«Es posible mantener el Estado social»

A. C.

-¿Está provocando la crisis un retroceso en los derechos ciudadanos?

- Ha habido un aumento de reclamaciones, quejas y llamadas de auxilio, más de las que se piensa. Pero hay un elemento que afecta a la mayoría, y es un empeoramiento de su calidad de vida, no solo en el plano material, sino en el psicológico y del bienestar por la incertidumbre, inseguridad y miedo.

-¿Quiénes son los más vulnerables?

- Los jóvenes, con índices de desempleo tremendos y unas expectativas altas que se están viendo frustradas; y las personas en paro de más de 50 años son dos colectivos muy afectados. La situación es muy difícil, no descubro nada nuevo, y por eso hay que remarcar que los derechos sociales son derechos humanos, que generan obligaciones para los poderes públicos. No es cuestionable un replanteamiento, una merma, en esos derechos.

- ¿Están defendiéndose bien los ciudadanos?

- Son reclamaciones concretas, pero se echa en falta una reflexión a nivel social y político sobre el cambio de era en el que estamos, sobre lo que supone el Estado social y cuáles deberían ser las políticas que nos permitan asegurar su sostenibilidad. Porque yo quiero decir que eso es posible. Frente al discurso de pensamiento único, de que todo se basa en la reducción del déficit y la deuda, son posibles otras políticas. La crisis no la han producido las deudas públicas, sino una gestión desastrosa del sistema financiero.