Perros de rescate en la lonja

El Grupo del Perro de Salvamento de Euskadi entrena en Pasaia. Integrantes de esta organización efectuaron diversas prácticas en los terrenos del puerto

ELENA VIÑASPASAIA.
Uno de los perros y su adiestrador, durante la práctica de una prueba ayer en Pasaia. ::                             LUSA/
Uno de los perros y su adiestrador, durante la práctica de una prueba ayer en Pasaia. :: LUSA

'Caix' es un perro entrenado para encontrar a personas desaparecidas en el monte e intervenir en distintas catástrofes. Hoy se enfrenta a un duro cometido, el de hallar a una mujer que ha quedado sepultada bajo los escombros de un edificio. Busca su rastro, moviéndose entre cascotes y amasijos de hierro. El tiempo apremia y el can parece intuirlo. De repente, algo llama su atención. Corre hacia un montículo, donde ladra varias veces y comienza a escarbar hasta que su guía, José, le detiene. La búsqueda ha terminado y la víctima puede ser rescatada.

Éste fue uno de los ejercicios que el Grupo del Perro de Salvamento de Euskadi (GPSE) llevó a cabo durante la jornada de ayer en un escenario muy poco habitual, los derribos de la antigua lonja pesquera del Puerto de Pasaia. Las máquinas de la empresa Altuna y Uría cesaron su trabajo para permitir realizar dichas prácticas entre los restos de los pabellones que aún se mantienen en pie.

«Solemos tener pocas oportunidades de entrenar sobre escombros, cosa que es muy necesaria para que los perros estén preparados cuando llegue la ocasión. No es lo mismo pisar zarzas, hierba o rocas, que hormigón, cristales y cables. Tampoco son iguales las técnicas que se emplean. Lo más parecido a esto a lo que tenemos acceso es una cantera en Arrasate en la que nos permiten realizar simulacros», señalaba Sonia Ortubai, la presidenta de este grupo formado en 1983 en el que actualmente se integra un total de 11 voluntarios y 14 perros de diferentes razas, que han sido entrenados un mínimo de dos años a razón de tres veces por semana.

Varios equipos, acompañados de otros tres llegados de Canarias, se dieron cita en el muelle pasaitarra dispuestos a simular diversas situaciones. Todas ellas concluían con los ladridos de los canes, a los que se recompensaba con un juguete. «Hasta aquí llegaría nuestro trabajo. Ahora le tocaría el turno a los bomberos u otros servicios especializados en rescatar a la persona», comentaba Ortubai.

Labor altruista

Al entrenamiento asistió Raúl Fernández de Arroiabe, viceconsejero de Interior del Gobierno Vasco, quien destacó la labor «altruista» del GPSE a la hora de dar respuesta a una gran catástrofe. Euskadi no es una comunidad especialmente afectada por los movimientos sísmicos, pero su labor resulta «fundamental» en las numerosas búsquedas de personas en montes y zonas rurales. «Las estadísticas indican claramente que nuestros operativos acometen una búsqueda o un rescate cada dos días. Una situación complicada que se ve agravada por la especial orografía del país. Por eso, el trabajo de estos voluntarios es primordial en el conjunto del sistema de emergencias del Gobierno Vasco», indicaba.

Perros y guías continuarán entrenándose en los derribos de la lonja en los próximos días gracias a la colaboración de la Autoridad Portuaria de Pasaia. Su presidente, Lucio Hernando, calificaba ayer de «gran honor» el poder recibir a «un grupo que ha intervenido, entre otras cosas, en rescates verdaderamente heroicos como el del Camping de las Nieves en Biescas o el del derrumbamiento del Hotel Bahía de Santander».

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