Material escolar con conciencia

:: MARÍA GARCÍA GONZÁLEZ VITORIA

Parece a simple vista que estos dos términos no tienen relación, ¿verdad? Pues la tienen y mucho. Todos sabemos que la mejor inversión en nuestros hijos es su preparación y de esto se hizo un negocio redondo. Lo damos por bueno si es efectivo. Pero el cambio de editoriales, ¿por qué? Esto impide la reventa de libros, que para algunas familias es el paso de poder comprar o no los libros a sus hijos. Lo sangrante llega cuando te obligan a forrarlos. ¿Por qué? Antes eran malillos y se deterioraban, pero hoy son plastificados y de pastas resistentes. ¿Alguien se pregunta por las toneladas de plástico que se utilizan? Pues un niño de 8 años sí. No supe responder cuando me dijo: Mamá, ¿por qué hablan en el cole de no contaminar, de reciclar, y estamos viendo en la tele los desastres del plástico en el mar, pero en el cole nos mandan todos los años usarlo? Y nada menos que tres rollos cada niño. Seamos responsables, no prediquemos una cosa y que nos vean hacer otra, porque eso no es educar. En todo caso, los colegios que eligen las editoriales que les exijan mejor calidad y evitaremos toneladas de plástico a la basura en menos de un año. Sin mencionar el olor y la electricidad estática que desprende. ¿Esto es bueno para la salud de los críos? Lo dudo mucho. Es un gasto innecesario que se puede evitar.

Además, los libros son propiedad de las familias, por lo que ciertas exigencias están de más. Seamos limpios y consecuentes. Plástico, no.

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