Cuatro obras del ordiziarra Asier Mendizabal se exhiben en la Bienal de Venecia

Las piezas forman parte de la exposición central de la muestra que mañana se abre al público

DVSAN SEBASTIÁN.
Cuatro obras del ordiziarra Asier Mendizabal se exhiben en la Bienal de Venecia

El artista ordiziarra Asier Mendizabal (1973) exhibe cuatro obras dentro de la exposición permanente de la 54 edición de la Bienal de Venecia que comienza mañana. En concreto, las piezas son 'Soft Focus', 'Hard Edge', '(Benta-Haundi)' y 'Signals, Calls and Marches' que se pueden ver dentro de la exposición central que lleva por título 'ILLUMInazioni' y que ha sido diseñada por la crítica de arte suiza Bice Curiger. El trabajo de Mendizabal se encuentra integrado en un itinerario singular, conformado por piezas de 83 artistas de todo el mundo, que invita a reflexionar sobre la identidad, el diálogo entre naciones y el arte en un mundo globalizado. Además, hasta el 27 de noviembre, 89 países contarán con un pabellón propio en el que mostrar lo más destacado de su arte contemporáneo.

La presencia de Mendizabal en la bienal veneciana cuenta con el apoyo del Instituto Vasco Etxepare y Acción Cultural Española. Para mostrar este respaldo de cerca, la consejera de Cultura del Gobierno Vasco, Blanca Urgell, y la directora del Instituto Vasco Etxepare, Aizpea Goenaga, visitaron ayer la exposición acompañadas por el artista de Ordizia.

Goenaga destacó «el alto nivel de los creadores vascos, que se ha reflejado con fuerza en el arte contemporáneo» y resaltó que «el trabajo del Instituto está dando ya sus primeros pasos en la internacionalización de nuestro arte».

Por su parte, la consejera de Cultura recordó que la Bienal de Venecia «es un acontecimiento artístico de primer orden y una de las exhibición de arte contemporáneo más importantes del mundo en el que creadores de talla internacional exponen sus propuestas. El hecho de que un artista vasco del nivel de Asier Mendizabal nos represente es algo de lo que sentirse orgullosos».

'Soft Focus' fue creada el año pasado y ha estado expuesta hasta mayo en el Museo Nacional de Arte Reina Sofía de Madrid. Se compone de 80 diapositivas manipuladas que reproducen el inventario del Museo Etnográfico de San Telmo realizado por Sigfrido Koch en 1976. En esta pieza el artista alude a cuestiones recurrentes en su obra: los problemas de la representación de la identidad, de la etnografía como disciplina y de su relación siempre conflictiva con la fotografía y el documento.

Tres piezas de DM (aglomerado elaborado con fibras de madera) forman 'Hard Edge'. El título se refiere a un lenguaje artístico que se caracteriza por composiciones geométricas de bordes nítidos. Mendizabal ha querido dar a esta obra una dimensión performativa.

Ahondando en la problemática sobre la condición del arte en '(Benta-Haundi)' propone, mediante una escultura y tres fotos de pequeño formato, una reflexión en torno a la abstracción. Basada en una obra de Jorge Oteiza, Mendizabal relaciona, a través de un ejercicio formal, la propia escultura de Oteiza y su historia, para mostrar cómo una pieza abstracta, ajena en principio a una función metafórica, es sometida a un proceso de simbolización cuando pasa, mediante un gesto del escultor, a representar un hecho histórico traumático.

Por último, Mendizabal presenta 'Signals, Calls and Marches', una pieza sonora en la que se escuchan una serie de improvisaciones de batería. Esta pieza tiene la particularidad de haber sido instalada en el pabellón encargado por la Bienal al artista norteamericano Óscar Tuazón.