PSE y PP dan por hecho el apoyo del PNV a las cuentas de Bildu para Gipuzkoa

La oposición alerta del riesgo de aprobar un Presupuesto sin una clara apuesta económica. El proyecto foral entra en una semana decisiva en la que Bildu mira a los jeltzales para sortear las enmiendas a la totalidad

DAVID TABERNASAN SEBASTIÁN.
La oposición. De izquierda a derecha, los portavoces en Juntas del PNV, Markel Olano; PSE, Rafaela Romero, y PP, Juan Carlos Cano./
La oposición. De izquierda a derecha, los portavoces en Juntas del PNV, Markel Olano; PSE, Rafaela Romero, y PP, Juan Carlos Cano.

Puede que sea una semana de macropuente pero en algunos despachos del Parlamento guipuzcoano las luces se quedarán encendidas. Los primeros Presupuestos de la legislatura entran el lunes en una semana decisiva para Bildu que afinará su estrategia negociadora para desactivar al menos una -con eso sería suficiente- de las enmiendas a la totalidad que PNV, PSE y PP han presentado a sus cuentas al coincidir que «paralizarán Gipuzkoa» y no recogen medidas anticrisis para hacer frente a la sombra de la recesión. La «plena disposición» del PNV a negociar y favorecer la aprobación del proyecto de norma foral, al sostener que el territorio no se puede permitirse en este contexto unas cuentas prorrogadas, ha llevado a PSE y PP a estar casi convencidos de que Bildu y PNV prácticamente tienen cerrado un acuerdo presupuestario. Socialistas y populares subrayan no entender «las prisas» del PNV por aprobar unas cuentas «que no atajan» la crisis e «hipotecan» Gipuzkoa «para varios años». «Su nivel de exigencia hacia Bildu es mínimo», critican los socialistas. Desde el PP tampoco se andan con rodeos. «Ya nos vendieron a todos los guipuzcoanos oponiéndose a un Gobierno de progreso para Gipuzkoa PNV-PSE-PP. Y no descarto que vuelvan a vendernos con una decisión partidista al margen del bienestar de los guipuzcoanos», señalan.

A ocho días de que el Pleno de las Juntas Generales vote finalmente el día 12 si devuelve o no las cuentas de Bildu, este periódico ha querido profundizar en la valoración que hacen los partidos con voto decisivo sobre los Presupuestos de la Diputación para 2012. El análisis no incluye a Bildu ya que el Gobierno foral ha preferido finalmente no responder al requerimiento de este periódico para explicar su política presupuestaria. De esta manera, PNV, que ha venido mostrando su postura durante la semana, PSE y PP explican su valoración de unas cuentas «con demasiadas lagunas».

Si hay un despacho en las Juntas que estos días tendrá la luz encendida o el móvil permanentemente conectado será el del PNV, que, como «socio preferente» para Bildu, se ha convertido en el mejor colocado para, en un primer paso, desactivar su enmienda a la totalidad, y en un segundo apoyar las cuentas de Bildu.

Los jeltzales se han dejado querer durante estos días. «Dada la situación de la economía, es muy importante que Gipuzkoa cuente con unos Presupuestos». «Seremos flexibles y tenemos disposición total a aprobar los Presupuestos». «Hay posibilidades reales de apoyo a las cuentas». Frases como éstas, pronunciadas por el exdiputado general y portavoz jeltzale en las Juntas, Markel Olano, demuestran a las claras la inclinación del PNV a respaldar el Presupuesto foral.

Su mano tendida se enmarca en la estrategia que el EBB ha diseñado para toda Euskadi y que pasa por no poner piedras en los Presupuestos de las instituciones vascas dada la gravedad de la situación económica. De momento, los jeltzales han pactado ya los Presupuestos de Bizkaia con el PP, una moneda que los populares esperan que el PNV devuelva en Araba. En el caso del Gobierno Vasco, el partido de Urkullu también busca pactar las cuentas. Prueba de ello es que no ha pedido su devolución.

Gipuzkoa, en cambio, se ha presentado algo más correosa. La «poca cintura» que hasta ahora ha mostrado Bildu a la hora de negociar las cuentas llevó al PNV a lanzar un órdago en forma de enmienda a la totalidad para obligar a Bildu a sentarse a negociar con ases bajo la manga.

Los jeltzales ponen dos condiciones para desactivar su enmienda a la totalidad que no parecen nada insalvables: la primera, un programa anticrisis de apoyo a la empresa que se dotaría de unos diez millones de euros. La segunda: una «aclaración» sobre el futuro de la incineradora ya que Bildu ha retrasado de 2012 a 2015 «los 18 millones de euros previstos para su construcción sin ningún tipo de explicación».

