El ciclismo llora a Patxi Alkorta

Fundador del equipo Orbea en el que corrieron Jokin Mujika, Marino, Delgado y Cabestany, falleció ayer a los 65 años

JOSEBA LEZETA
Patxi Alkorta junto a su hermano Jesús en la panadería que éste regenta en Orio. :: DV/
Patxi Alkorta junto a su hermano Jesús en la panadería que éste regenta en Orio. :: DV

No sabes qué contento estoy, Joseba. Ya puedo conducir y no dependo de nadie para moverme». Es parte de la conversación que mantuve la semana pasada con Patxi Alkorta, feliz porque veía por fin la luz después de varios meses de dificultades provocadas por un problema de riego sanguíneo, con curas diarias y trabajo para recuperar la voz.

Ayer por la mañana, su gran corazón dejó de latir en Villabona, en la oficina de Mapfre que regentaba junto a su amigo Pello. Un corazón castigado por los disgustos y las preocupaciones que le dio el ciclismo, una de sus grandes pasiones, y alimentado por el cariño de sus seres cercanos, por las amistades a las que se entregaba.

Patxi Alkorta, bergarés de nacimiento y zizurkildarra de adopción, tenía 65 años y deja atrás una vida muy relacionada con el deporte, principalmente con el ciclismo. Al frente de la Sociedad Danena, creó en torno a Jokin Mujika, su ojito derecho, el equipo Insalus de juveniles a finales de la década de los 70. Fue el embrión de lo que con el paso de los años acabó convertido en una de las mejores escuadras profesionales del pelotón internacional, el Orbea.

Antes de dar ese salto, Patxi Alkorta y su inseparable Peli Egaña crearon el Orbea de aficionados, un conjunto que se peleó con el Reynolds de Miguel Indurain, el Baqué de Julián Gorospe y el Gurelesa dirigido por Iñaki Juanikorena. El calendario vasco de carreras era un espectáculo fin de semana tras fin de semana. Pusieron también en marcha un equipo de chicas con Josune Gorostidi, Dina Bilbao, Arantxa Orbegozo...

En 1984, Orbea se hizo profesional con Jokin Mujika y Pello Ruiz Cabestany como puntas de lanza. La progresión del equipo fue tal que por sus filas pasaron Perico Delgado, Marino Lejarreta, Mateo Hermans... Bajo distintas denominaciones: Gin MG-Orbea, Seat, Caja Rural y Paternina. Siempre bajo la misma estructura, con Perurena y Giner de directores.

Ganaron la Vuelta a España de 1985 con Perico Delgado y recibieron invitaciones para tomar parte en el Tour de Francia y en el Giro de Italia. Ganaron etapas de la ronda gala, la Vuelta al País Vasco, la Clásica de San Sebastián, la Euskal Bizikleta, la Volta a Catalunya...

Su amigo del alma

Todo bajo el impulso, entre otros, de Patxi Alkorta, quien año tras año tocaba puertas para encontrar el patrocinio que permitiera prolongar un sueño hecho realidad, un proyecto elaborado al margen del apoyo institucional, una formación que llevó el sello y el nombre de Gipuzkoa a todas las esquinas del mundo. Aquella historia duró hasta 1989, cuando Paternina decidió cortar la relación firmada entre las dos partes.

Durante aquellos años, nunca valorados en su justa medida, Patxi Alkorta labró una amistad inquebrantable con Txomin Perurena, el director de su equipo. No habrán existido en Gipuzkoa dos personas que hayan discutido tanto. Si uno decía A, el otro respondía B. Nunca estaban de acuerdo. Pero siempre iban juntos.

Hay una anécdota que refleja a la perfección quién era Patxi Alkorta. Sucedió en una Vuelta a Bidasoa de aficionados de hace unos veinte años. Vino un conjunto ruso de chavales jóvenes cuya equipación distaba mucho de la de los corredores vascos. Algunos llevaban el culote roto.

Patxi 'Panadero' se dio cuenta enseguida y nada más acabar la etapa se dirigió a la fábrica de ropa deportiva Etxe-Ondo. Al día siguiente se presentó en la salida con una caja llena de culotes y maillots que repartió entre los rusos. ¡Cómo sonreían aquellos corredores!

La afición al deporte de Patxi Alkorta ha tenido también otras ramificaciones, como el atletismo, el fútbol, el herri kirolak o la pelota. Fue presidente de la sociedad Bear Zana de Villabona, impulsor del libro 'Pilotaren historia Billabonan' y admirador de Retegi I, Eugi y ahora Xala, con quien sufría. «Aunque me da un montón de disgustos y es más frío que el hielo, es mi pelotari», le defendía.

Asiduo de los festivales de mano del Beotibar de Tolosa, también impulsó en los últimos años la organización de los partidos del Torneo EL DIARIO VASCO de aficionados en Zizurkil.

Patxi deja amigos en todas las esquinas. Los funerales tendrán lugar hoy a las 19.00 en la iglesia de Nuestra Señora de Arantzazu de Zizurkil Behea. Nuestro más sincero pésame a su viuda Kontxi y a sus hijas Maria y Laida.

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