«No hay favoritos, el nivel del Challenger es altísimo»

El joven Pablo Carreño, que viene de coronarse en Txingudy, pasa a segunda ronda tras derrotar a De Bakker

IÑIGO MARÍNSAN SEBASTIÁN.
Promesa. Pablo Carreño, ayer en el Tenis de Ondarreta. ::                             JOSAN ALONSO/
Promesa. Pablo Carreño, ayer en el Tenis de Ondarreta. :: JOSAN ALONSO

El Challenger de Donostia sigue su curso y empiezan a perfilarse los candidatos al trono. De entre todos los participantes que han alcanzado la segunda ronda destaca la espigada figura de Pablo Carreño (Gijón, 1991), que viene de triunfar en el Future de Txingudy y ayer derrotó sin titubeos a Thiemo De Bakker, campeón del Challenger guipuzcoano en 2009 y que fue número 40 del ranking ATP el año pasado.

El asturiano, número 186 mundial a falta de que se le sumen los puntos logrados en Irun, reconoce que, una vez probadas las mieles del triunfo en Irun, ha llegado «a tope, con mucha confianza. Necesitaba jugar mucho para coger la forma... Ganar en Irun me vino fenomenal porque jugué el máximo de partidos posibles y además gané el campeonato. He llegado más rodado y con mucha fuerza, tanto física como mental».

Carreño se curte en el Centro de Alto Rendimiento de Barcelona desde 2007 a las órdenes de Javier Duarte -excapitán del equipo de Copa Davis que consiguió la primera 'ensaladera'-. «Tiene muchísima experiencia y me ayuda. En algunos casos, como antes de enfrentarme a De Bakker, me dice cómo tengo que jugar y me va francamente bien».

El debut soñado

Su estreno en la arena donostiarra no pudo ir mejor. Se deshizo del temido tenista holandés en dos sets (6-3 y 6-2) y cualquiera diría que no llegó a sudar. Pero nada más lejos de la realidad. Cataloga a De Bakker como «un rival durísimo» que le obligó a mantenerse «concentrado en todo momento. Aunque no nos habíamos enfrentado nunca, le había visto jugar por la tele, así que ya sabía lo que me podía encontrar en la pista».

El prometedor tenista de 20 años sabe que el torneo acaba de empezar y que no puede confiarse ni obsesionarse con sumar victorias: «Tengo que hacerme rápido a las pistas y a las condiciones de aquí. Voy partido a partido. Sólo pienso en sumar puntos poco a poco para mejorar en el ranking ATP».

Directo a los cuadros finales

La temporada va viento en popa para él. Acumula triunfos en los futures de Mallorca y Murcia, y fue finalista en otros dos. Carreño confiesa que «el comienzo de temporada me fue muy bien. Entoces subí a los challengers, donde entraba en las previas. Desde esa fase me tocaba jugar más partidos, pero tampoco me puedo quejar. A base de buenas actuaciones conseguí mejorar en el ranking y ahora entro directamente a los cuadros finales».

Los challengers también se le han dado de cine. Se impuso en Alessandria e hizo semifinales en Cremona. Esto le da aún mayor confianza: «Me siento más fuerte. El hecho de acceder a los cuadros finales sin pasar por la previa me hace ver que estoy al mismo nivel que los demás y que, si juego mi tenis, soy difícil de derrotar».

El gijonés no dudó a la hora de decidir si venía a Donostia, donde está arropado por sus padres y sus hermanas: «Me gustan el torneo y el club. Es un campeonato que merece la pena porque se disputa en un lugar muy bonito y, además, coincide con las fiestas de la ciudad».

Piensa que «no hay favoritos. El nivel del Challenger es altísimo. Están Ramos, que ganó aquí el año pasado, Pere Riba, que va a por todas, Dani Gimeno, a quien todo el mundo conoce... Va a ser un campeonato muy igualado».