Andreas Marschall recrea en Alemania el 'giallo' italiano

El director germano reincide en 'Masks' en su pasión por el cine de Bava y Argento, que ya mostró en 'Tears of Kali'

R.A.SAN SEBASTIÁN.
Andreas Marschall se somete de nuevo a la Semana. ::
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Andreas Marschall se somete de nuevo a la Semana. :: LOBO ALTUNA

La Semana de Terror continúa celebrando el regreso de algunos directores que hace unos años pasaron por San Sebastián, dejaron buen sabor de boca, y años más tarde han podido regresar con otra película. Ahorea es el turno de Andreas Marschall, inquieto artista que, además de director de cine, es autor de más de 300 portadas de discos y de numerosos carteles de películas, y empezó dibujando cómics.

Pero por lo que se le tiene en buena estima es por su película 'Tears of Kali', que en 2004 mostró una devoción muy bien llevada por el particular estilo de terror cultivado en la Italia de los 60 y 70, el 'giallo'. Explica Marschall que en su juventud «cuando en Alemania nadie conocía el 'giallo', me fui a Italia para poder ver todas esas películas de Mario Bava y Dario Argento». No es extraño, por tanto, que a pesar de que «resulte raro hacer una película de este género en Alemania en 2011», en 'Masks' haya aplicado ese estilo a una historia que recurre también al ambiente del teatro más radical de los años 70, tendencias como el teatro del pánico llevadas al extremo, para explorar en la implicación de una actriz en su trabajo.

Traspasar límites

«Ser actor es una aventura muy fuerte, muy intensa, tienes que traspasar ciertas puertas. Y al hacer 'Masks' quería plantear hasta qué punto un actor está dispuesto a traspasar los límites», explica Marschall. El director alemán se inspiró en las teorías de Grotowski, que en su día formó una comunidad para explorar esos límites de implicación personal, «aunque él no llegó, por supuesto, a los extremos de lo que cuenta la película».

A pesar de que 'Tears of Kali' «fue un éxito», muy apreciado por los aficionados al 'giallo' y los temas esotéricos, a Marschall le ha costado siete años llegar a hacer 'Masks'. «Estoy muy contento de estar en San Sebastián de nuevo con la película terminada y en un día tan bonito, porque la producción fue muy dolorosa», afirma. «No conseguía que ninguna productora llevara adelante el proyecto, y decidí hacerla por mi cuenta. Le ofrecí a la directora de una escuela de teatro de Berlín que me prestara sus instalaciones y sus alumnos durante los periodos de vacaciones de verano e invierno, y así rodé la película». Los actores noveles se combinan con los profesionales, «y eso produjo algunos conflictos, porque la energía y la ambición de los jóvenes chocaba con la profesionalidad de los mayores. Pero fue muy divertido».

La música, que en algunos momentos remite al 'krautrock' de los 70, es otro de los elementos destacados del filme. «El compositor, Sebastian Levermann quería hacer una música estilo Hollywood pero se lo prohibí. Le di discos de 'krautrock' y otros estilos que le horrorizaban, pero consiguió mimetizarse y hacer una música excelente, como yo quería».

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