«Astillero tuvo tiempo para rectificar»

Los clubes que impugnaron la alineación le pidieron que sustituyera a Joseba Fernández. Hondarribia, Kaiku, Tirán y Pedreña señalan que intentaron evitar la eliminación y lamentan el desenlace del caso

GAIZKA LASASAN SEBASTIÁN.
San Juan y Astillero, en la regata del domingo en La Concha, saliendo de la bahía, en medio de las olas. ::                             UNANUE/
San Juan y Astillero, en la regata del domingo en La Concha, saliendo de la bahía, en medio de las olas. :: UNANUE

Tres traineras en la primera tanda de la segunda jornada de la Bandera de La Concha, un club -Astillero- eliminado tras ganar la regata clasificatoria y su tanda del primer domingo más otro -San Pedro- decepcionado por no poder remar en Donostia una vez demostrado que uno de los que le preceden no ha cumplido la normativa. La medida de Donostia Kultura de eliminar a Astillero de la competición por alineación indebida ha dejado una estela de contrariedad y disgusto, incluso en el seno de los clubes que impugnaron la participación, a su entender ilegal, de Joseba Fernández en las tostas de la San José XIV.

En los análisis de las partes implicadas en el caso, Astillero, la Federación Cántabra de Remo y la asesoría jurídica de la Federación Vasca se llevan las mayores críticas mientras que a Donostia Kultura se le coloca en una segunda línea en cuanto a responsabilidades se refiere.

El presidente de Hondarribia, uno de los clubes que impugnó la alineación de Astillero el domingo, señala incluso que «no queda más que felicitar a la organización por tomar cartas en el asunto ya que, como dice el refrán, más vale tarde que nunca. Hubiera sido mejor tomar la medida desde el primer minuto, pero es de entender que la decisión se ha tomado una vez que ha ido llegando toda la información». Joxemi Elduayen explica que «la prueba definitiva de que Joseba Fernández cuenta con tres fichas no se tiene hasta el sábado bien tarde, por lo que tampoco había demasiado margen de actuación».

El dirigente del club bidasotarra sostiene que «el domingo advertimos a Astillero de que teníamos constancia de la irregularidad y le pedimos que cumpliera con la normativa porque no queríamos que fuesen eliminados. Se lo dijimos antes de la reunión de delegados y también durante la reunión. Ante nuestro ofrecimiento, el club cántabro actuó con prepotencia, incluso con desprecio hacia los rivales».

Calixto Presmanes, presidente de Pedreña, cuenta en el mismo sentido que «tenemos la conciencia bien tranquila porque el lunes anterior a la regata clasificatoria llamamos tanto a Astillero como a la Federación Cántabra de Remo señalándoles que conocíamos la irregularidad de las tres fichas de un remero y pidiéndoles que rectificaran su intención». Un tercer presidente, el de Tirán, Ángel Costas, resume la postura de los impugnadores al asegurar que «no fuimos por la espalda, sino que advertimos verbalmente a los responsables de Astillero de lo que haríamos si no se cumplía la legalidad».

Para Joxemi Elduayen, «lo que estaba en juego no era la cuestión deportiva, sino el prestigio y la seriedad de una regata como La Concha. No podíamos aceptar un fraude deportivo». Ángel Costas añade que «si no llegamos a tomar estas medidas esto se convertiría en una fiesta en el sentido negativo, un baile de fichas falsas de un sitio para otro sin que pase nada».

El presidente de Pedreña reconoce que «con lo que ha pasado se hace una faena a un tercero que no puede participar en La Concha». La misma idea retoma José Manuel Monje, presidente de Kaiku, al lanzar la cuestión de «¿quién compensa ahora a San Pedro cuando todos sabemos que hay patrocinios ligados a esta Bandera y premios para los chavales?».

La Vasca, también criticada

Todos apuntan a la Federación Cántabra como principal artífice del intento de fraude, aunque el máximo dirigente de Kaiku no obvia el papel que la asesoría jurídica de la Federación Vasca -responsable del apartado reglamentario de La Concha- ha jugado en este asunto. Afirma que su responsable, Joaquín Induráin, «ha asesorado mal y tarde a Donostia Kultura, cuyo único error en este asunto ha sido el de fiarse de quien cree que dice la verdad».

El presidente de San Pedro, Josetxo Aranburu, asegura en ese sentido que «la Federación Vasca sabía desde el 2 de agosto que el certificado emitido por la Federación Cántabra era falso y no valía, y aún así su asesor jurídico ha echado balones fuera desde el primer momento en que acudimos con las reclamaciones».

Mientras tanto, el foco de todas las acusaciones, José Antonio Martínez Liaño, presidente de la Federación Cántabra, se limitó ayer a decir que «asumo mi error y bastante mal me encuentro como para dar explicaciones». Manifestó su intención de convocar una asamblea este mismo lunes o, en su caso, el miércoles, para que sus miembros decidan sobre el futuro del máximo dirigente del remo cántabro en la actualidad.

Reunión en Astillero

En Astillero, el asesor jurídico del club se reunión ayer a las 19.30 con la plantilla para abordar el asunto de la eliminación. El entrenador, Jon Salsamendi, aclaró que «por mucho que leemos la resolución de Donostia Kultura no vemos ni una sola línea que diga que Astillero ha hecho algo mal y pedimos que, si todavía hay algo que hacer, se intente».

No obstante, el club mantiene su postura de no judicializar la cuestión aunque no descarta realizar unas últimas gestiones en las horas previas a la regata para intentar que la organización le permita remar mañana. De momento, Donostia Kultura no ha cambiado su postura y, si no lo hace a lo largo de la jornada de hoy, la tanda de consolación de mañana se disputará con tres traineras.