Los alcaldes del Bidasoa rechazan paralizar el desdoblamiento de la N-I

Reclaman a la Diputación que explique si la decisión es definitiva. Los primeros ediles de Irun y Hondarribia recuerdan que el proyecto es una «demanda histórica»

DVSAN SEBASTIÁN.

Los ayuntamientos de Irun y Hondarribia mostraron ayer su preocupación y sorpresa por el anuncio de la Diputación de Gipuzkoa de paralizar el proyecto de desdoblamiento de la variante de Irun, antigua carretera nacional N-I, una demanda histórica de la comarca del Bidasoa. Los alcaldes de ambas localidades anunciaron que han solicitado reunirse con el diputado general de Gipuzkoa, Martín Garitano, para que explique si esta decisión es temporal o definitiva.

José Antonio Santano, primer edil de Irun, criticó en una rueda de prensa que se haya enterado a través de los medios de comunicación de las intenciones del nuevo equipo de Gobierno foral de Bildu, que aseguró el miércoles que ha heredado un desfase presupuestario de 100 millones de euros lo que le obliga a «sacrificar» partidas destinadas a carreteras como la variante de Irun .

El alcalde señaló que espera reunirse con los responsables forales para obtener más detalles al respecto y conocer «qué significa» la eliminación de esta partida del presupuesto de 2011. «Es importante saber si estamos ante una simple suspensión de la inversión en 2011, para retomarla en 2012, o si estamos ante un abandono definitivo», afirmó, Santano, que añadió que «el PNV nos puso a la cola y ahora es Bildu el que nos recorta».

De la reunión que espera mantener con Garitano, Santano pretende además tener «una visión de lo que piensa el diputado general y la Diputación de lo que hay que hacer en Gipuzkoa, pero sobre todo en Irun y el conjunto del Bidasoa». El primer edil recalcó que «a la hora de establecer las prioridades se deberían tener en cuenta precisamente aquellas ciudades y comarcas que tienen un retraso histórico en las inversiones de carreteras».

Las vías de comunicación y los accesos no son, para el alcalde de Irun, los únicos proyectos importantes con futuro incierto tras el cambio de gobierno foral. «No solo están las carreteras, hay proyectos importantísimos en materia de política social, la nueva residencia para mayores dependientes y proyectos en materia de lucha contra el desempleo y la crisis», dijo.

Ley municipal

Santano se refirió también al anuncio realizado el miércoles por la nueva diputada foral de Hacienda, Helena Franco, de que los ayuntamientos verán reducida la aportación del Fondo Foral de Financiación Municipal en 44 millones de euros. «Esto va a suponer una reducción del 10% en la previsión de ingresos para este ejercicio. Es un fuerte ajuste que se añade al que ya llevamos practicando los municipios y que, desde luego, no favorece a las cuentas municipales. Tenemos que saber qué nos corresponde hacer a los ayuntamientos y con qué financiación contamos para ello», señaló.

El alcalde insistió en este sentido en que se necesita «imperiosamente» una ley municipal que fije el marco competencial de las instituciones vascas. Y recordó que, según un estudio realizado por Eudel, se estima que «entre un 15% y un 20% del gasto de los ayuntamientos se corresponde con la prestación de servicios que no son de su competencia».

El alcalde de Hondarribia , Aitor Kerejeta (PNV), indicó por su parte que el desdoblamiento de la variante supone un proyecto «muy importante para mejorar la accesibilidad» como queda avalado en los datos de tráfico que maneja la propia institución foral.

Kerejeta explicó que el proyecto de desdoblamiento es fruto de un acuerdo logrado entre los ayuntamientos de Irun y Hondarribia y la Diputación, «que ya se presentó públicamente hace seis meses» y, al igual que su homólogo irunés, reclamó una reunión con los responsables de la institución foral para saber «si es una paralización temporal o definitiva» de las obras. «La situación económica hace necesario priorizar las inversiones, pero esta es una necesidad muy importante y supone una deuda histórica con la comarca del Bidasoa, por lo que espero que esta noticia no sea definitiva», afirmó.

Cuatro kilómetros

La Diputación aprobó en diciembre de 2010 el proyecto de construcción de la doble vía en el tramo comprendido desde la base del puerto de Gaintxurizketa (Ventas) y la llegada a Hondarribia (el barrio de Amute). Son cuatro kilómetros de carretera por la cual transitan miles de vehículos a diario, lo que la convierten en uno de los puntos negros de la red viaria guipuzcoana en cuanto a probabilidad de sufrir un atasco o un accidente.

El proyecto, que debería haber entrado en servicio en 2013, prevé una inversión de 43,8 millones de euros en un nuevo firme con doble calzada de dos carriles por sentido, que incluirá además tres nuevos enlaces en Jaizubia, Hospital y Zubieta, con modificaciones respecto a diseños anteriores. De esta forma, la antigua N-I (ahora GI-636) habría contado con un doble carril hasta la zona ferroviaria de Plaiaundi, el último tramo por definir, debido a la dificultad de encontrar una solución técnica en una zona de cruce de infraestructuras.

El entonces diputado y portavoz foral, Eneko Goia, señaló que la carretera «aspira a convertirse en una ronda urbana con bordes y medianas recubiertos de vegetación y con un alumbrado de tipo led para resaltar el cambio de carácter de la vía».