Europa decide excluir a las razas charolesa y frisona del 'eusko label'

En Gipuzkoa hay diez caseríos centrados en la vaca charolesa de carne. Europa acepta para 'Euskal Okela' las razas limousin, blonda, pirenaica, parda alpina y terreña

FELIX IBARGUTXISAN SEBASTIÁN.
Frisona. Generalmente blanquinegra, hay también ejemplares rojizos./
Frisona. Generalmente blanquinegra, hay también ejemplares rojizos.

La asociación de criadores guipuzcoanos de ganado de raza charolesa, Gitxael, ha protestado por la decisión de la Comisión Europea de apartar a esta raza bovina del sello de calidad de Euskal Okela, englobado en Eusko Label, dependiente del Gobierno Vasco.

La decisión afecta a criadores de las tres provincias de la Comunidad Autónoma de Euskadi. En Gipuzkoa, son diez los ganaderos asociados en Gitxael, y se trata de caseros que trabajan sobre todo con esta raza de ganado. Son los caseríos Arretxe (Bidegoian), Beliosoro Bekoa (Deba), Betesagasti (Legorreta), Erderena (Aretxabaleta), Indargarate Zaharra (Aia), Mandubizahar (Ezkio-Itsaso), Osiondo (Bidegoian), Ugartemendi (Beasain), Urdanpilleta (Beizama) y Usarraga (Bidegoian). Así, pues, son tres las explotaciones de Bidegoian. Además, la asociación de criadores de Vizcaya cuenta con 5 socios, y la de Álava con 9. En el último censo de Euskadi aparecen 479 vacas de esta raza, y un total de 969 ejemplares, entre vacas, novillas, terneras y machos.

La decisión de la Comunidad Europea se hará efectiva a fin de año, y la consecuencia práctica será que las cabezas de esta raza de ganado perderán cotización.

Los ganaderos de las tres provincias vascas se reunirán el día 27 con el viceconsejero del Gobierno Vasco José Luis Anda, para solicitar una salida favorable a sus intereses.

Los ganaderos están molestos porque han conocido la decisión europea tres meses después de que se produjera. El presidente de los ganaderos de raza charolesa de Gipuzkoa, Peio Olano, hizo llegar ayer un escrito a los medios de comunicación, en el que se quejaba de esta manera: «Euskal Okela, en un principio, no se ha puesto en contacto con los ganaderos afectados y las primeras noticias de la exclusión nos llegan a través de terceros. Es entonces cuando solicitamos una reunión urgente con Eusko Label. A dicha reunión acudimos un colectivo de ganaderos afectados. En la reunión se nos comunica que a pesar de que los técnicos de Eusko Label se han dejado la piel para que la raza Charolais se mantenga dentro de Euskal Okela, Europa no lo ha aceptado».

En realidad, los responsables europeos han dejado fuera del sello Euskal Okela dos razas asentadas en las praderas vascas: la ya mencionada charolesa (de aptitud cárnica y de origen francés) y la frisona (nuestra tradicional vaca pinta lechera). Los ganaderos de vacas frisonas se dedican a la producción de leche, por lo que este dictamen europeo no les afecta tanto.

Finalmente, Europa ha admitido estas razas dentro del sello de calidad Euskal Okela: limousin, blonda, pirenaica, parda alpina y terreña. En el trasfondo de todo este asunto está la solicitud que ante Europa hizo la Fundación Eusko Label para dotar al distintivo Euskal Okela del rango de IGP (Indicación Geográfica Protegida). Europa ha incluido las razas que considera tienen tradición en las explotaciones vascas. En un principio, la vaca terreña quedó fuera de la lista, pero fructificó un recurso. No ha ocurrido otro tanto con la charolesa.

¿Pero por qué hay ganaderos que trabajan con esta raza? El presidente de Gitxael, el beasaindarra Peio Olano, nos responde: «Es una vaca que produce mucha carne, y carne buena, con grasa infiltrada. Es de manejo fácil, pues tiene carácter afable. Se adapta bien: yo mando mi ganado a Aralar y pasa allí cinco meses. La única pega es que come más que otras razas».

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