«Si Rajoy no empuja en favor de la paz, habría que romper con el PP vasco»

Eguiguren reclama al partido un golpe de timón con todas las consecuencias

JORGE SAINZ JORDISAINZ@DIARIOVASCO.COMSAN SEBASTIÁN.
El presidente del PSE-EE, Jesús Eguiguren, ayer en un balcón de la sede donostiarra del partido. ::                             UNANUE/
El presidente del PSE-EE, Jesús Eguiguren, ayer en un balcón de la sede donostiarra del partido. :: UNANUE

Jesús Eguiguren (Aizarna, 1954) auguró en octubre una mayoría nacionalista en las urnas en detrimento del PSE-EE si el Gobierno Vasco no daba un paso cualitativo al frente en la gestión del final de ETA. El presidente de los socialistas vascos teme que se repita la historia en las autonómicas vascas de 2013 y por ello reclama al partido un golpe de timón con todas las consecuencias.

- ¿Cómo analiza la victoria de las fuerzas abertzales el domingo y el mal resultado del PSE-EE?

- Era lógico pensar que la paz pudiera venir seguida de una marea nacionalista. Y nosotros sabíamos que la derrota del socialismo en España iba a ser importante. Pero los resultados en Euskadi han sido preocupantes porque ha habido un hecho diferencial, la paz, producto en gran medida de la labor del lehendakari, y no tenían que haberse reproducido miméticamente los resultados de España. Algo estaremos haciendo mal si no hemos sido capaces de capitalizar esto. Hemos perdido el tren de la paz en Euskadi. Hay que hacer una autocrítica muy seria y rectificar.

- ¿Políticamente está usted más lejos que nunca del lehendakari?

- Mi relación personal es buena. Pero políticamente creo que está demasiado encorsetado por su cargo y las necesidades de la gestión. Un lehendakari tiene que elevarse por encima del Gobierno y ser una especie de líder de todo un país, que le diga a dónde vamos. Los que le rodean y las obligaciones diarias no le dejan hacer esa reflexión.

- ¿Las tesis de Eguiguren cuentan con apoyo dentro del partido?

- Esa idea, aunque sea de forma difusa, la comparte mucha gente. Y si no la comparte, me da igual. Mi obligación es llamar la atención porque no son ocurrencias mías sino datos. Hemos recibido el segundo aviso, después del primero en las municipales, y si no rectificamos, el tercer aviso va a ser el definitivo: el de las autonómicas.

- ¿Qué debe hacer el lehendakari?

- Cuando digo que hay que rectificar no es para sacar un diputado más o menos, sino porque el destino de esta país se va a jugar en la siguiente legislatura vasca. Si la mayoría nacionalista es aplastante, la defensa del autonomismo puede verse cuestionada. El lehendakari tiene que estar en la primera línea del proceso de paz, en contacto con los facilitadores de la conferencia internacional, consensuando con los partidos qué hacemos con los presos, y defenderlo en Madrid. Antes de la siguiente legislatura hay que consolidar la paz. Debería defender una mesa de partidos, no demonizarla. También tendría que haber una especie de observatorio del Gobierno Vasco dedicado al seguimiento del proceso. El lehendakari debe llevar al PSE-EE a ganar la batalla de las ideas, porque ahora hay que conseguir la convivencia, la reconciliación y un nuevo marco político que cuente con el apoyo de todos.

- ¿Cómo tendría que ser esa mesa de partidos? ¿Con la izquierda abertzale?

- Presidida por el lehendakari y con la izquierda abertzale. Si no están en el Parlamento el único marco estable para debatir con ellos es en esa mesa, porque su legalización lleva sus trámites. Un debate que sería no tanto de proyectos políticos como de las tareas previas para consolidar la paz, porque lo otro vendrá en la siguiente legislatura y ya en el Parlamento.

- Usted habla también de acordar un nuevo marco.

- Los países no funcionan si no hay un marco político consensuado entre todos. Será difícil y largo, pero hay que decirle al país que ese debate va a venir cuando haya garantías de la imposibilidad total de la vuelta atrás de ETA. Los socialistas no deberíamos temer ese debate sino afrontarlo para que el futuro de este país no derive en ninguna aventura. En Loiola se vio que se puede lograr con consenso. Estoy hablando de una reforma estatutaria con un procedimiento legal que termine en una consulta popular.

- La extrapolación de las generales habla de una mayoría nacionalista en las futuras autonómicas. ¿Se mantendrá en 2013?

- Las generales siempre son mejores para los autonomistas que las autonómicas, donde los nacionalistas juegan en terreno propio. Tenemos que buscar la fórmula para que la paz no derive hacia un mayoría nacionalista excesiva.

