«Redadas» policiales a inmigrantes ante los centros

La entidad denuncia que se han registrado controles «selectivos y arbitrarios» a las puertas de Laguntza Etxea en Donostia

A. A.SAN SEBASTIÁN.
Comedor del centro Laguntza Etxea. ::                             MIKEL FRAILE/
Comedor del centro Laguntza Etxea. :: MIKEL FRAILE

Los responsables de Cáritas de Gipuzkoa denunciaron ayer la realización de controles policiales «selectivos, injustos y absolutamente arbitrarios» de identificación de inmigrantes a las puertas de su centro de acogida Laguntza Etxea, en Donostia. El secretario general de la entidad diocesana, José Emilio Lafuente, explicó que desde principios de este año agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Municipal han practicado «redadas» en la misma entrada de este centro, que abrió sus puertas en Ategorrieta en 2005, precisamente cuando la creciente llegada de inmigrantes obligó a Cáritas a ampliar un servicio que ya ofrecía. En sus instalaciones, donde funciona el único comedor social de la capital guipuzcoana para inmigrantes, colaboran 55 voluntarios.

Una de las actuaciones «más graves» tuvo lugar el pasado día 8, y se saldó con la detención de una decena de inmigrantes en situación irregular a los que se les ha abierto un expediente de expulsión, relató Lafuente. «No se trata de controles de seguridad ciudadana o control de delincuencia. Son controles selectivos de identificación que se dirigen exclusivamente a personas inmigrantes, además con determinados rasgos étnicos, principalmente subsaharianos y marroquíes».

Caritas, que está elaborando un informe al respecto, dice que estos controles están causando «un grave daño» a su acción social y tienen un efecto disuasorio. Tras el control del pasado día 8, por ejemplo, de las 60 personas que habitualmente utilizan el comedor y los servicios de inserción social del centro, sólo lo hicieron 15. «Los centros de Cáritas y el de atención y acogida a inmigrantes en particular sólo tienen una finalidad, la de ayudar a las personas para que puedan llevar una vida digna. El hecho de no tener papeles no les convierte en delincuentes», subrayó Lafuente, acompañado de José Ramón Trebiño y Antonio Muro. Estos dispositivos policiales, añadieron, además de ser «injustos y del todo rechazables», evidencia una actitud «irresponsable» por parte de las autoridades.

Dar de comer a unas sesenta personas al día no es su único cometido de este centro. En Lagun-tza Etxea ofrecen asesoramiento jurídico y se les acompaña en su proceso de integración individual. Además, se ha puesto en marcha una bolsa de empleo doméstico, se proporciona servicios a personas sin hogar para cubrir sus necesidades básicas y se han abierto ocho pisos de acogida.

Trebiño se mostró «preocupado» por el «recrudecimiento» de las medidas legislativos sobre inmigración y dijo que «la oleada de racismo y xenofobia que viene de Europa» les obliga a estar atentos para evitar que cale entre la sociedad guipuzcoana.