Bienestar social visitó a 71 mayores de 75 años en riesgo de aislamiento

Se les informó sobre servicios municipales y actividades específicas. El área contactó con las 160 personas que presentaban indicadores de vulnerabilidad, según un estudio pionero que la UPV realizó en 2009

JOANA OCHOTECOIRUN.
Cristina Laborda y Juan de Dios Sanz explicaron los resultados del programa preventivo. ::                             F. DE LA HERA/
Cristina Laborda y Juan de Dios Sanz explicaron los resultados del programa preventivo. :: F. DE LA HERA

La delegada de Bienestar social, Cristina Laborda, presentó ayer los resultados de las diversas acciones puestas en marcha en los últimos meses, con el objetivo de prevenir el aislamiento de personas mayores. El origen de estas iniciativas específicas reside en un estudio pionero realizado en 2009 por la UPV, que pretendía conocer la situación de los mayores de 75 años que viven solos en Irun.

Los resultados fueron «en general, positivos», si bien en un total de 160 casos se detectaron «indicadores de una mayor vulnerabilidad o aislamiento social», explicó Cristina Laborda, a quien acompañó en la presentación de los datos Juan de Dios Sanz, director de Bienestar social. Según señalaron, las acciones puestas en marcha desde el área se centraron en este grupo de 160 mayores.

Una de las actuaciones «fundamentales» han sido las visitas a los domicilio de estos ciudadanos que presentaban indicios de poder caer en el aislamiento social. Previamente, se contactó telefónicamente o por carta con estas 160 personas, de las cuales 71 accedieron a ser visitadas. «El resto, alegaron que o bien ya conocían los recursos del municipio, o se encontraban en buenas condiciones y no necesitaban la visita», señaló la delegada.

Una trabajadora social y un psicólogo acudieron a los domicilios de los 71 ciudadanos, descubriendo que en el 49% de los casos los entrevistados «disponían de algún recurso social y no existía un desconocimiento de los recursos del municipio, o no deseaban ser partícipes de éstos». Las visitas individuales permitieron también comprobar que «en la mayor parte de los casos, aunque las personas vivían solas eran visitadas constantemente por algún familiar». Según destacó Juan de Dios Sanz, los 71 ciudadanos «han participado en la entrevista de forma proactiva, y la mayoría de las personas se han mostrado muy satisfechas por haber podido ser escuchadas».

A los entrevistados se les ofreció asimismo información sobre una serie de actividades puestas en marcha, en las que también participan los usuarios de los apartamentos de Lekaenea y algunos del centro social Iraso. Se trata, concretamente, de grupos de teatro, manualidades, gimnasia y entrenamiento de la memoria, que tienen entre sus objetivos la prevención del aislamiento y la inactividad de los mayores.