Aparecen los primeros casos de ictus por la toma de 'la pastilla del día después'

El Ministerio de Sanidad estudiará el historial de una afectada de 23 años que fue atendida en un hospital de Madrid

FERMÍN APEZTEGUIASAN SEBASTIÁN.
Aparecen los primeros casos de ictus por la toma de 'la pastilla del día después'

El consumo de 'la píldora del día después' puede provocar infartos cerebrales. El equipo de la Unidad de Ictus del hospital La Paz de Madrid ha alertado de este riesgo a la Agencia Española del Medicamento tras haber atendido en el centro el último de los varios casos -los primeros- que se han dado ya en España. La pastilla postcoital llegó a las farmacias en 2001 y ocho años después las autoridades sanitarias decidieron comenzar a suministrarla sin receta. La decisión pretendía hacer frente a las altas cifras de embarazos no deseados que presentaba el país, que entonces (2009) alcanzaron los 112.000. La medida permitió reducir a un tercio el número de abortos, pero el mal uso del medicamento se disparó al entenderlo algunas mujeres como un método anticonceptivo más. «De momento son sólo unos pocos casos, pero pensemos en que las afectadas son mujeres con una edad en la que no se ve el peligro», advierte el jefe de servicio de Neurología de la Paz, Exuperio Díez Tejedor.

El Ministerio de Sanidad dijo ayer que se estudiará el caso. No obstante, la ministra Leire Pajín puntualizó que, por el momento, «se está hablando sólo de sospechas y en ningún caso de un análisis concluyente y objetivo que relacione este consumo con el ictus cerebral». «Desde el año 2001 -añadió- ya son cinco millones de mujeres las que han usado este medicamento sin consecuencias negativas destacables».

La revista 'Medicina Clínica' recoge el caso del hospital madrileño en uno de sus últimos números. Una joven de 23 años llegó una mañana a la Unidad de Urgencias con un episodio de disminución de la fuerza y la sensibilidad en la parte derecha de su cuerpo. La paciente solía sufrir migrañas, intensos dolores de cabeza, que desde hace tiempo se sabe que están relacionadas con la aparición de problemas cardiovasculares en las mujeres que toman anticonceptivos orales. «Sin embargo, en la ficha técnica de este medicamento -relatan- no hay referencia a la aparición de infartos cerebrales».

«¿Quién responde?»

La joven tenía, además, antecedentes familiares de ictus, pero lo que llamó la atención de los neurólogos no fue ése, sino otro dato del informe médico. «La tarde anterior al inicio de los síntomas» la chica había tomado un comprimido de 'levonorgestrel', el principio activo del anticonceptivo de emergencia femenino. Los primeros síntomas del ictus se presentaron «a la mañana siguiente, al despertar». «Hay una relación temporal clara», afirma el responsable del servicio de Neurología de La Paz.

Los especialistas sospechan que, como sucede con los anticonceptivos tradicionales, es posible que las formulaciones de emergencia favorezcan la aparición de complicaciones cardiovasculares en las mujeres con cierta predisposición. Es decir, en las fumadoras, afectadas de migraña o las que presenten factores de riesgo, como hipertensión u obesidad. Hay otro aspecto, además, que consideran relevante. La dosis de levonorgestrel utilizada en las pastillas del día después es «1.000 veces mayor» que en los anticonceptivos orales clásicos. «El problema es que el farmacéutico pueda dar un medicamento tan potente como éste (a una menor) sin receta médica y sin que lo sepan sus padres. Por un efecto adverso se denuncia a un médico, pero si se deja hemipléjica a una mujer, ¿quién responde?», se pregunta.

«Me parece extraño»

El ginecólogo Gorka Barrenetxea, catedrático en la UPV/EHU y jefe de servicio de Ginecología en el hospital Quirón Bizkaia, duda, sin embargo, de que la anticoncepción de emergencia pueda desencadenar infartos cerebrales. Los anticonceptivos orales tradicionales, según explica, contienen dosis reducidas y sintéticas de dos hormonas femeninas, los estrógenos y los gestágenos, que impiden la fecundación por diferentes vías.

A lo largo de los años, numerosos estudios han puesto de manifiesto, según Barrenetxea, la relación directa que existe entre el consumo de estrógenos y la aparición de complicaciones vasculares de todo tipo; trombosis, infartos de miocardio, anginas de pecho, ictus. «Por eso, las mujeres fumadoras tienen contraindicado la toma de las pastillas tradicionales», detalla. No existe evidencia científica, sin embargo, de que los gestágenos desencadenen este tipo de efectos secundarios. «'La pastilla del día después' no tiene estrógenos. Me parece extraño que podamos establecer una relación tan directa», concluye.

Diez años después de su aparición en España, la detección de todos estos casos añade un elemento más de discordia a los polémicos -y útiles- anticonceptivos de emergencia. Los ginecólogos fueron quienes más se movilizaron para obtener su dispensación con receta con el fin de reducir la cifra de abortos; y lo lograron. Un año después, un informe de la Organización Médica Colegial alertó de que el 94% de los médicos consideraba que se estaba abusando de ella.