Dolores Salís abre camino

Familiares y vecinos homenajearon a la artista irunesa en la inauguración de su calle. La apertura oficial del nuevo vial se realizó con un recorrido completo del paseo

MARÍA JOSÉ ATIENZAIRUN.
El primer paseo. Lolita y Jaime Rodríguez Salís, hijos de Dolores, recorren el paseo acompañados por el alcalde. ::                             FLOREN PORTU/
El primer paseo. Lolita y Jaime Rodríguez Salís, hijos de Dolores, recorren el paseo acompañados por el alcalde. :: FLOREN PORTU

«La vida de esta mujer hace recordar que la prohibición no es un impedimento a lo que de verdad quieres, sino que es un obstáculo más que hay que esquivar para dar sabor a tu vida. Por eso, la homenajeamos con esta preciosa calle». Así concluyó la intervención -leída en euskera y castellano- de dos alumnas de secundaria de Dunboa, que participaron el viernes por la tarde en el acto inaugural del vial Dolores Salís.

La apertura oficial del nuevo paseo que comunica el barrio de Larreaundi con la Parte Vieja y que transcurre en paralelo al canal de Dunboa se hizo de la mejor manera posible, es decir, recorriéndolo de principio a fin, en una tarde de sol generoso y con animada participación de familiares, vecinos y representantes de todos los grupos políticos municipales.

Desde un atril instalado a la altura del nuevo parque infantil y con los cinco hijos de Dolores sentados en lugar preferente, el alcalde de Irun, José Antonio Santano, fue el primero en rendir homenaje a la escultora, esmaltista y escritora fallecida en 1999. «Es un honor contar con la presencia de la familia de Dolores Salís y de otras personas, como Roberto Iparraguirre, presidente de la Asociación de Vecinos de Larreaundi, que junto con su directiva trabaja incansablemente por el avance de este barrio», dijo el alcalde. «Este es un acto sencillo, pero va más allá de la inauguración de un vial. Inauguramos una calle que tiene un puente con la historia, un puente con las personas que antes que nosotros han estado aquí y que han abierto camino. Dolores Salís abrió camino donde no lo había, en una época en que a las mujeres les costaba especialmente abrirse camino. Con esta calle estamos reconociendo a una mujer y con ella, a muchas otras mujeres anónimas de antes y de ahora».

Igual que Dolores Salís, la calle que lleva su nombre ha abierto un camino donde no lo había, acercando el barrio de Larreaundi a la Parte Vieja. «Esta es una de las cosas que tiene el urbanismo, que acerca los barrios y, por tanto a las personas», añadió el alcalde. «Estamos en un punto especial, el final de este paseo y tenemos la vista de la ermita. Creo que a Dolores le hubiera parecido maravilloso».

Los hijos de la escultora asintieron con la cabeza, mientras dos alumnas de Dunboa se acercaban al atril para dar lectura a su particular homenaje. Las jóvenes describieron a Dolores Salís como «una mujer que transmitió mucho a sus hijos y que, en estos momentos, también lo hace a muchas mujeres irunesas. Una mujer que luchaba por lo que quería y a la que recordaremos cada vez que pasemos por esta calle. Las alumnas destacaron la actividad artística que desarrolló Dolores Salís, su capacidad de trabajo y su tenacidad y mencionaron el Vía Crucis que se halla en la ermita de Santa Elena, realizado y donado por ella.

Jaime Rodríguez, hijo de Dolores Salís, cerró las intervenciones con un discurso cargado de buen humor, en el que agradeció la presencia de todos los asistentes y en especial, «de mis hermanas, que tienen todas más de 80 años y juntas suman 350». Describió a su madre como «una mujer muy simpática y extraordinaria. A mí me reñía mucho, porque era mal estudiante, pero al mismo tiempo me decía que tenía fe en que haría algo porque yo era muy tesonero y trabajador». Jaime Rodríguez confesó que no conocía el nuevo vial «y eso que soy de Irun desde hace 85 años. Me ha parecido un camino extraordinario, muy bonito y muy agradable para pasear».

Los aplausos del público a Jaime Rodríguez y las voces del Coro Larreaundi, cerraron el acto inaugural de la calle Dolores Salís.