Últimamente percibo una obsesión creciente por parte del PSE y el PNV sobre determinadas cosas. Parece que quieren poner en primera línea de importancia las reivindicaciones históricas de la izquierda abertzale. Eso denota una ansiedad y una precipitación que está engordando a Amaiur electoralmente, poniendo el foco sobre reivindicaciones que no son la prioridad. Por eso les pedimos calma. Lo que no puede ser es que las reivindicaciones históricas de la izquierda abertzale marquen la agenda política en Euskadi y que el PNV y el PSE les hagan el favor de impulsarlas. En vez de hablar de la incapacidad de gestión de Bildu, hablamos de lo que dice Bildu sobre los presos.

-¿El Gobierno se tomará con tranquilidad cuestiones como la de los presos de ETA?

-El Gobierno actuará con calma y con mucha inteligencia acompañada de habilidad. Lo hará, pero cuando toque y sea el momento, no precipitado por ansiedades electorales de nadie. Ni del PNV o el PSE, ni mucho menos de Amaiur o Bildu.

-Ayer los presos de ETA anunciaron una petición colectiva de acercamiento a las cárceles vascas. ¿La intención del Ejecutivo de Rajoy será estudiar cada caso de forma individualizada?

-Es que la legislación española no permite otra cosa, sólo contempla el tratamiento individualizado de los presos. Un recluso, por ser de ETA, no puede tener privilegios con respecto a un preso común. Todos los gestos que hagan de forma colectiva serán de cara a la galería, para consumo interno de la propia ETA o de la izquierda abertzale, y probablemente algunos políticos de otros partidos muerdan ese anzuelo y se sumen a esas reivindicaciones. Pero estarán cometiendo un error porque la ley no contempla medidas colectivas. Y que nadie olvide que quien más ha perjudicado hasta ahora la situación personal de sus presos ha sido la propia ETA, que históricamente ha impedido a sus reclusos que se acogieran a beneficios penitenciarios.

-Si el próximo Gobierno decide atender peticiones de presos de ETA para su acercamiento, ¿lo anunciará públicamente?

-Todas las decisiones que tome el PP, en esta materia o en cualquier otra, lo hará contándolo primero, explicándolo después y, por último, actuando. Cuando se hace política con luz y taquígrafos se podrá estar o no de acuerdo, pero nadie podrá decir que has engañado o que has utilizado tretas inapropiadas. Aplicar la ley y contarlo es la mejor forma de no equivocarse.

-¿El Gobierno tendría algo que decir a la hora de facilitar la legalización de Sortu?

-Quien dice que el Gobierno debe facilitarla debería decir cómo. Éste es otro de los temas sobre los que la izquierda abertzale pone un anzuelo y algunos del PNV y el PSE lo muerden hasta el final. A estas alturas, cuando Bildu gobierna donde gobierna y Amaiur tiene siete diputados en Madrid, que alguien pretenda hacernos creer que el problema político en Euskadi es la legalización o no de Sortu, me parece una broma de mal gusto. Esa sensibilidad política está ampliamente representada, pero pretende seguir viviendo del victimismo durante los próximos meses e incluso años. Lo que tenemos que decidir los demás es si nos dejamos engañar o no.