Una vez hechas públicas las dos condiciones, el PNV no tardó en recibir la llamada de Bildu para sentarse a seguir negociando. De hecho, ambos partidos han tenido ya avances que podrían concretarse esta próxima semana de puente. En este sentido, el futuro de la incineradora -una vez que la Diputación ha insistido en su moratoria- podría reservarse un especial protagonismo en la negociación.

Ahora bien, pese a ser el gran favorito para respaldar las cuentas, el PNV no ahorra críticas contra el Presupuesto foral: «Carece de medidas para hacer frente a la crisis; paraliza las inversiones para mejorar la competitividad del territorio; reduce al máximo las partidas del área de cultura; no dispone dotaciones para hacer frente a las listas de espera de las residencias...».

El PSE, crítico

Los socialistas, en cambio, no dudan en criticar al PNV porque «su nivel de exigencia es mínimo», señala la portavoz socialista Rafaela Romero, que defiende las «condiciones» que ha puesto su partido para negociar. «Que Bildu renuncie a la moratoria de la incineradora -lo ha pedido la mayoría de las Juntas Generales-, apuesta por el Metro, aeropuerto, estación de autobuses de Donostia en Atotxa... Son apuestas imprescindibles para el desarrollo guipuzcoano. Somos conscientes de las limitaciones presupuestarias pero pedir menos es traicionar a Gipuzkoa», añade.

Si hubiera que resumir las prioridades, la portavoz socialista remarca un impulso a «todo lo que tenga que ver con el impulso al empleo y a la actividad económica de Gipuzkoa y la resolución de un problema urgente como es el tema de la incineradora y el tratamiento de residuos, que no admite titubeos, demoras ni acuerdos ambiguos».

Romero no duda en remarcar que «estos presupuestos van a paralizar Gipuzkoa. Sus efectos negativos no serán solo para un año sino para varios. Son unas cuentas incapaces para resistir a la crisis y salir fortalecidos de la misma para crear empleo y apoyar al tejido empresarial guipuzcoano».

De momento, parece evidente que Bildu utiliza una mano para negociar los ingresos y otra los gastos. En otras palabras: la coalición prefiere al PSE para sacar adelante su reforma fiscal y al PNV para pactar el Presupuesto. La prueba es que los encuentros de Bildu con los socialistas para abordar las cuentas no han pasado de breves. «Han sido cordiales pero con escaso contenido. Garitano quiere ser el campeón de los acuerdos y no creo yo que sea un esfuerzo negociador dos reuniones de media hora cada una», concluye Romero.

El PP descarta su apoyo

Lo que parece claro es que la Diputación, que sí coincide con los populares en el debate sobre los peajes, «no tiene ninguna posibilidad de acuerdo» con el PP en la negociación de «estas» cuentas. «En el ámbito de la cobertura social y desde el impulso a la actividad económica y la generación de empleo, el Presupuesto de Bildu queda como un erial. Ni una sola aportación política ni novedosa. El mensaje es demoledor: 'Ni sabemos ni nos importa'», critica el portavoz del PP en las Juntas y secretario general del partido en Gipuzkoa, Juan Carlos Cano.

El representante popular censura que las cuentas de Bildu para 2012 «reducen más del 50% las partidas que hasta el momento se destinaban al impulso económico, el apoyo a la actividad empresarial, la innovación y la generación de empleo. No da respuesta, ni mínimamente lo intenta, al reto de posicionarnos competitivamente en una economía globalizada y además, persevera en el error continuista de acudir al déficit y a la deuda como herramienta presupuestaria, condenándonos, un año más a incrementar la hipoteca financiera de todos los guipuzcoanos».

Cano se esfuerza en aclarar que su postura contraria a las cuentas de la Diputación «no está motivada por el nombre de quien las elabora, sino porque se equivocan profundamente en la manera de gestionar los dineros de los guipuzcoanos. Bildu es un enorme agujero negro sin respuestas a los problemas guipuzcoanos. No nos vamos a vender por un trozo de pastel y una foto en los medios», señala.

El portavoz del PP también ve al PNV especialmente motivado para apoyar las cuentas. «Hasta el final esto va a ser un culebrón. El PNV se equivocaría si por cálculos electorales apoya estos presupuestos que son difícilmente reconducibles. Ya nos 'vendieron' a todos los guipuzcoanos oponiéndose a un Gobierno de progreso para Gipuzkoa PNV-PSE-PP. Y no descarto que vuelvan a 'vendernos' con una decisión partidista al margen del bienestar de los guipuzcoanos».