El PP pide estudiar zonas peligrosas al margen de la cuestión de género

Cree que hay más colectivos que se sienten inseguros en algunos puntos. Bengoechea entiende que al elaborar el 'mapa de la ciudad prohibida', el Gobierno admite que «Irun no es idílica»

IÑIGO MORONDOIRUN.
'Ciudad prohibida'. Juana de Bengoechea compareció ayer para plantear cuestiones relativas a la inseguridad ciudadana./
'Ciudad prohibida'. Juana de Bengoechea compareció ayer para plantear cuestiones relativas a la inseguridad ciudadana.

La portavoz del Grupo Municipal Popular del Ayuntamiento de Irun, Juana de Bengoechea dio ayer la «bienvenida» al Gobierno municipal al grupo de quienes reconocen que «Irun es una ciudad sólo relativamente segura. Elaborar el mapa de la ciudad prohibida» con el objetivo de localizar los puntos donde las mujeres no se sienten seguras, según De Bengoechea, «contradice las aseveraciones que el Gobierno municipal había hecho hasta ahora sobre un Irun idílico, sin problemas de seguridad».

Pero no eran felicitaciones lo único que el Partido Popular irunés quería mandar ayer al gobierno local. «Esperamos que una vez que esté elaborado el mapa de la ciudad prohibida se implementen medidas para eliminar esas zonas con el objetivo de que dejen de ser peligrosas», decía la portavoz popular.

Y no sólo eso. Juana de Bengoechea dejó muy claro que en ese esfuerzo por erradicar los problemas de género y la desigualdad «vamos a estar en primera línea. Pero, aunque el tema merece toda la atención que se le presta, no debe hacer que dejemos en la sombra otros problemas». La concejal popular se refería a que no son las mujeres las únicas que padecen «zonas prohibidas» en la ciudad. «Hay también, por ejemplo, ciudad prohibida para niños de 12-13 años, los que están empezando a ser jóvenes. Hay sitios a los que no van porque hay pandillas que les roban; que les quitan la cadena, o los 4-5 euros que llevan».

Bengoechea puso el ejemplo concreto de lo que ocurrió en las inmediaciones de un edificio municipal. «Hubo una época en la que chavales de esa edad no iban al gazteleku porque en sus jardines había gente que les robaba y les acosaba». Recordó también que hubo «una época en la que había continuamente robos en los locales de jóvenes». Pero como ejemplo de que los grupos ciudadanos que se sienten inseguros son muy variados recordó también a «unas señoras del barrio de Elitxu con las que hablamos y que nos decían que sólo salían de casa durante el día porque no hay farolas en su calle y en cuanto se va el sol tienen miedo de pasar por allí».

Extender el esfuerzo

La portavoz popular tuvo palabras de agradecimiento para el colectivo Irungo Bilgune Feminista, que fue el que inició por su propia cuenta un análisis de los puntos negros de la ciudad. El Ayuntamiento ha recogido aquella iniciativa en este estudio municipal con el objeto de dibujar «la ciudad prohibida para las mujeres».

Este proceso se está acometiendo desde el área de Igualdad del Ayuntamiento. «Ahora que ya no dice que en Irun no pasa nada», lo que Juana de Bengoechea reclama al Gobierno municipal es que «desde Seguridad Ciudadana se inicien estudios similares que atiendan lo que es ciudad prohibida para otros colectivos de ciudadanos».