Las obras de Tabakalera siguen adelante, pero el proyecto cultural queda en el aire

El Consejo de Administración acordó ayer continuar con las licitaciones. El contrato con la empresa que realizará la rehabilitación se firmará el 8 de noviembre

TERESA FLAÑOSAN SEBASTIÁN.
El consejo. Blanca Urgell, Ikerne Badiola, Martín Garitano y Juan Karlos Izagirre, entre los asistentes a la reunión de ayer. ::                             JOSE IGNACIO UNANUE/
El consejo. Blanca Urgell, Ikerne Badiola, Martín Garitano y Juan Karlos Izagirre, entre los asistentes a la reunión de ayer. :: JOSE IGNACIO UNANUE

Los miembros del Consejo de Administración de Tabakalera acordaron ayer «continuar con la reforma de la vieja fábrica de tabacos y con el proyecto cultural que en el futuro albergará el edificio». Esta es la transcripción literal de la nota de prensa que se envió a los medios de comunicación una vez concluida la reunión. Pero la realidad es un poco más compleja porque si la apuesta por sacar adelante la rehabilitación es decidida los representantes de las instituciones implicadas -Gobierno Vasco, Diputación Foral de Gipuzkoa y Ayuntamiento de San Sebastián-, decidieron «dar una vuelta más a la parte cultural», según comentaron fuentes consultadas por DV al concluir el consejo.

El acuerdo principal, alcanzado por unanimidad, al que se llegó ayer es continuar con los dos concursos que deben comenzar a resolverse a mediados de este mes y que corresponden a los lotes de la obra civil y de control de calidad. En todo momento quedó claro que debido a la situación de crisis que se atraviesa por todos los medios se va a tratar que el impacto económico de la obra sea el menor posible, aunque esto no afecta a la resolución de las plicas sino que se irá viendo a medida que se vaya desarrollando el proyecto de la propia obra.

El giro que ha dado ahora la situación respecto a la que se vivía hace unos meses se centra en la necesidad de separar claramente las dos partes de este proyecto: la rehabilitación del edificio y la cultural. Los responsables institucionales de Tabakalera consideran que «hasta el momento se les ha juntado en demasía y una parte ha contagiado a la otra. Las dificultades económicas cobraban un relieve que llenaba las posibilidades de desarrollo del proyecto cultural». En esta nueva etapa, aunque serán confluyentes en el futuro, las dos partes tendrán autonomía.

También se pospuso la toma de decisión sobre la dirección general del Centro Internacional de Cultura Contemporánea (CICC).

Con el acuerdo aprobado ayer, hoy mismo se procederá a la apertura del sobre 1, con los aspectos administrativos, de las plicas con las ofertas de las empresas que se han presentado al concurso para desarrollar la obra de rehabilitación del edificio de la antigua fábrica de tabacos. El viernes de la semana que viene sucederá lo mismo con los contenidos técnicos. El día 4 del mes que viene tendrá que estar concluido el informe comparativo de las propuestas sobre los dos aspectos anteriores. Siete días después, el 11, se procederá a la apertura del sobre con las ofertas económicas, que teniendo en cuenta la situación de las arcas institucionales, será bastante determinante, aunque no la única a tener en cuenta porque el ganador es el que más puntos consigue al sumar los conseguidos en los tres sobres. La firma del contrato con la empresa designada para realizar la obra civil en el edificio está fijada para el 8 de noviembre.

Los miembros del comité creen que, tal y como está el panorama de la construcción en la actualidad, las ofertas económicas se realizarán a la baja, -las empresas buscan obtener contratos aunque obtengan menos beneficios-, lo que permitirá reducir en parte el presupuesto de 70 millones estimado desde el comienzo de la obra hasta la inauguración del centro.

El inicio de la obra también supondrá que se podrán utilizar íntegros los 7 millones de euros adjudicados que el Gobierno central destinó al proyecto y que deberían emplearse antes de la próxima primavera. Hay una parte de esta cantidad, unos 3 millones, que ya se ha gastado para la ejecución de varios derribos y otras obras. Ahora hay que remitir el informe al Ministerio de Cultura sobre cómo se están invirtiendo.

Respecto al proyecto cultural, que aunque se apuesta porque se desarrolle, las instituciones han decidido seguir repensándolo, «para ver por dónde puede resultar este tema». Aunque dejan claro que a pesar de ello Tabakalera no va a dejar de funcionar, -ayer también se presentó un programa con las actividades que se van a desarrollar hasta fin de año-. Esa «otra vuelta al contenido cultural» del que hablan es la razón por la que se decidió dejar en suspenso la designación de un director general. Una empresa había realizado una selección entre varios candidatos, pero de momento se han desestimado y no se sabe si se continuará ese proceso o se realizará uno nuevo. Para concluir, los asisntes acordaron que el próximo consejo tenga lugar en diciembre.

Los asistentes a la reunión también confirmaron que los representantes de las instituciones gobernadas por Bildu dejaron clara su apuesta por el proyecto y que en ningún momento comentaron la posibilidad de cambiar el proyecto en alguna de sus dos partes, la arquitectónica y los contenidos.