«No excluyo que Aralar concurra con la izquierda abertzale en las autonómicas»

«No existe ningún alejamiento personal ni político con Aintzane Ezenarro por su postura»

ANTTON IPARRAGUIRREPAMPLONA.
El coordinador general de Aralar, Patxi Zabaleta, en la sede de su partido en Pamplona. :: AZANZA/
El coordinador general de Aralar, Patxi Zabaleta, en la sede de su partido en Pamplona. :: AZANZA

Patxi Zabaleta (Leitza, 1947) se muestra convencido de que Aralar ha salido fortalecido tras las elecciones generales. Minimiza las tensiones vividas en su partido por concurrir con Amaiur y mantiene su apuesta por una izquierda abertzale «civil y plural».

-¿Cómo se encuentra la situación interna de Aralar tras concurrir con Amaiur en las generales?

-En una situación normal, dentro del reconocimiento de que existen una serie de diferencias que quedaron reflejadas en el V congreso de Derio, en una proporción de 70 a 30% aproximadamente de la militancia a favor de la coalición Amaiur. Hay, como en todos los partidos, vaivenes, pero los resultados de las generales han confirmado lo acertado de la decisión mayoritaria en Aralar. El 99% de los militantes, tanto los que votamos a favor como los que no, han sido leales. En cualquier caso, en un partido se está voluntariamente y la discrepancia es legítima.

-¿Se ha distanciado de Aintzane Ezenarro por su discrepancia a que Aralar concurriera con la izquierda abertzale, EA y Alternatiba?

-No existe ningún alejamiento personal ni político con Aintzane. Ella ha sido escrupulosamente correcta en su actuación con respecto a Aralar. Sigue ejerciendo el cargo de portavoz parlamentaria, y lo hace no solo con brillantez sino también con toda la confianza. Sabemos perfectamente las razones y las ideas de cada cual, y son perfectamente legítimas unas y otras.

-¿No existe riesgo de escisión?

-No. Incluso considero impertinente esa pregunta. Aralar se siente profundamente satisfecho desde un punto de vista ideológico. Las previsiones y reivindicaciones que hemos mantenido desde hace decenios se están abriendo camino. Estamos en una situación tremendamente diferente a la de hace veinte, quince o incluso tres años. La lucha armada ha cesado y la política es la única que se practica, la transversalidad y el reconocimiento de la pluralidad es mayor, y el ámbito de decisión de la CAV y Navarra son realidades democráticas que cada vez son más tenidas en cuenta. Por su parte, Aralar sigue siendo muy importante para el futuro como garantía y catalizador de que todo este cambio llegue a su término.

-Ha afirmado que «más pronto que tarde» Batasuna y Aralar confluirán en un partido.

-Esa confluencia se tiene que dar en una única formación que debe ser el agente político fundamental del espacio de la izquierda abertzale y tener las características de la pluralidad, exclusividad de la acción política, progresismo y contenidos de izquierda. Además, con la convicción de que la mayoría de la sociedad de Euskal Herria siente como común denominador y definidor el derecho a decidir.

-¿Teme que esa apuesta por la confluencia haya levantado ampollas en sectores de su partido?

-Insisto. Eso está escrito en las ponencias políticas de los dos últimos congresos de Aralar. Tiene que hacerse, desde luego, con el respeto máximo a la pluralidad y diversidad. Siempre hemos hecho como propio el eslogan de una izquierda abertzale civil y plural.

-¿Cómo valora su reencuentro con las bases de su antiguo partido, Batasuna, durante la campaña electoral de Amaiur?

-Participé en la presentación de la coalición en el Baluarte (Pamplona), en el que mi intervención fue recibida muy positivamente. También en el mitin de Anoeta, donde es verdad que hubo unos silbidos al principio. Este último acto fue para mi muy entrañable y emocionante. Había divergencias que estaban en el guión y yo era el único que había compartido hace años aquel tablado con Telesforo Monzón.

-¿Le dolieron esos silbidos?

-No tuvieron la entidad suficiente como para ocasionarme esa sensación. Los aplausos fueron muchísimos más que los silbidos, en una proporción de mil a uno.

-¿Cree que habrá un adelanto electoral en la Comunidad Autónoma Vasca? ¿Lo apoyaría Aralar?

-Es una hipótesis o posibilidad, pero no una seguridad. Es una opción democrática defendible, y lo están haciendo por lo menos el PNV y Batasuna, lo que es respetable. Nosotros no estamos en contra, pero no vamos a hacer bandera. No sé si el Gobierno de López y Basagoiti puede aguantar largo tiempo, pero hay indicios de que no. Por ejemplo, el número de enmiendas a los Presupuestos planteados por el PP. Eso no es propio de un partido que está apoyando al Gobierno.

