100.000 aspirantes a 2.600 plazas

Osakidetza convoca una Oferta Pública de Empleo en la que varía el modelo de examen. En vez de la batería cerrada de preguntas habrá un test sobre el temario, y aumenta el peso del currículo

A. URDANGARINSAN SEBASTIÁN.
Exámenes en el BEC. Imagen de la anterior convocatoria de Sanidad, a la que también se presentaron miles de candidatos, que realizaron las pruebas en el BEC. ::                             PEDRO URRESTI/
Exámenes en el BEC. Imagen de la anterior convocatoria de Sanidad, a la que también se presentaron miles de candidatos, que realizaron las pruebas en el BEC. :: PEDRO URRESTI

Pediatras, ginecólogos y radiólogos serán los primeros en examinarse para intentar conseguir una de las 2.600 plazas de la Oferta Pública de Empleo que ha convocado Osakidetza. En meses posteriores llegará el turno para que médicos de familia, personal de enfermería, celadores y profesionales de otras categorías y especialidades hinquen codos por una de las 320 plazas de nueva creación o se adjudiquen alguno de los 2.280 puestos desempeñados de forma interina o temporal con anterioridad al 1 de enero de 2005.

Las estimaciones iniciales hablan no solo de alcanzar los casi 84.000 inscritos en la anterior OPE, que se llevó a cabo en 2008, sino de incluso superar los 100.000. Si finalmente es ésta la cifra que más se aproxima al número total de candidatos, habría unos 38 aspirantes para cada una de las 2.600 plazas convocadas en la mayor OPE estatal de ámbito sanitario de este año. Lejos quedan los 433 puestos programados en la OPE de Aragón, los 326 de Castilla y León, los 155 de Extremadura o los 7 de La Rioja, entre otros.

Precisamente, los responsables de Osakidetza estiman que esta menor oferta de convocatorias puede crear un «efecto llamada» entre aspirantes de otras comunidades, lo que unido a la actual coyuntura de crisis económica hace prever una cifra muy alta de postulantes.

El consejero vasco de Sanidad, Rafael Bengoa, y el director de Osakidetza, Julián Pérez Gil, subrayaron la gestión que se está llevando a cabo en el sistema sanitario vasco a la hora de presentar la OPE. Pérez Gil recordó que la convocatoria de este año casi iguala a la de 2008 -que ofertó 2.617 puestos- algo «inaudito» que, a su juicio, solo se explica porque la situación financiera del Servicio Vasco de Salud es «diferente» a la de otras comunidades.

Bengoa destacó los «resultados históricos» de Osakidetza durante el 2010, año en el que se registró un incremento del gasto «inferior al 1%» frente la media de los cinco años anteriores, con un porcentaje cercano al 10%. Para el consejero, esto ha posibilitado que el País Vasco sea «la única comunidad en disposición de convocar una OPE de 2.600 puestos». En opinión del consejero, «nosotros estamos en una situación en la que llevamos dos años gestionando una crisis de forma muy eficaz», lo cual coloca al Servicio Vasco de Salud «en una situación de contexto más favorable».

Las bases generales de esta OPE se publican hoy en el Boletín Oficial del País Vasco y mañana se difundirán las tres primeras convocatorias. Se trata de las especialidades de pediatría (con 61 plazas), ginecología (23) y radiodiagnóstico (26), cuyos primeros exámenes está previsto realizar en otoño. El plazo para presentar las solicitudes concluirá el 12 de septiembre.

Con la convocatoria de 61 plazas en pediatría se «van a resolver en breve plazo los problemas de escasez de profesionales en algunas zonas», según afirmó Pérez Gil. La Asociación Vasca de Pediatría de Atención Primaria lleva tiempo denunciando la escasez de estos especialistas. Según datos difundidos la pasada primavera, en Gipuzkoa una de cada cinco plazas de pediatra queda vacante por falta de médicos, porcentaje que se rebaja hasta el 10% en Álava y Bizkaia. El director de Osakidetza aseguró que con esta convocatoria a principios de 2012 «todas las plazas de esta especialidad serán cubiertas por especialistas»y no por médicos de Atención Primaria, como sucede ahora en algunas zonas de la comunidad, especialmente en Gipuzkoa.

En septiembre se publicará la convocatoria de médicos de familia (638), cuyos exámenes se llevarán a cabo en diciembre, mes en el que se procederá a la publicación de las convocatorias masivas, referentes a enfermería (311), auxiliar de enfermería (250), auxiliar administrativo (alrededor de 200) y celadores. Todos ellos se examinarán en marzo del próximo año. A partir de septiembre se irán publicando las convocatorias del resto de especialidades médicas y categorías profesionales.

Test sobre un temario

Todos ellos se enfrentarán a un nuevo modelo de prueba. Ya no habrá una batería cerrada de preguntas, sino un examen tipo test sobre un temario que se detallará en las bases específicas de cada convocatoria. A juicio de Pérez Gil, las anteriores convocatorias no eran lo suficientemente selectivas porque «una personas estudiándo las 1.000 preguntas podía sacar perfectamente los 100 puntos». Y como ejemplo, citó la prueba de enfermería, en la que 3.067 candidatos obtuvieron la máxima puntuación, cuando las plazas convocadas eran algo más de 300.

«Este tipo de examen no existe en ningún sitio, ni en la universidad, ni en ninguna convocatoria que haya en el mundo, en la cual haya diez veces más aspirantes que saquen 100 puntos del total de plazas a convocar», defendió en referencia al modelo de examen de preguntas abiertas. Por ello, se llevará a cabo una OPE «como se hace en todo el mundo», en la que, como en la convocatoria de 2002, habrá unos temarios sobre el que se realizarán preguntas tipo test.

En la actual convocatoria cada opositor podrá obtener un máximo de 198 puntos, de los cuales 100 corresponden al examen, 80 al currículo y 18 al conocimiento del euskera, mientras que en 2008 se podía lograr un máximo de 187 puntos, de los cuales 100 correspondían al examen, 70 al currículo y 17 al nivel de euskera. De esta forma, «se prima el conocimiento, la formación y la experiencia», según Pérez Gil, porque gana peso el currículo de los postulantes.

Porcentaje de euskera

Sobre el grado de importancia del euskera en la convocatoria, el consejero de Sanidad señaló que las ofertas de empleo públicas anteriores «eran absolutamente limpias» pero «estaban mal concebidas por el intento de ir demasiado rápido con la euskaldunización». A su juicio, «el euskera no es un problema, lo que se convierte en un problema para los trabajadores de Osakidetza es la velocidad a la que se quiere impulsar esa discriminación positiva», explicó.

El consejero de Sanidad defendió que se trata de «un punto de equilibrio», entre los que «pretenden volver a una situación en la que el euskera apenas cuenta y los que piensan que tiene que contar de una forma exagerada».

Bengoa consideró que el peso del euskera, un 9%, permitirá «que no se vean afectados los servicios del sistema y las posibilidades que tenga gente de toda España de concurrir a nuestros concursos». A su juicio, «un país que piensa que no tiene que atraer a profesionales de fuera y crear condiciones normales para que así sea, se va a ir empobreciendo».