La costera más larga del 'Saltillo'

El velero partió ayer de Hondarribia con una tripulación muy especial y una meta clara, recorrer el Cantábrico reivindicando el valor de los Caminos de Santiago del Norte. Hondarribia despidió con un ambiente muy festivo al buque escuela de la UPV

JOSEBA ZUBIALDEHONDARRIBIA.
La costera más larga del 'Saltillo'

El buque-escuela 'Saltillo', de la Escuela de Náutica de la UPV/EHU, zarpó ayer desde Hondarribia para realizar un curioso peregrinaje hasta A Coruña. Su objetivo es claro: dar un empujón a que los Caminos de Santiago del Norte se valoren más y tengan una mayor difusión. Al menos eso es lo que persiguen sus impulsores, los gobiernos de Galicia, Asturias, Cantabria y País Vasco, que han unido sus fuerzas para apoyar la candidatura de estas rutas como Patrimonio Mundial. En la despedida de este particular peregrino se dieron cita la presidenta del Parlamento Vasco, Arantza Quiroga; la consejera de Cultura, Blanca Urgell; el consejero de Vivienda, Obras Públicas y Transportes, Iñaki Arriola; el Obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, y el concejal de Cultura del Ayuntamiento de Hondarribia, Txomin Sagarzazu, entre otros. El acto, precedido por una peregrinación desde Irun, se celebró en un ambiente festivo, en el que no faltaron ni el aurresku ni los bailes tradicionales vascos, además de palabras de apoyo de los representantes de las instituciones.

El 'Saltillo' no es un velero cualquiera. Construido por los Astilleros G. De Vries Lentsch en 1932, sus 26 metros de eslora esconden un interior bien distribuido: una cocina, una sala donde comer y pasar el rato, un baño, un camarote para la tripulación y otro para el capitán, así como la sala de navegación. Cedido en 1948 por su propietario, el empresario vizcaíno Peru Galindez, a don Juan de Borbón, fue el barco donde el rey Juan Carlos dio sus primeros pasos en la navegación, cuando su familia se encontraba en el exilio. En 1968, con motivo de la inauguración del nuevo edificio de la Escuela Técnica Superior de Náutica y Máquinas Navales en Portugalete, el propio Galíndez cedió el velero al centro. Desde entonces ha sido utilizado como buque-escuela.

Un viaje atípico

Para el 'Saltillo' este será un verano atípico. Acostumbrado a navegar por la costa vasca, durante once días recorrerá el litoral cantábrico. A lo largo de todo el recorrido, recalará en ocho ciudades, dos por cada comunidad autónoma por la que pase. Una ruta que, en palabras de su capitán, Mikel Lejarza, tiene «una diferencia considerable con los viajes que hemos realizado hasta ahora». Recorrer la costa vasca «suele ser un viaje más tranquilo; atracamos en los puertos y enseñamos a la gente cómo es el barco», comenta.

Este año una de las mayores dificultades será el espacio. «El barco es amplio para doce personas», pero en este periplo «vamos a llevar a cinco o seis invitados conocidos». Eso hará que en algunos momentos del viaje se roce el máximo de aforo de la embarcación, llegando a juntarse «unas diecinueve o veinte personas». Pese a los posibles problemas de convivencia, en los que «hasta el más leve de los roces» puede acabar en discusión, Lejarza subraya la importancia de la experiencia que adquirirán los alumnos. «Les puede valer cuando trabajen en un barco mercante. Allí la convivencia es parecida», destaca.

Además del espacio, los puertos que visitarán también marcarán las posibles complicaciones del camino, porque «será la primera vez que atraquemos en ellos». Pese a admitir que será «un viaje muy distinto a los que estamos acostumbrados hasta ahora», cree que «será bonito». A Javier Martínez, alumno de la escuela de Náutica, el viaje le resulta «interesante». Se mostraba tranquilo ante los once días que tenían por delante y, al referirse al número de personas que se van a juntar en el barco, comentaba: «A ver cómo nos arreglamos, porque la parte de abajo es pequeña».

El mal tiempo en el mar no es algo que le quite el sueño ya que, como él mismo subrayaba, «esto lleva flotando desde 1932, y no creo que le pase nada ahora». Entre sus objetivos está el «poder salir del barco en los puertos», algo «fundamental», porque hay «mucha gente para poco espacio». Lo único que espera para los próximos días es «buen viento, buena mar y una visita a Avilés».

Peregrinos famosos

Entre las personas famosas que se han animado a hacer el Camino de Santiago por mar se encuentra el exciclista Peio Ruiz Cabestany.Lo de peregrinar no le pilla de sorpresa. A sus espaldas lleva el haber realizado dos veces el camino de Santiago, aunque por el Camino Francés. De todos los tripulantes conocidos que pasarán por la cubierta del 'Saltillo' él será el único que realice el trayecto completo, algo que definía como «una experiencia más». La navegación tampoco es algo nuevo para él, porque ya lo ha hecho en «veleros pequeños». Ayer, su atención se centraba en que «nada está mecanizado, todo es a pulso».

Compartiendo la impresión, comentaba que «a pesar de que el barco es grande, al final somos mucha gente y el espacio se reduce». Las camas en la embarcación escasean, no hay para todos los tripulantes. Cabestany tiene su propia solución: «Cuando a alguien le toque hacer la guardia intentaré buscar un hueco para dormir». En cuanto a la convivencia, recuerda que «aquí no nos conocemos ninguno», y que no es como un viaje entre amigos en el que «ya sabes de las rarezas de cada uno». No mostraba mucha preocupación por «los vientos y malas mares» que se puedan encontrar en el camino: «Imagino que este barco aguantará bastante todo eso y confiamos en el patrón, Mikel Lejarza».

El velero zarpó ayer escoltado por la trainera de Hondarribia, ante la mirada atenta de muchos ciudadanos que quisieron acercarse a ver al 'Saltillo' partir hacia su nueva aventura.

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