PSOE y PNV acuerdan en el Congreso preservar los usos culturales de Tabakalera

Los nacionalistas presentaron una propuesta para crear «un espacio integrado» entre el centro y las dos futuras estaciones

A. MOYANOSAN SEBASTIÁN.
Espacio integrado. Vista aérea de la estación y la parte trasera del edificio de Tabakalera. ::
                              EASOFLYERS/
Espacio integrado. Vista aérea de la estación y la parte trasera del edificio de Tabakalera. :: EASOFLYERS

El Congreso de los Diputados instará al Gobierno a que Tabakalera conforme un espacio integrado junto a la futuras estaciones del TAV y de autobuses de San Sebastián, siempre que no afecte al proyecto cultural de la antigua fábrica de tabacos. Así lo aprobó ayer el plenario del Congreso al aprobar una proposición no de ley del Grupo Nacionalista, que contó con el respaldo de los socialistas tras consensuar la enmienda referida a Tabakalera. La votación de ayer tiene más de brindis al sol que de contenido real, por cuanto ninguna de las partes discute la necesidad de que el centro conforme «un espacio integrado» de la forma en la que lo acuerde el consejo de administración de Tabakalera con ADIF, a la vez que es opinión unánime en el órgano rector del Centro Internacional de Cultura Contemporánea que el proyecto cultural no se someta a nuevas modificaciones.

El diputado del PNV José Ramón Beloki fue el encargado de defender ante el plenario del Congreso una proposición no de ley -que en sentido estricto no obliga al Gobierno a cumplirla- en la que se insta al Ejecutivo a dar los pasos necesarios para que la futura estación del AVE «se coordine adecuadamente» con el Centro Internacional de Cultura Contemporánea de forma que se cree «un único espacio integrado, que si fuera el caso pudiera ser soterrado», al igual que lo será la estación de autobuses. En la enmienda del PSOE, asumida por el PNV, se introdujo la necesidad de garantizar que esta operación no afecte al proyecto cultural de Tabakalera, cuyos contenidos, según explicó a DV la diputada socialista Arritxu Marañón, deberán determinarse en el seno del consejo de administración del CICC.

La votación de ayer se enmarca en la polémica surgida entre el alcalde donostiarra, Odón Elorza, y diferentes portavoces institucionales del PNV en torno a los usos que se podrían dar a los 6.000 metros cuadrados de oportunidad surgidos del proceso de redimensionamiento de Tabakalera.

En concreto, la diputada foral de Cultura, María Jesús Aranburu, reconoció la posibilidad de estudiar la posibilidad de ceder una parte de estos espacios a usos propios de la estación del Tren de Alta Velocidad, algo que el alcalde donostiarra rechazó de plano. En todo caso, tanto la Diputación como el Ayuntamiento y el tercer socio del consejo -el departamento de Cultura del Gobierno Vasco- se han comprometido a respetar el proyecto arquitectónico cuyas obras arrancarán en abril y en llegar a un acuerdo consensuado en torno a los usos destinados a esos espacios de oportunidad.

Tres diputados donostiarras -Beloki, Marañón y el 'popular' José Eugenio Azpíroz- llevaron ayer al Congreso de los Diputados un asunto de marcado cariz local, para «sorpresa» del hemiciclo y de parte del propio Grupo Nacionalista, según reconoció su portavoz. Sin embargo, el propio Beloki destacó la importancia que la construcción de las dos estaciones y de un centro de cultura contemporánea supone para la ciudad. El diputado nacionalista, que calificó de «vergonzosa» la actual estación de autobuses, recordó que Tabakalera constituye «un proyecto emblemático» destinado a convertirse en «un espacio de referencia».