La población de osos en los Pirineos es de 19 ejemplares

Los últimos datos sobre la especie vuelven a revelar la ausencia de Camille, del que no hay rastro desde febrero de 2010

ARANTXA ALDAZ ALDAZ@DIARIOVASCO.COMSAN SEBASTIÁN.
La última foto. Camille, en febrero de 2010. ::                             GOBIERNO DE ARAGÓN/
La última foto. Camille, en febrero de 2010. :: GOBIERNO DE ARAGÓN

Camille sigue sin dar muestras de vida. O de muerte. La falta de noticias sobre el oso de raza pirenaica más viejo de la cordillera vuelve a ser la nota subrayada del último informe sobre la población de esta especie amenazada. Los datos que cada año publica la Oficina nacional de caza y fauna salvaje (Oncfs) de Francia cifran en al menos 19 osos que resisten a un lado y otro de los Pirineos, la mayoría en la zona oriental, más cercana a Aragón y Cataluña.

En Navarra, los técnicos de Medio Ambiente que se encargan del seguimiento de la especie tienen constancia de la presencia de cuatro ejemplares, todos machos: Canelito, de cuatro años y medio de edad, hijo de Canelle, abatida por un cazador en noviembre de 2004; Neré, que frecuenta el Valle de Ansó y hace incursiones en los valles navarros de Isaba y Roncal; Camille, establecida en Roncal pero de la que hace más de un año no se han recogido muestras, y Aspe Oeste, que ronda la zona oeste de los Pirineos aragoneses. Francia sostiene, sin embargo, que Aspe Oeste y Camille son el mismo oso, pero bautizado a uno y otro lado de la frontera.

El análisis de las más de 600 huellas, restos y las fotografías tomadas desde cámaras instaladas por los guardas detectó el pasado año el nacimiento de dos oseznos, al parecer de la osa Hvala, uno de los ejemplares procedentes de Eslovenia reintroducidos por el Gobierno de Francia para garantizar la supervivencia de los plantígrados.

Más de veinte años

Pero del viejo Camille no se sabe nada desde febrero de 2010, cuando una cámara instalada por los guardas captó su imagen en el valle de Ansó, en la misma zona donde dos meses antes había sido 'sorprendido' mientras comía un jabalí por un forestal y un técnico de la patrulla que vigilaba sus movimientos. Desde entonces, nada de nada. Ni una huella, ni un pelo, ni una deposición.

Sin embargo, ni Navarra ni Aragón lo dan por muerto todavía. Hasta que no se encuentre el cuerpo, no podrán afirmar que ha fallecido, insisten desde el Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Gobierno de Navarra. «Tenemos constancia de que superó el periodo de hibernación del año pasado, pero desconocemos desde la pasada primavera su evolución. Nuestros técnicos todavía no dan por segura su muerte porque se han dado largos periodos de ausencia de indicios y luego ha reaparecido». En 2006, por ejemplo, pasaron seis meses hasta encontrar su rastro. Los grupos ecologistas sí lo dan por desaparecido, en mitad de unas críticas a la «inacción» de los gobiernos para asegurar la supervivencia de los plantígrados.

Camille es un oso viejo y enfermo. Hace dos años unas fotos desvelaron que sufría una dermatitis que le había pelado el lomo trasero, un problema añadido que nadie certifica si ha podido ser fatal. Aunque no se sabe a ciencia cierta su edad, sí se cree que Camille supera los veinte años, en pleno ocaso de su vida ya que la media de supervivencia de los osos en libertad ronda los 23-25 años.

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