Sortu pide una oportunidad sin rechazar el pasado ni exigir a ETA que desaparezca

La nueva formación presenta sus estatutos en el registro del Ministerio del Interior. El portavoz Zabaleta manifiesta la voluntad del partido de contribuir a establecer alianzas con otras fuerzas

MELCHOR SÁIZ-PARDOMADRID.
Registro. Bill Bowring, Iñaki Zabaleta, Maider Etxebarria, Rakel Jausoro, Alex Maskey y Karmele Agirregabiria muestran la solicitud de inscripción de Sortu. ::
                             BALLESTEROS / EFE/
Registro. Bill Bowring, Iñaki Zabaleta, Maider Etxebarria, Rakel Jausoro, Alex Maskey y Karmele Agirregabiria muestran la solicitud de inscripción de Sortu. :: BALLESTEROS / EFE

En esta ocasión, y por primera vez, sí hubo preguntas, aunque los organizadores no las tenían, ni mucho menos, previstas. El portavoz del nuevo partido de la izquierda abertzale, el catedrático Iñaki Zabaleta, no pudo, como tenía pensado, atenerse a su comunicado. Zabaleta, en la presentación de Sortu en Madrid minutos después de registrar la marca en el Ministerio del Interior, insistió en que su partido «rechaza absolutamente todo tipo de violencia, incluida y particularmente la de ETA». Sin embargo, eludió una y otra vez -hubo hasta cinco preguntas consecutivas- responder si su formación va a exigir a la organización terrorista que abandone las armas para siempre.

Tampoco, a pesar de la insistencia, quiso condenar a ETA de forma expresa, aunque introdujo una nueva expresión, «renegar de la violencia». Tampoco reprobó los más de 800 asesinatos perpetrados por los terroristas.

La puesta de largo de Sortu en la «villa de Madrid, en la capital del Estado», como la describió el propio catedrático, tuvo lugar en un conocido local del 'corazón rojo' de la ciudad, en la plaza de Tirso de Molina, ante multitud de medios nacionales e internacionales, arropado por una decena de los promotores y simpatizantes del partido, y con el respaldo del Sinn Fein irlandés, que envió a Alex Maskey, miembro de su comité ejecutivo, para escenificar su apoyo al proyecto recién nacido. Zabaleta midió, y leyó, cada una de sus palabras hasta que se vio sorprendido por una avalancha de preguntas que no pudo evitar.

-«¿Sortu exigirá a ETA que desaparezca?».

-«Sortu es un proyecto nuevo absolutamente, que nace de una ruptura con el pasado, que reniega de la violencia, que rechaza la violencia y no la acepta en absoluto, ningún tipo de violencia. Esa es mi respuesta», respondió el portavoz, fiel punto por punto al guión que se había establecido.

-«¿Qué credibilidad tendrá Sortu si no pide a ETA que entregue las armas?»

-«Sólo pedimos una oportunidad para ganar esa credibilidad. La credibilidad crece, se crea, se gana», apuntó el portavoz, antes de invocar a Jonh Lennon cuando cantaba 'Demos esperanza'.

-«¿Habrá condena retroactiva a ETA por los atentados ya cometidos?».

-Y la contestación fue agarrarse de nuevo a la letra del guión previo: «Rechazamos absolutamente todo tipo de violencia, incluida y particularmente la de ETA». Zabaleta desveló entonces por qué no iba más allá: «Es eso lo que establece el marco legal actual vigente con las últimas modificaciones, el rechazo de todas las violencias incluida la de ETA y entiendo que el concepto rechazo es social y jurídicamente completo».

-«¿Entonces es un rechazo de la violencia para pasar el trámite administrativo de la Ley de Partidos, no una condena desde el convencimiento íntimo?».

-«El convencimiento es íntimo de todo el grupo de promotores (de Sortu ), de toda la sociedad vasca, incluida la izquierda abertzale, es de ruptura total con el pasado, de una nueva realidad. El convencimiento es íntimo, pero íntimamente ético», fue la réplica.

-«¿Se reunirán con las víctimas de ETA?».

-«Entiendo la pregunta, la acepto. Es importante, es relevante, pero en estos momentos, justo cuando hemos presentado los estatutos, no podemos avanzar nada más», respondió, ya azorado, el catedrático de Periodismo, que en varias ocasiones intentó dar por concluida la improvisada rueda de prensa en la que se había convertido la presentación 'sin preguntas' de los estatutos. Iñaki Zabaleta tampoco desveló si Sortu presentará listas en todos los municipios de la Comunidad Autónoma Vasca y Navarra. «No es el lugar ni el momento para hablar de ello», se defendió. Sí se refirió, sin embargo, a su voluntad de alcanzar «alianzas políticas y sociales» con otras fuerzas.

El resto de la comparecencia, sí se ciño al libreto. Básicamente insistir en las líneas básicas ya anunciadas por la izquierda abertzale en sus últimos actos públicos. Son unos estatutos que cumplen «escrupulosamente con los requisitos legales»; «no somos continuación de nadie»; garantía de que en el futuro agentes externos no se hará con las riendas de Sortu ya que «nadie fagocitará este partido»; apuesta por la «desaparición de toda violencia, en particular de ETA»; convicción en que esta formación «debe ser legal»; y un llamamiento al «Gobierno español y los jueces» para que dejen a Sortu participar en las elecciones, actuando así «en defensa de los intereses de la justicia».

«Paso cualitativo»

En el acto tomó también la palabra Maskey para definir el nacimiento de Sortu como un «hito» en la resolución del conflicto vasco e hizo un «llamamiento al Gobierno español para que aproveche esta oportunidad para buscar una solución». El presidente del Grupo Europeo de Abogados para la Democracia y los Derechos Humanos, Bill Bowring, fue el tercer interviniente. Bowring insistió en la tesis de que la formación registrada es «un corte completo con el pasado y un partido nuevo», al tiempo que supone un «paso adelante cualitativo en la lucha de los vascos por la reivindicación de su derecho a la autodeterminación».

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