Jaia eta borroka

AITOR ZUBIZARRETA

Cambios significativos este año en la programación de Piratak, más ambiciosa que nunca en su nueva ubicación del puerto, con conciertos gratuitos. El pelotazo rock pirata este año era el del viernes con los sevillanos Reincidentes, uno de los grupos emblema del rock duro y contestario estatal.

A la juerga se añadió La Poplla, combo antiguotarra de tributo a la desaparecida banda de Evaristo La Polla Records, y encargados de abrir cartel. Una elección muy acertada. El quinteto, más un colega, que, cual Popotxo Orquesta Mondragón, salía disfrazado cada dos por tres, encandiló con un repertorio que en Euskadi es leyenda. Puede que la ejecución no fuese a ratos la mejor, pero hicieron disfrutar, y mucho, a la marea humana que llenó a reventar la explanada koxkera. Una fiesta.

Los Reinci volvían a Donostia justo dos años después, cuando actuaron también en nuestra Aste Nagusia pero en Sagüés. El entorno alternativo debió de motivar más que el oficial al cuarteto andaluz, que ofreció una actuación bien diferente a la de 2009, menos seria, más festiva y reivindicativa en todos los aspectos. Con la bandera de 'Euskal Presoak Etxera' atrás, y otra de Andalucía con la estrella roja sobre el pie de micro del vocal Fernando, quedaba ya claro de salida, por si algún despistado tenía dudas, que Reincidentes no ha variado un ápice su filosofía y mensaje político desde que debutaran hace dos décadas largas.

El repertorio no fue esta vez tan exigente como en las dos anteriores visitas a Sagüés, donde eran capaces de empalmar hasta 45 minutos de bombardeo rockero continuo sin descanso. Esta vez, no. Fue otro rollo más distendido. La primera tanda del concierto alternó temas nuevos y viejos y funcionó bien ('Huracán', 'Nazis nunca más', la clásica y punkarra 'Rip Rap, Rabia, Resistencia', 'Un día más', 'No podemos esperar', 'Dolores'...). Después, sin embargo, el concierto perdió ritmo y empaque y ya solo despuntaba con clásicos puntuales (la muy cantada 'Vicio', 'La historia se repite', la verbenera 'Cucaracha blanca', 'Aprendiendo a luchar').

En el bis también sobraron temas, aunque el agur final 'Jartos daguantar' puso aquello patas arriba. Repertorio con altibajos, irregular, en un concierto de fiesta, colegueo y buen rollo total.