El Gobierno Vasco exige a Epsilon Euskadi un plan de viabilidad y una auditoría

Industria afirma que no tiene intención de aumentar el riesgo en la empresa, que acumula pérdidas de 7,8 millones y renegocia sus créditos

DVVITORIA.

El Departamento de Industria e Innovación anunció ayer que no aumentará «el riesgo» que ya asume en el proyecto de la empresa automovilística Epsilon, que presentó el pasado día 8 un procedimiento preconcursal. El Ejecutivo vasco ha exigido además a sus gestores que presenten un plan de viabilidad y una auditoría externa.

El Gobierno Vasco, tras reunirse en la tarde-noche del jueves con el máximo responsable de la compañía, Joan Villadelprat, y con las cajas Vital y Kutxa para conocer los detalles de la delicada situación por la que atraviesa la 'joya de la corona' del Parque Tecnológico de Miñano, fue ayer taxativo. «No tenemos intención de aumentar el riesgo que ya tenemos contraído en este proyecto» para salvar la compañía, señalaron desde Industria. Entre otras cosas porque «es, con toda seguridad, la empresa en la que tenemos más riesgos». En total más de 29 millones de euros, casi 5.000 millones de las antiguas pesetas, según los datos que ha podido recabar este diario.

Epsilon Euskadi se encuentra en una situación económico-financiera delicada. Con fondos propios negativos de 1,4 millones, la firma de Villadelprat ha sumado en los tres últimos ejercicios pérdidas por un importe total de más de 7,8 millones de euros. La empresa pretende ahora que el Gobierno Vasco y las cajas Vital y Kutxa le concedan una moratoria de un año en el pago tanto del principal como de los intereses de los créditos que tiene contraídos con ellos, por un monto total de 18,6 millones de euros. Además, quiere que las entidades de ahorro de Álava y Gipuzkoa le otorguen otro préstamo por importe de un millón de euros.

Con ese dinero, más los dos millones que el PNV consiguió del Estado en la última negociación presupuestaria y la subvención anual de la Diputación alavesa, Epsilon aspira a sobrevivir este año, evitar que el juez coloque en la empresa un administrador judicial antes de cuatro meses y termine por llegar la quiebra. Mientras, seguiría a la búsqueda de un inversor.

El Departamento vasco de Industria no está por la labor de correr nuevos riesgos. Es más el departamento no oculta su «indignación» después de que conociera la delicada situación de la firma «gracias a terceros». «Que la empresa no viniera a comunicarnos cómo están las cosas no ha hecho sino acrecentar nuestras dudas sobre la verdadera situación», expresaron fuentes del Industria.

En la reunión a cuatro bandas del jueves, no se alcanzó ningún acuerdo. El Gobierno pidió a Epsilon una auditoría y un plan de viabilidad. El asunto se trasladará el jueves 24 al consejo del parque de Miñano.

Todo ello dibuja un escenario que no parece el más apropiado para que las cajas asuman nuevos riesgos con la firma del exjefe de mecánicos catalán de Fórmula 1, por más que esa inyección de un millón de euros y la moratoria en el pago de los créditos parezcan la única tabla de salvación a corto plazo de la empresa que desde hace años lucha, sin éxito, por lograr una superlicencia que le permita ingresar en el gran circo.

Joan Villadelprat, en conversación telefónica con este periódico, admitió que la situación de la empresa es «delicada». No obstante, pidió «a todos» un margen de confianza hasta saber si los contactos que asegura mantiene en tres emiratos árabes para captar un inversor que capitalice la empresa con 50 millones de euros fructifican o no. Es, parece, la única fórmula que garantizaría el futuro de la firma.