Las obras para cerrar el vertedero de San Marcos arrancarán dentro de un año

Los vecinos de Errenteria exigen el sellado inmediato y definitivo de la instalación. Se cumplen tres años desde que se dejó de verter basura, pero siguen llegando los residuos para compactarlos y enviarlos a otras instalaciones

FERNANDO SEGURA ,SAN SEBASTIÁN.
Vecinos de Errenteria, miembros de la plataforma que exige el cierre del vertedero, en la puerta de San Marcos en el momento en que entra un camión con basura. ::                             FRAILE/
Vecinos de Errenteria, miembros de la plataforma que exige el cierre del vertedero, en la puerta de San Marcos en el momento en que entra un camión con basura. :: FRAILE

La clausura de San Marcos va para largo, pese a que el jueves de la semana pasada se cumplieron tres años desde que se dejó de depositar basura en el vertedero. Fue una decisión tomada por la Mancomunidad, la Diputación y el Ayuntamiento de San Sebastián ante la presión ciudadana. Los vecinos de Errenteria, Pasaia y de los barrios donostiarras de Altza, Bidebieta y Herrera venían soportando desde hacía cuarenta años los olores nauseabundos del mayor vertedero de Gipuzkoa. No estaban dispuestos a aceptar más aplazamientos a su cerrojazo.

Ahora bien, hace tres años se dejó de depositar basura, lo que no quiere decir que la instalación se haya clausurado. Decenas de camiones siguen llegando todas las noches cargados de residuos. Los desperdicios, tras ser compactados en la estación de transferencia, vuelven a salir hacia los vertederos de Lapatx (Azpeitia), Urteta (Zarautz), Sasieta (Beasain) e Igorre (Bizkaia), donde se depositan. En principio, si el Plan de Residuos se cumple, este circuito d e la basura por Gipuzkoa y Bizkaia cesará a finales de 2014, cuando se ponga en marcha la incineradora de Zubieta.

Los vecinos exigen el cierre definitivo e inmediato de San Marcos, es decir, que cese totalmente la actividad, pero se trata de un deseo imposible de cumplir. Los técnicos de la Mancomunidad indican que las obras de sellado se iniciarán como mínimo dentro de un año.

Los responsables de la instalación señalan que se trata de una obra compleja y que los trámites administrativos resultan lentos. Añaden que no es fácil echar el candado al basurero más extenso de Gipuzkoa (cerca de 24 hectáreas), donde se han depositado durante cuatro décadas los residuos generados por San Sebastián, Errenteria, Hernani, Lasarte, Pasaia, Oiartzun, Lezo, Urnieta, Usurbil y Astigarraga. Es decir, 305.481 ciudadanos, la mitad de la población de Gipuzkoa.

Los técnicos explican que la Mancomunidad entregó en febrero al Gobierno Vasco la solicitud de Autorización Ambiental Integrada, documento preceptivo para realizar los trabajos. El Ejecutivo autónomo remitirá su respuesta en las próximas semanas. Los técnicos de la Mancomunidad indican que probablemente la consejería de Medio Ambiente exigirá que se efectúen algunas modificaciones. Una vez cumplimentado el trámite y obtenida la autorización, se solicitará la luz verde para el proyecto de clausura.

«Teniendo en cuenta que hay que convocar un concurso público para adjudicar el sellado, y el resto de tramitaciones, como pronto arrancaremos con las obras a finales del próximo año. Estas previsiones debemos cogerlas con pinzas», subrayan los técnicos.

Los responsables de San Marcos resaltan que se trata de un proyecto complicado. «No hay muchas empresas especializadas en este tipo de trabajos. De hecho, cuando se clausuró la primera fase del vertedero, hubo un comité de expertos asesorando su ejecución». En 2006 se sellaron 7,7 hectáreas, un tercio de la extensión total.

Sellado y olores

Los técnicos señalan que la clausura del vertedero se realizará en cuatro etapas. La primera de ellas conllevará voltear ingentes cantidades de residuos y, por tanto, se generarán malos olores. «Durará cuatro meses. Tendremos que remover la basura -señalan los técnicos- para colocar debajo una tela asfáltica y habilitar una salida para llevar los lixiviados a la planta de tratamiento». Advierten que durante esos meses «saldrán malos olores, será inevitable. Antes de iniciar esta etapa, realizaremos una campaña informativa para que los vecinos sepan lo que estamos haciendo y así evitar especulaciones».

La segunda fase en el proceso de sellado durará tres años. En ese tiempo, los residuos se irán asentando, perdiendo peso y volumen. Una vez que la basura se estabilice, se procederá a la tercera fase, la siembra de hierba en la superficie.

La cuarta etapa durará treinta años. Los técnicos explican que este periodo es necesario «para que el vertedero 'duerma'. Durante ese tiempo la legislación impide la realización de cualquier actividad. Quizá se pueda abrir la zona de arriba, pero en todo caso hay que tener en cuenta que no será un espacio de disfrute, como Lau Haizeta».

Reapertura

La posible reapartura del vertedero ha sido objeto de polémica en los últimos meses. Desde el PNV, PSE y PP se ha señalado que la negativa de la Diputación a construir la incineradora de Zubieta conllevaría irremediablemente la reapertura de San Marcos.

El diputado foral de Medio Ambiente, Juan Carlos Alduntzin, aseguró en las Juntas Generales que el vertedero se cerrará, aunque no dejó claro si la incineradora no se construirá o si se optará por poner en marcha una planta más pequeña que la diseñada inicialmente. Todo indica que la institución foral se inclinará por un redimensionamiento de la planta.

Los técnicos de San Marcos indican que no se ha recibido ninguna instrucción que paralice el proceso de clausura ya iniciado. Señalan que si la Mancomunidad aprobara la reapertura del basurero, sería necesario iniciar el proceso para que el Gobierno Vasco diera su autorización. «Si los trámites para el cierre nos están costando dos años, podemos imaginar que el proceso para la reapertura sería más largo. Es decir, se consumiría toda la legislatura. Para que quede claro -subrayan los técnicos- a día de hoy nadie ha dado ningún paso para que se vuelva a depositar basura en el vertedero de San Marcos».