La huelga de la OTA se prolonga de momento hasta el 30 de abril

Los trabajadores piden al Ayuntamiento que se implique porque la empresa, filial de FCC, «está en Madrid» y «no da señales de vida»

IÑIGO MORONDOIRUN.
Movilizaciones. La concentración de ayer en el Ensanche. ::
                             DE LA HERA/
Movilizaciones. La concentración de ayer en el Ensanche. :: DE LA HERA

«La empresa no ha dado aún señales de vida y ése es el principal problema». Así de clara se mostraba ayer la delegada sindical de los trabajadores de la OTA de Irun, Carmen Díaz, de ELA. Es ése precisamente el motivo por el que han decidido prorrogar la huelga del servicio «hasta el día 30 de abril», anunciaba Díaz. La incapacidad de interlocución con Eyssa, una filial del grupo Fomento de Construcciones y Contratas (FCC), está dificultando cualquier intento de negociación. «Es una empresa enorme que está en Madrid y para la que unos pocos trabajadores en un pueblo no significan nada, sólo números». Por eso afirmaba Díaz que seguirán con las movilizaciones. Ayer a mediodía se concentraron en el Ensanche y por la tarde partieron en una caravana de coches que se repetirá también durante la jornada de hoy.

«No estamos pidiendo nada extraordinario. Pero la empresa no entiende que no se puede aplicar en el País Vasco el mismo convenio que en otras comunidades, porque aquí el nivel de vida es mucho más alto». Recuerda que «en Errenteria han cambiado de empresa para ofrecer unas condiciones dignas a los trabajadoers de la OTA». Por esa razón cree Díaz que «el Ayuntamiento tiene mucho que decir en este asunto. Deberían preocuparse por que los trabajadores tengamos condiciones dignas. Manuel Millán, de Ezker Batua, es el único concejal que desde el principio se ha interesado por nuestra situación». Díaz reclamaba al Ayuntamiento «que presione a la empresa para que se siente a negociar».

ELA advertía ayer de que aunque la huelga ahorra a los irundarras tener que pagar OTA, también tiene «consecuencias negativas para el ciudadano de las que discrepamos». El servicio de retirada de vehículos lo presta «una grúa ajena a Eyssa. En vez de los 62 euros habituales, cobra 120» que «se están cobrando íntegramente al ciudadano presuntamente infractor».