No al adelanto

- ¿Debe el lehendakari adelantar las elecciones vascas tras el mal resultado en las generales? El PNV ya lo está pidiendo.

- Es lo peor que se puede hacer en un momento en que se construye la paz. Para convocarlas hay que llegar con las cuestiones previas resueltas, como la legalización de Sortu o los problemas judiciales de los líderes de la izquierda abertzale.

- PSE y PP vasco, los dos socios parlamentarios en Euskadi, han salido debilitados de las generales. ¿No puede esto dificultar el año y tres meses de legislatura?

- Es que yo creo que esto del PP hay que pensarlo un poco. Una cosa es gobernar con ellos y otra someterse a su inmovilismo y actitudes, que alimentan a la izquierda abertzale y al nacionalismo. El PP ha sido una rémora en muchos sentidos. Ahora que están en el Gobierno central espero que espabilen y hagan lo que tienen que hacer. No tenemos que estar sometidos a un partido que no quiera reconocer la situación que vive Euskadi. En estas elecciones son los que peor han salido y no será porque no les he dicho que estamos ante una oportunidad histórica. Que todo el mundo les vea como opuestos a lo que la gente desea es una política de ciegos. Si siguen así tendremos que pensárnoslo, porque el PP no es la única solución para acabar la legislatura.

- ¿Si el PSE rompe con el PP no habría que poner fin a la legislatura?

- Espero que el PP sea responsable ahora que está en el Gobierno central. Pero no me daría miedo la hipótesis de la ruptura con el PP.

-¿Se la plantea realmente a día de hoy?

- No, porque espero que cambien de política desde el Gobierno central. Ahora, si nos impiden hacer lo que decidamos hacer, es elemental que no puedes llevar una piedra atada al cuello. Ellos verán.

- O sea que, a su juicio, para que no se rompa el pacto en Euskadi, el nuevo Gobierno de Rajoy debería empujar hacia la paz en la línea que usted le pide al Gobierno Vasco.

- Por supuesto. Supongo que ahora el PSOE informará al nuevo Gobierno de lo que hay. Tampoco tiene que hacer grandes cosas. Está la política penitenciaria y la relación con los verificadores del alto el fuego. Este segundo aspecto lo puede desarrollar el Gobierno Vasco si el PP no quiere. Pienso que será posible una colaboración entre el Gobierno Vasco y Rajoy. Lo contrario sería una traición a los que han muerto por la paz. Pero si ocurriera lo contrario, el Gobierno Vasco tendrá que hacer valer su posición, lo cual haría inviable la colaboración con el PP. Si Rajoy no empuja a favor de la paz habría que enfrentarse al Gobierno de Madrid, lo cual supondría la ruptura del entendimiento con el PP en Euskadi. No estoy dispuesto a que el PSE-EE pierda un solo voto porque el PP viva de los fantasmas del pasado.

- El PP de Basagoiti dice que Rajoy va a ser flexible en el tema vasco.

- Creo que sí, pero siempre te queda la duda porque en el pasado han jugado con el terrorismo y había sectores de la derecha que, cuando se produjo la paz, parece que preferían que siguiéramos aquí con muertos. Hay dinámicas que ha fomentado el PP que ahora se le pueden volver en contra. Pero Basagoiti y compañía saben lo que pasa en el país y deben ejercer su liderazgo.

Réplica a Rubalcaba

- En una entrevista en este periódico, el candidato del PSOE discrepaba de los ritmos que propuso usted para gestionar el final de ETA. Rubalcaba añadía que el cese definitivo de la violencia demostró que él acertó.

- Los resultados electorales han demostrado que mucho acierto en los tiempos no ha habido. A mí se me podrán discutir cosas, pero no mi visión de los tiempos. Está escrito en todas partes que dije que ésta iba a ser la legislatura de la paz. Rubalcaba es un fenómeno, pero me permito discrepar porque el País Vasco lo conozco mejor que él.

- ¿La estrategia de Rubalcaba ha perjudicado al PSE?

- Su larga mano llega a Euskadi. El Gobierno Vasco ha hecho lo que le convenía a los cálculos del candidato más que pensando en los intereses del socialismo vasco.

- Usted siempre está en el ojo del huracán.

- Las críticas se compensan con el reconocimiento de la gente de la calle. Cuando dije, tras el final de la violencia, que quería volver a la Parte Vieja donostiarra hubo hasta hosteleros que me llamaron para invitarme. Y me paran señoras que me dicen que rezan por mí.

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