Los jueces afirman que Sarrionandia está 'limpio' y la familia recoge hoy el premio

La Audiencia avala que los delitos del ganador del Euskadi de Ensayo han prescrito y el Gobierno desbloquea el dinero del galardón

IÑAKI ESTEBANBILBAO.
Sarrionandia, premio Euskadi de Ensayo en euskera este año./
Sarrionandia, premio Euskadi de Ensayo en euskera este año.

Un mes y medio ha tardado en aclararse la polémica más sonada de los últimos años en los círculos literarios vascos. El punto final lo dictó ayer la Audiencia Nacional al hacer llegar al Gobierno vasco, sobre la una y media de la tarde, la documentación que certifica que Joseba Sarrionandia, premio Euskadi de Ensayo por su obra 'Moroak gara behelaino artean?' (¿Somos moros en la niebla?) está 'limpio' y no tiene ninguna responsabilidad pendiente; ni penal ni civil.

Hechas estas comprobaciones, la consejera de Cultura entregará hoy el galardón y los 18.000 euros a la familia del escritor, que permanece desaparecido desde 1985, cuando se fugó de la cárcel de Martutene. Eso sí, sus allegados han puntualizado que asistirán a la ceremonia prevista esta tarde en Vitoria siempre que se les dispense el mismo trato que a los demás premiados, algo que garantizan desde Lakua. Punto final a un asunto que desde su origen ha discurrido por un trazado tortuoso.

Los familiares del autor así lo entienden. A Joseba Sarrionandia, de 53 años, se le implica en el secuestro de José Garavilla por ETA y las fuerzas de seguridad le ubican desde su huida en Cuba. Para la crítica, y en esto casi todos coinciden, estamos ante uno de los escritores en euskera mejor dotados desde finales de los setenta.

«¿No hay un ejemplar del Código Civil en el Gobierno vasco?», se preguntaba ayer el abogado de Sarrionandia, Jon Artatxo. «Si lo hubieran mirado nos habríamos ahorrado todo esto», clamaba en voz alta mientras ponía el dedo en el artículo que regula la prescripción de penas: quince años después del último delito, en este caso la misma evasión del penal guipuzcoano.

El viceconsejero de Cultura, Antonio Rivera, aclaró ayer que su departamento quería que se despejase el caso antes de la ceremonia de entrega de los premios, prevista para esta tarde. «Teníamos dos problemas. Como Gobierno, no podíamos entregar el dinero hasta verificar si el premiado tenía indemnizaciones pendientes de pagar, y esa información se la teníamos que pedir a los jueces. Y también preveíamos que podía haber un fractura muy grave en la opinión pública, a favor y en contra del premiado, por su pasado en ETA. Como nos han certificado que no tiene deudas pendientes, tiene la plena legitimidad para recibir el premio».

Las indemnizaciones, como los delitos, prescriben a los quince años, pero pueden reactivarse si los demandantes lo exigen antes de finalizar ese periodo. De ser así, el contador de los quince años se pone otra vez a cero. Pero en el caso de Sarrionandia, condenado a pagar varias sumas que van desde las 20.000 a los 2,2 millones de pesetas (de 120 a 13.000 euros), no consta ninguna reclamación.

A juicio del letrado de la familia, la retención de la cuantía del premio ha sido «ilegal, arbitraria y sin base jurídica». «El Gobierno vasco se ha excedido en sus competencias y funciones. Es al Poder Judicial al que corresponde tomar medidas de ese tipo, no a la Administración y menos con el solo argumento de las sospechas. Tendrían que haber hecho una comprobación previa. Desde el punto de vista de los derechos civiles, ese tipo de actuación es muy peligrosa».

El abogado bilbaíno, experto en propiedad intelectual, recalcó que el Departamento de Cultura había aceptado la obra a concurso al cumplir todos los requisitos y, por tanto, asumía la posibilidad de que fuera premiada. «Castigarle hasta probar si era o no un 'chico malo' ha sido una contradicción, aplaudida además por el ministro de Justicia cuando dijo que la actuación de la consejería había sido irreprochable».

Los hermanos de Sarrionandia -Mariaje y Aitor- lamentaron ayer las acusaciones vertidas contra el escritor y las menciones del Gobierno de Vitoria a su falta de «reinserción social». «Se han producido valoraciones políticas y personales muy desafortunadas, y muchas frases del tipo 'yo no he leído el libro pero...'. La consejera nos dijo en una de las conversaciones que hemos tenido que todo se debía a presiones políticas. Pero ese no es nuestro problema», reflexionó Aitor Sarrionandia. Su hermana añadió que tenían «toda la evidencia» de que los delitos de 'Sarri' habían prescrito, pero Cultura no quiso mirar las pruebas que les ofrecían. Su actividad en ETA le condujo a la cárcel cuando tenía 22 años y una prometedora carrera literaria, si bien sus familiares insistieron en que le condenaron sólo en base a declaraciones sacadas, según ellos, con torturas. «Después de que se escapara de la cárcel no hay ningún texto en que se pronunciase a favor de la violencia. Al revés, desde entonces siempre ha insistido en el acuerdo. Todo esto se ha montado en torno a un libro que se pronuncia en contra del totalitarismo, de la imposición política», afirmó Mariaje Sarrionandia. Los dos hermanos recuerdan que Patxi López le citó en su investidura como lehendakari. Y su editor en Pamiela, Pello Elizburu, subrayó el «desprestigio» que ha supuesto para los premios Euskadi lo acontecido en la presente edición. Todos irán hoy a Vitoria y desde Lakua les garantizan que el de 'Sarri' será un premio más, aunque sin el protagonista, huido a Cuba tras una fuga de la cárcel.

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