El derribo la próxima semana del Instituto Peñaflorida implicará la tala de los árboles

No hay acuerdo entre Gobierno Vasco y Ayuntamiento para trasplantar los ejemplares

ÁLVARO VICENTESAN SEBASTIÁN.
Una de las dos parcelas del instituto. ::
                             HARITZALDE/
Una de las dos parcelas del instituto. :: HARITZALDE

Con retraso de un mes, el derribo del Instituto Peñaflorida de Amara se realizará la próxima semana, según fuentes de Educación del Gobierno Vasco. Las conversaciones entre el Ejecutivo de Vitoria y el Ayuntamiento de San Sebastián por ver quién se hacía cargo del traslado de los árboles que quedan en el patio del centro educativo no han fructificado y, salvo acuerdo de última hora, las obras se iniciarán «a principios de la semana que viene» y los árboles serán talados.

De nada servirá la declaración institucional que el gobierno municipal pretendía presentar a Pleno, a finales de este mes, para demandar al Ejecutivo que conserve los árboles. Tampoco la carta informativa que el equipo de Bildu había enviado a los vecinos informándoles de esta circunstancia. El Gobierno Vasco está decidido a iniciar el derribo.

El retraso de casi un mes se produce porque el gobierno municipal considera que los árboles están plantados en terrenos que son competencia del Gobierno Vasco y por tanto le corresponde hacerse cargo del coste que acarrea el traslado a otra ubicación. En Vitoria, la respuesta es distinta: el gobierno del exalcalde Elorza asumió el compromiso de trasplantarlos en otros terrenos y el nuevo gobierno de Bildu debe respetar ese acuerdo de palabra.

El resultado de estas posiciones enconadas es que el viejo instituto sigue sin ser derribado cuando la fecha para la entrada de la maquinaria pesada estaba prevista para mediados del mes pasado.

En las dos parcelas anexas al instituto hay plantados 45 árboles de gran porte de distintas especies, según datos de la asociación Haritzalde. Muchos de ellos con 50 años de antigüedad. Robles, tejos, nogales, abetos rojos, chopos y hasta secuoyas gigantes cuya altura supera el tejado del instituto.

Para el equipo de gobierno de San Sebastián son árboles con «importante valor ecológico» que deben ser conservados, en uno de los barrios con mayor densidad poblacional de la ciudad, mientras que para el Gobierno Vasco son ejemplares que no están protegidos por ley y por tanto no pueden ser un «obstáculo» para no iniciar las obras del nuevo instituto. Para confirmar este hecho, el Ejecutivo vasco tiene en sus manos un informe a Medio Ambiente que avala su postura.

El gobierno de Bildu había ofrecido sin éxito al Ejecutivo vasco tres emplazamientos cercanos al instituto en el que poder trasplantar los árboles: la rotonda de Morlans, un jardín en Pío XII y la zona de Carlos I. Nada. Los 45 árboles serán talados, salvo que se llegue a un acuerdo sobre la bocina entre ambas instituciones. Hay tiempo hasta que se derribe el edificio, se retiren los escombros y se construyan los cimientos.

800 alumnos

El inicio de las obras de derribo dará paso al centro de educación secundaria más grande del País Vasco. El nuevo inmueble tendrá 7.200 metros cuadrados. Si se cumplen los plazos inicialmente previstos, los alumnos del centro puedan estrenar sus nuevas instalaciones en el curso 2013-14. Hasta entonces seguirán repartidos en dos centros. Al Politécnico Easo acudirán los de 3º de ESO de modelo D y los de 4º en su integridad, mientras que en la antigua Escuela de Comercio recibirán sus clases los alumnos de 1º, 2º y 3º de la opción bilingüe. El nuevo inmueble constará de tres cuerpos: el principal, un edificio rectangular en el que estarán las 32 aulas para 800 alumnos; el bloque que acogerá los gimnasios; y un tercer cuerpo entre ambos, en el que se acondicionarán la entrada principal.