«Mi idea es cambiar la ley del aborto. No debieron reformarla sin consenso»

- ¿Los obispos, con manifestaciones contrarias a la ley del aborto, la política educativa del Gobierno y la homosexualidad, se están metiendo en un terreno que no es el suyo?

- Estoy a favor de la libertad de expresión, desde el respeto. Los obispos tienen que defender lo que ellos creen. Mi partido les escucha atentamente, como escucha a los empresarios o a las personas que quieren dar su opinión.

- Si fuera presidente, ¿impediría las bodas entre personas homosexuales?

- Lo hemos recurrido al Constitucional. Vamos a esperar. Yo le propuse a Zapatero que asumiera las uniones de hecho que metí en nuestro programa electoral en 2004. Se llamaban uniones y no matrimonios porque así se podían conciliar los intereses de muchos españoles. Pero él no quiso.

- Si estuviera en su mano, ¿suspendería la reforma de la ley del aborto, que permite la interrupción voluntaria del embarazo en las primeras 14 semanas ?

- No la hubiera hecho. Fíjese. La ley del aborto en vigor la aprobó el PSOE y nosotros no la cambiamos. Pero no debieron reformarla sin un consenso mayoritario. También está recurrida y mi idea es cambiarla.

- En el discurso de la inmigración, el PP, sobre todo en Cataluña, ha utilizado un discurso duro que, para algunos, roza la xenofobia.

- Yo estoy a favor de la inmigración. Es que soy de un sitio donde mucha gente ha emigrado fuera y dentro de España. Mire el País Vasco cuántos gallegos hay. En este tema se necesita orden y control. Como siempre hubo. Antes, la gente iba a Alemania y Suiza con contratos de trabajo. La inmigración ha aportado mucho a España.

- Insiste en que los inmigrantes deben asumir unas pautas de comportamiento. ¿A qué se refiere?

- Tenemos una reglas, que no salen del aire. Responden a una historia, una tradición , una cultura que hay que respetar. Nadie puede venir aquí a defender, por ejemplo, la poligamia. Yo quiero iguales derechos, iguales deberes.

- El PSOE les llamó frikis por censurar la decisión del Gobierno de rebajar a 110 el límite de velocidad.

- No el PSOE, algunos.

- El ministro José Blanco.

- Pepiño, para los amigos. Lleva seis años apareciendo todos los fines de semana en el telediario insultando. Es otra ocurrencia. Como no se ha hecho una política energética como la que había que hacer ahora aparecen normas como ésta que no tienen sentido. El tiempo tiene un valor económico y las autopistas están diseñadas para conducir a más de cien por hora.

- ¿Sabe que es un friki?

- Friki es alguien estrafalario. Que hace y dice cosas que se salen del común de los mortales.

- Como fumador de puros, ¿qué tal lleva la prohibición de fumar en lugares públicos?

- Mire, la entiendo. Creo que hay que respetar los derechos de la gente que no tiene por qué fumarse el humo de los demás. Pero un poco de equilibrio no vendría mal. A los hosteleros se les exigió una inversión para separar a fumadores y no fumadores, y sus derechos no han sido respetados.

- ¿Cuándo se fumó el último habano?

- Esta mañana.

- ¿Ya desde tan pronto?

- Sí señor. Debería fumar menos, pero... Mire, de éstos (y saca un cohiba).

Al acabar la entrevista, el coordinador de Presidencia del PP, Jorge Moragas, retira discretamente del despacho un cenicero con un habano apagado hace tiempo.