El euskera se sigue extendiendo por todo el mundo

La universidad de Constanza se une a una red de lectorados que el Instituto Etxepare quiere llevar «al más alto nivel»

NEREA AZURMENDISAN SEBASTIÁN.
Firma. Georg Kaiser, Mari Jose Olaziregi y Aizpea Goenaga, durante la firma del convenio. ::
                             MICHELENA/
Firma. Georg Kaiser, Mari Jose Olaziregi y Aizpea Goenaga, durante la firma del convenio. :: MICHELENA

Con la firma del correspondiente convenio entre Georg Kaiser, catedrático de la Universidad de Coblenza, y Aizpea Goenaga, directora del Instituto Etxepare, la red de lectorados de euskera que puso en marcha hace unos años el Departamento de Cultura del Gobierno Vasco y que en la actualidad gestiona el Etxepare establece un punto de referencia más -el tercero en Alemania- en el entramado cada vez más tupido que está extendiendo la lengua y la cultura vascas a algunas de las universidades más prestigiosas del mundo.

En este caso concreto, tal como recordó el doctor Kaiser, el documento que oficializa la colaboración entre la universidad alemana -joven y no muy grande, pero una de las pocas que tiene la distinción de excelencia- y el Etxepare supone institucionalizar el interés que ya existía por el euskera dentro de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales. Junto con el lectorado de catalán ya existente, permitirá poner en marcha un departamento de Lenguas Ibéricas que materializa una idea lanzada por Mari Jose Olaziregi, directora de promoción y difusión del euskera del Etxepare: «Romper la idea del hispanismo clásico y contribuir a dar a conocer toda la diversidad lingüística y cultural del Estado y de la Península Ibérica».

Además de recordar que en la actualidad hay en universidades de 13 países 30 lectorados (25 que ya existían y cinco que se han puesto en marcha este curso) y de ensalzar la tarea que realizan los lectores, «los auténticos embajadores de la lengua y la cultura vasca, que no solo enseñan la lengua sino que se convierten en auténticos dinamizadores culturales», Olaziregi y Goenaga insistieron en la necesidad de dar a un programa «que no tiene límites en cuanto al número» un nuevo impulso cualitativo. Básicamente, lo que se pretende es que los estudios vascos se integren con todas las consecuencias en el curriculum académico de las universidades que tengan programas de lectorado.

Ese objetivo de calidad conllevará la revisión de los planteamientos de algunos lectorados ya en funcionamiento, y supondrá incluso la desaparición de los menos concurridos o activos; inicialmente, dos en otras tantas universidades de México. En contrapartida, para el próximo curso se prevé la entrada en funcionamiento de tres nuevos lectorados: dos en Estados Unidos (en Santa Barbara y Chicago) y el tercero en la Sorbona de París.

Olaziregi y Goenaga destacaron la altísima capacitación que tienen todos los lectores, anunciando que en breve se convocarán nuevos puestos y alegrándose de la excelente acogida que sigue teniendo una iniciativa en la que, desde que se puso en marcha, ya han participado más de 5.000 estudiantes extranjeros.