-¿Prevé que su formación acuda a las autonómicas con la izquierda abertzale tradicional, como ya apuntan algunos miembros de su partido, como Ubera y Maeztu?

-No está decidido, pero tampoco excluido. El V Congreso de Aralar tomó la decisión de ir con Amaiur a las generales, pero las autonómicas son diferentes por varias consideraciones. No está excluido porque existe el precedente de Amaiur, pero requeriría en todo caso una nueva decisión del partido en sus órganos asamblearios y una audiencia a todos los militantes para que decidan.

-¿Cree posible que Arnaldo Otegi sea el candidato de la izquierda abertzale a lehendakari?

-Posible sí que lo es. Yo no me voy a posicionar para que lo sea, pero ¿por qué no? Tiene el simbolismo de una persona presa por motivos exclusivamente políticos y acusada con una legislación que conduce a la calificación de terrorismo las actuaciones exclusivamente ideológicas y políticas. Reitero que es un símbolo, sin duda ninguna, de enorme fuerza nacional e internacional. Además, existe el precedente de que ya ha sido dos veces cabeza de lista al Parlamento Vasco.

-¿Cómo valora las recientes declaraciones de Otegi en una entrevista a este periódico?

-Reitera muchas ideas y manifestaciones que ya comentó con anterioridad. De sus declaraciones habría que destacar la ratificación de sus posturas definitivamente irreversibles con respecto a la opción de la exclusiva estrategia política, y en segundo término su invocación al diálogo, a la pluralidad y al respeto a otras opciones políticas.

-¿Qué conclusión saca de la reunión de su partido con el PP la pasada semana en San Sebastián?

-Constituyó la normalización de las relaciones políticas a nivel de dos partidos completamente diferentes, uno independentista y otro que va a formar el Gobierno en España. Hubo una puesta en común y análisis de todos los temas, sin exclusión. Quiero destacar que a la reunión acudió un diputado electo de Amaiur que pertenece a Aralar.

-¿Y cree que el PP se reunirá finalmente con Bildu?

-Sí. Nunca debería haber habido limitaciones. Una de las razones de la mala fama de los políticos, aparte de la corrupción o de la falta de austeridad, es el déficit del diálogo. La gente nos demanda hablar y ser capaces de entendernos.

-¿Qué espera del futuro Gobierno de Rajoy en el tema de la pacificación y normalización?

-Tiene que abordarlo con todas las cautelas, tiempos o prevenciones que estime pertinentes, pero temo que tarde demasiado en adoptar algunas cuestiones imprescindibles. Una de ellas es el cambio de las políticas penitenciarias. El acercamiento de presos es vital no solo por el tiempo en el que estamos, sino porque la dispersión nunca fue justa, legal ni efectiva. Además, conforme a lo que dice el Acuerdo de Gernika habrá que abordar a medio plazo y sin tardanza la modificación de las leyes de excepción y el tema de la amnistía. A la vez, la reparación de todas las víctimas de todas las violencias tiene que seguir su camino.

-¿Cómo ve el debate entre los presos de ETA sobre la flexibilización de sus posturas con respecto a los beneficios penitenciarios? ¿Comparte la postura del EPPK de arrinconar políticamente a los presos del grupo crítico liderado entre otros por Urrosolo de Nanclares?

-Desde Aralar siempre decimos que las personas que están presas y privadas de libertad nos merecen respeto y consideración, piensen como piensen y estén o no en un colectivo o grupo. No participamos en el arrinconamiento de nadie. Vemos positiva la evolución hacia la aceptación de medidas de carácter penitenciario, y hay que generalizar esa petición. En cualquier caso, entendemos que los presos son un tema, igual que las personas que están huidas, que hay que poner sobre la mesa como consecuencia de todo el conflicto que ha existido aquí.

-¿Qué opina de la desunión entre los partidos en relación con las víctimas del terrorismo

-Creo que es una visión que se está modificando positivamente. Cada vez estamos más de acuerdo todas las fuerzas políticas, pero no está todo el camino recorrido. La meta es que sean reconocidas todas las víctimas de todas las violencias, y quiero recalcar que lo son también los familiares de los muertos por colocar una bomba o los autores de un atentado. Yo abogo por la generosidad, pero también por la visión de conjunto. Además, no hay que tener miedo a los conceptos de perdón y arrepentimiento, que son recíprocos y bilaterales.

-¿Confía en que la izquierda aber-tzale dará pasos a favor de las víctimas de ETA?

-Sin duda ninguna. Estoy convencido de que van a ser pasos dignos, de ser tomados en consideración, y sometidos y sometibles a todas las críticas, matizaciones y progresos.