Mikel Landa, el triunfo de la cantera naranja

El alavés, formado en Naturgas y Orbea, se impuso con brillantez en la cima de las Lagunas de Neila

LUCA CORSISAN SEBASTIÁN.
Estreno profesional. Mikel Landa levanta los brazos en la meta de las Lagunas de Neila. ::                             EFE/
Estreno profesional. Mikel Landa levanta los brazos en la meta de las Lagunas de Neila. :: EFE

Mikel Landa ganó ayer con brillantez la etapa reina de la Vuelta a Burgos, al superar en la subida final a las Lagunas de Neila a Juan José Cobo (Geox) y a 'Purito' Rodríguez (Katusha), que se adjudicó la general final.

El ciclista alavés dio una exhibición de fuerza puesto que ya en la primera subida a Neila realizó un gran trabajo tirando en cabeza del grupo principal. En la segunda tomó el relevo a Mikel Nieve para escoltar a Samuel Sánchez, pero cuando éste flojeó pasó al ataque. Purito y Cobo le alcanzaron dentro del último kilómetro y parecía sentenciado. Pero con un ataque seco dejó a ambos atrás y tuvo tiempo para subirse la cremallera del maillor, levantar los brazos y celebrar la victoria. La ocasión lo merecía.

Es su primera victoria en el campo profesional en la campaña de su estreno en la élite del ciclismo. Landa, de 21 años, consiguió en la cima de las Lagunas de Neila su sueño de obtener un triunfo como profesional y culmina el trabajo de cantera realizado por la Fundación Euskadi en sus equipos inferiores.

Mikel Landa es el primer ciclista que cumple todas las etapas de formación en el seno de la estructura naranja y tras pasar por el equipo aficionado del Naturgas Energía dio el salto durante dos campañas al conjunto Orbea, en la antesala del máximo nivel dentro del profesionalismo. El pasado invierno, con sólo 20 años, el alavés recibió la gran noticia de su ingreso en el primer equipo del Euskaltel.

Temporada complicada

El de Murgia espanta con este triunfo los sinsabores de una temporada que comenzó cargada de ilusión por su estreno junto a los mejores del pelotón, pero que a las primeras de cambio se torció con los primeros sinsabores por los que también atraviesan los corredores profesionales.

En la Vuelta a Murcia una caída en el descenso del Collado Bermejo le llevó al hospital para ser intervenido de una fractura en la clavícula derecha. La operación sirvió para recomponer el hueso roto y otros desperfectos internos que le tuvieron parado hasta mayo, cuando volvió en la Vuelta a Madrid.

En pleno proceso de recuperar la confianza llegó una nueva caída, en la penúltima etapa de la Dauphine Libere, cuando una manada de vacas irrumpió en la carretera y Mikel Landa chocó contra ellas volviendo a lastimarse la clavícula derecha. La segunda fractura no llegó a producirse, pero tuvo que someterse a un nuevo periodo de recuperación para lograr fortalecer la zona dañada.

A finales de julio corrió el Brixia Tour, en Italia, y la carrera transalpina le ha servido para recuperar su mejor golpe de pedal y dar la razón a las ilusiones y expectativas que Igor González de Galdeano y Miguel Madariaga siempre habían depositado en el fino corredor alavés.

Con el triunfo de ayer en Burgos, Mikel Landa prácticamente da por concluida su temporada porque no disputará la Vuelta a España y su calendario le reserva la participación esporádica en alguna carrera de un día.

Landa disputó la pasada edición de la Vuelta a Burgos en el equipo continental del Orbea y finalizó en vigésimo quinto lugar. Un año después ha logrado inscribir su nombre en la llegada más emblemática de la ronda burgalesa.

Por detrás, a doce segundos, cruzó la línea de meta el líder, Joaquím 'Purito' Rodríguez, que levantó los brazos ante los aplausos del público para celebrar el triunfo final. Segundo en la general final fue Dani Moreno (Katusha) a 36 segundos y tercero, Juanjo Cobo (Geox), a 45.

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