Baserritar Eguna con sabor a sidra

La plaza de Done Eztebe fue escenario de una feria y varias competiciones

ELENA VIÑASOIARTZUN.
Sidra. Se sirvieron decenas de litros entre los visitantes./
Sidra. Se sirvieron decenas de litros entre los visitantes.

Oiartzun celebró ayer el Baserritar Eguna, una jornada que llenó de animación la plaza Done Eztebe desde primeras horas de la mañana. Madrugadores llegaron los integrantes de Arraztalo Kontsumo Taldea para desarrollar su feria de productos ecológicos. Los visitantes pudieron adquirir verduras, tartas y hasta remedios naturales que prometían curar todo tipo de males, casualmente, al pie de la farmacia del pueblo.

Especial curiosidad despertó el puesto habilitado por Anastasia Leunda, una vecina de Hernani de 86 años que desde hace seis se dedica a confeccionar pendientes, collares y otros accesorios con diferentes semillas. «Todos los días salgo de once a una de casa para recoger por el monte lo que encuentro. Semillas de laurel, tila, rosales, roble... Antes de que se sequen las engarzo con hilo de cobre», explicaba a cuantos se acercaban para conocer esas piezas únicas artesanales que cambian de color con el tiempo, como si estuvieran vivas. «Es verdad, según se van secando, algunas pasan del verde al negro o al blanco», aseguraba.

Junto a sus pequeñas joyas «naturales» también mostraba prendas de lana tejidas por ella misma. Desde pololos a gorros e incluso un sujetador.

Mientras muchos se entretenían con las creaciones de Anastasia, otros comenzaban la cata que les habría de llevar por las mesas de la veintena de productores que ayer competían en el XIII Certamen de Sidra Inaxio Ugarte, organizado por Intxixu-AEK Euskaltegia.

No era el único concurso que se ponía en marcha. A pocos metros, se daba inicio al de pinchos que logra superarse año tras año gracias al buen hacer y la imaginación de los magos de la cocina.

Los más pequeños, por su parte, se batían en un duelo de talento por lograr alguno de los muchos premios que conformaban el palmarés del XVI Certamen de Pintura en la calle que organiza Margosoro Pintura Akademia.

Con los galardones en la mano, los más afortunados aún llegaban a tiempo para presenciar la llegada de los gigantes y cabezudos a las puertas del consistorio. La pareja de baserritarras bailó un vals en homenaje a cuantos ayer conmemoraban su día. Muchos de ellos se dieron cita en la comida de los jubilados, llevada a cabo de mano del Ayuntamiento con la colaboración de Gazte Izanak y la Parroquia de San Esteban.