El euskera avanza en todas las áreas, pero de manera bastante desigual

Destaca su buena evolución en la enseñanza, la edición y las TIC. Blanca Urgell y Lurdes Auzmendi presentaron en el Parlamento el informe de evaluación de la política lingüística de la última década

N. AZURMENDISAN SEBASTIÁN.
Montserrat Pardo eta Blanca Urgell San Telmo museoan. ::                             ARIZMENDI/
Montserrat Pardo eta Blanca Urgell San Telmo museoan. :: ARIZMENDI

A petición propia, la consejera de Cultura del Gobierno Vasco, Blanca Urgell, y la viceconsejera de Política Lingüística, Lurdes Auzmendi, presentaron ayer a los miembros de la comisión de Cultura del Parlamento Vasco un extenso informe -disponible en su versión íntegra en diariovasco.com- que puede considerarse una primera evaluación global de la evolución del euskera en los últimos doce años. El periodo coincide con el tiempo en el que ha estado en vigor el Plan General de Promoción del Uso del Euskera -que a través de los ayuntamientos ha incidido en el 89% de la población de la CAV-, aprobado por el Parlamento en diciembre de 1999 y en estos momentos en fase de revisión.

«Puede que lo que nos haya faltado en los últimos doce años haya sido una evaluación que nos permitiera tener una visión general», subrayó la consejera en la presentación del informe, un aluvión de datos y gráficos, procedentes de estudios ya conocidos y difundidos -de manera destacada la IV Encuesta Sociolingüística de 2006-, complementados por otros encargados 'ex profeso' por la Viceconsejería de Política Lingüística, que ayuda a confirmar lo que aproximaciones previas habían adelantado: que el euskera avanza en todos los ámbitos, aunque lo haga de modo y a ritmo desigual, y que destacan los pasos que ha dado en la enseñanza, el sector editorial y las nuevas tecnologías.

La apuesta masiva y creciente de los padres por los modelos de enseñanza con una fuerte presencia del euskera -el 90% de los alumnos de enseñanza infantil y primaria estudian en el modelo D, el que más ha crecido, y en el B-, ha determinado en las últimas décadas un gran rejuvenecimiento de los bilingües y de su perfil, motivando que en la actualidad casi la mitad de las personas capaces de desenvolverse en euskera sean 'neovascohablantes', es decir, bilingües cuya primera lengua es el castellano. Esa aportación de hablantes a la lengua -reforzada por la euskaldunización y alfabetización de adultos- ha traído cambios de calado a cuestiones tan críticas para una lengua que entre 1996 y 2006 ganó 130.000 hablantes como su transmisión y su utilización en los diversos ámbitos de la vida social y laboral.

En cuanto a la transmisión, la escuela se ha impuesto claramente a la familia como entorno que determina la relación de los hablantes con las lenguas. Y en cuanto al uso, talón de Aquiles del proceso de normalización de la lengua vasca, el informe constata que la utilización del euskera en la CAV muestra tendencia al alza, pero de una manera extraordinariamente contenida.

Así, entre 1991 y 2006 el porcentaje de personas que se expresaban en euskera tanto o más que en castellano solo se ha incrementado en 3,3 puntos: eran un escaso 15,3% en 1991, y el 18,6% en 2006, porcentaje no menos escaso teniendo en cuenta que en esa fecha el 35,% de los habitantes de la CAV se consideraban bilingües.

Un punto de partida

El euskera también se ha reforzado de manera considerable en el mundo de la producción editorial (el número de libros publicados en euskera se ha duplicado en 10 años), y en el de las nuevas tecnologías (donde también se han duplicado, pasando de 100.000 a 200.000, en el número de personas que navegan en euskera). En otras áreas -la propia administración y muy especialmente algunos de sus servicios; el mundo sociolaboral; los medios de comunicación...), los esfuerzos económicos y de toda índole que se han realizado están tardando un poco más en proporcionar resultados, por lo que tanto Urgell como Auzmendi consideraron necesario utilizar el informe como un «punto de partida» y «una base imprescindible en el proceso de revisión del EBPN, al dejar al descubierto los «puntos fuertes y débiles del uso de la lengua», lo que en algunos casos obligará a «replantearse algunos aspectos». Un aspecto curioso que tiene reflejo en el informe hace referencia al gasto público en euskera, revelando que ronda en torno al 1,3% del presupuesto de las administraciones públicas.