Formación para favorecer el empleo

La decidida apuesta de Lanbide por la preparación es irrenunciable para mejorar la empleabilidad

El servicio Lanbide, que aglutina desde comienzos de año la tarea que venían desarrollando las instituciones vascas en materia de ingresos mínimos e inserción laboral con las políticas activas de empleo, proporciona una oportunidad singular para que el Ejecutivo vasco pueda acreditar hasta qué punto el desarrollo del autogobierno puede contribuir al perfeccionamiento y racionalización del sistema de bienestar con una especial incidencia en el acuciante problema del desempleo.

Las estadísticas disponibles ponen de manifiesto que seis de cada diez parados vascos que el año pasado hicieron alguno de los cursos organizados o subvencionados por Lanbide, cuando todavía esta competencia dependía del antiguo Inem, encontraron un puesto de trabajo en el medio año siguiente a la finalización de dicha formación. Con cerca de 142.000 parados inscritos en las oficinas de Lanbide, de los que 40.000 se concentran en Gipuzkoa, y una tendencia negativa que hace suponer que este número aún irá en aumento, apostar por la formación se perfila como una alternativa irrenunciable para mejorar las posibilidades de encontrar empleo. Y este es un resorte que corresponder manejar a Lanbide con determinación, tratando de lograr la máxima eficacia mediante la integración de las prestaciones sociales con las coberturas por desempleo y las políticas activas de empleo, de manera que impida la cronificación de algunas conductas impropias, que hacen prevalecer la voluntad de cobrar la prestación por encima del afán necesario para encontrar trabajo.

Lanbide debe redoblar sus esfuerzos, tratando de desplegar una gestión más resuelta en cuanto a la intermediación en el mercado de trabajo y más rigurosa e innovadora en cuanto a los planes formativos, contando con la participación del resto de las instituciones y de las empresas especializadas. Sobre todo, porque resulta esencial que el conocimiento que el Gobierno, los ayuntamientos y las diputaciones desarrollen sobre las oportunidades de empleo futuro, deben también contar con la complementaria colaboración de empresas, universidades y centros de enseñanza media y superior.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos