ETA anuncia el final definitivo de la violencia

JORGE SAINZ JORDISAINZ@DIARIOVASCO.COM| SAN SEBASTIÁN.
Cese definitivo de los atentados. Los tres encapuchados de ETA que leyeron el comunicado que pone fin a medio siglo de actividad armada. ::                             REUTERS / GARA.NET/
Cese definitivo de los atentados. Los tres encapuchados de ETA que leyeron el comunicado que pone fin a medio siglo de actividad armada. :: REUTERS / GARA.NET

«ETA ha decidido el cese definitivo de su actividad armada». La noticia más anhelada por la sociedad vasca y que cambiará Euskadi para siempre se resume en estas diez palabras. El mensaje que todo el mundo llevaba muchos años esperando llegó a través de un comunicado de la organización terrorista a las siete de la tarde de ayer, 20 de octubre, una fecha que quedará ya para siempre en rojo en el calendario. La declaración de la banda pone fin a 52 años de violencia saldados con 829 asesinados para los que el alto el fuego definitivo llega tarde. Se abre ahora una nueva etapa de paz, desconocida para la práctica mayoría de generaciones de vascos, llena de retos y oportunidades en la que, ya sin violencia, deberá reconstruirse la convivencia rota en todos estos años y consolidar un panorama sin ningún tipo de amenaza.

Como ya anunció este periódico el pasado domingo, ETA iba a responder positivamente a las demandas de la conferencia internacional de pacificación que el pasado lunes, en la Casa de la Paz de Aiete y con el respaldo de líderes internacionales como Kofi Annan, Bertie Ahern, Gerry Adams o Tony Blair (éste a través de un comunicado), pedían a la organización armada el cese definitivo de la violencia.

Tres días después, llegó el histórico comunicado etarra, acompañado de un vídeo de tres encapuchados junto al anagrama etarra, en el que anuncia literalmente que «ETA ha decidido el cese definitivo de su actividad armada». En su versión en euskera la decisión suena incluso más rotunda ya que habla de cese de la violencia «para siempre» («behin betiko»). Las especulaciones, bastante fundadas, de que el comunicado iba a llegar hoy se desataron ya a mediodía en el pleno del Parlamento Vasco y se confirmaron a las siete de la tarde a través de la página digital del diario Gara.

La clave del nuevo pronunciamiento es que la organización abandona la violencia sin reclamar ningún tipo de contrapartidas políticas, algo que, por ejemplo, hizo fracasar anteriores procesos como el último en 2006 o el de Lizarra en 1998. Lo que sí hace ahora ETA, atendiendo la petición de los líderes internacionales, es «un llamamiento a los gobiernos de España y Francia para abrir un proceso de diálogo directo que tenga por objetivo la resolución de las consecuencias del conflicto y, así, la superación de la confrontación armada». La organización terrorista reclama, de esta manera, que los ejecutivos aborden desde ya la situación de los más de setecientos presos en cárceles de ambos países, y el futuro desarme y desmantelamiento de las estructuras militares. A la espera del color del nuevo Gobierno central que salga de las urnas el 20 de noviembre, previsiblemente del PP de Mariano Rajoy, cuestiones como acercamientos de presos o liberación de reclusos enfermos o el futuro de la doctrina Parot, que alarga la estancia en prisión de los condenados a largas condenas, pueden pasar a estar sobre la mesa.

'Pista de aterrizaje'

El cónclave internacional de Aiete y la asistencia de políticos de talla mundial, ha sido la pista de aterrizaje clave que ha facilitado el abandono definitivo de ETA, tras varios proceso fallidos como las conversaciones de Argel en 1989, el proceso de Lizarra de 1998 o el reciente de 2006. El aval internacional era necesario para la banda, y para la izquierda abertzale, para lograr la credibilidad rota tras las frustradas experiencias pasadas.

De hecho, en su comunicado de ayer tarde, «ETA considera que la Conferencia Internacional celebrada recientemente en Euskal Herria es una iniciativa de gran trascendencia política. La resolución acordada reúne los ingredientes para una solución integral del conflicto y cuenta con el apoyo de amplios sectores de la sociedad vasca y de la comunidad internacional.

Pese a las dudas que había suscitado en amplios sectores políticos y sociales los términos que pudiera utilizar ETA, seguramente escaldados por frustraciones anteriores, el comunicado de ETA dejó una sensación generalizada de alegría en todos los ámbitos. Aunque es cierto que no anuncia su disolución, algo que parece que se demorará hasta que queden resueltas las cuestiones sobre presos y huidos, la terminología deja bien claro que la etapa de los atentados es ya pasado, algo que la izquierda abertzale ha venido reiterando en los últimos meses, al calor de su apuesta por vías sólo políticas. El cambio de estrategia de la antigua Batasuna es una de las claves, junto a la firmeza antiterrorista de partidos e instituciones, de que se haya llegado a este escenario.

Estos ingredientes, junto a la creciente debilidad de la banda tras los continuos golpes policiales de los últimos años contra su cúpula política y militar, han llevado al mundo del Movimiento de Liberación Nacional Vasco (MLNV) a orientar sus pasos fuera de la estrategia armada. El debate interno y el trabajo de dirigentes de la izquierda abertzale como Arnaldo Otegi, actualmente preso, o Rufi Etxeberria, parece que han conseguido llegar con éxito, sin aparentes fisuras internas, a un escenario definitivo e irreversible sin violencia. Fuentes conocedoras de los entresijos del proceso destacan, asimismo, la influencia de dirigentes de ETA veteranos que, como 'Josu Ternera', acompañado de su hijo Egoitz Urrutikoetxea, habrían dirigido los pasos finales de la banda hasta la decisión histórica de ayer. La reciente adhesión del colectivo de presos al Acuerdo de Gernika que aboga por el final de la violencia también fue un signo inequívoco para el Gobierno español de que la decisión estaba tomada.

El anuncio de cese definitivo del terrorismo abre una nueva etapa que posibilita que el debate sobre contenidos políticos y el futuro marco político esté exclusivamente protagonizado por los partidos políticos. Este escenario se aprecia también en el comunicado de ETA, que señala que «en Euskal Herria se está abriendo un nuevo tiempo político. Estamos ante una oportunidad histórica para dar una solución justa y democrática al secular conflicto político. Frente a la violencia y la represión, el diálogo y el acuerdo deben caracterizar el nuevo ciclo». No obstante, la banda defiende que «el reconocimiento de Euskal Herria y el respeto a la voluntad popular deben prevalecer sobre la imposición».

Tras recordar a sus militantes muertos y presos, ETA incluye mensajes de consumo interno. Habla de que «en adelante, el camino tampoco será fácil» ante «la imposición que aún perdura», pero admite que «es tiempo de mirar al futuro con esperanza» de «actuar con responsabilidad y valentía», tras lo que anuncia el final de la violencia, bajando el telón a una etapa que nunca debió abrirse.