Las renovables se atascan en Gipuzkoa

Las instalaciones solares, eólicas e hidráulicas aportan sólo el 4,6% de la energía. La dependencia energética coloca al territorio en situación de «vulnerabilidad» ante el previsible alza de los precios

FERNANDO SEGURASAN SEBASTIÁN.
Energía eólica. Ganado junto a los aerogeneradores situados en la sierra de Elgea, en terrenos de Oñati, Eskoriatza y Aretxabaleta. ::                             DV/
Energía eólica. Ganado junto a los aerogeneradores situados en la sierra de Elgea, en terrenos de Oñati, Eskoriatza y Aretxabaleta. :: DV

Gipuzkoa deberá acelerar los planes para potenciar las energías renovables si no quiere lastrar su futuro. El tiempo corre en contra de nuestros intereses. En 2020, los países exportadores de petróleo alcanzarán el techo de producción, con el consiguiente alza de los precios. Un dato alarmante, si tenemos en cuenta que la dependencia de Gipuzkoa es del 96,4%. Las energías renovables que generamos en el territorio sólo aportan el 4,6% restante.

Estos datos se recogen en el borrador del Plan Estratégico para la Sostenibilidad Energética de Gipuzkoa (2011-2020). El documento ha sido elaborado por Tecnalia y Naider, por encargo de la Diputación. El diputado de Desarrollo Sostenible, Carlos Ormazabal, presentó ayer el plan en las Juntas Generales, acompañado de Eduardo García y Eutimio Sánchez (Tecnalia), y Antxon Olabe (Naider).

El documento realiza un diagnóstico sobre la situación energética en Gipuzkoa, análisis que conlleva una serie de propuestas para reducir el consumo y potenciar recursos alternativos.

El diagnóstico enciende todas las alarmas. La dependencia energética de los combustibles fósiles alcanza el 96%. El petróleo es la energía más demandada (37%), seguida del gas natural (29%), la energía eléctrica (22%), y el carbón y derivados (7%).

Esa dependencia de los combustibles fósiles introduce, según el documento, «un elemento de vulnerabilidad importante ante un escenario a medio plazo, 2020, en el que muy probablemente se van a producir fuertes tensiones entre la oferta y la demanda internacional de petróleo que previsiblemente se traducirán en notables subidas de los precios del petróleo y, en menor medida, del gas».

La industria supone casi la mitad del consumo (49%) y el sector del transporte otro 33%. Cualquier política o planificación que quiera realmente incidir en el balance energético de Gipuzkoa habría de enfocarse de manera prioritaria en ambos sectores.

764 millones de euros

El coste total de la factura energética de Gipuzkoa alcanzó en 2008 el equivalente a 2.836 euros por persona y año. Hubo que pagar 764 millones por la compra de petróleo, 663 por electricidad y 161 corresponden al gas natural.

Frente a estas macrocifras, el aporte de energías renovables está anclado en un escuálido 4%-5%. El documento señala que el desarrollo de este sector «ha sido hasta el momento muy reducido». A diferencia de las regiones europeas de referencia, el diagnóstico indica que la economía guipuzcoana «no ha mejorado su eficiencia energética entre 1995 y 2008. Se ha necesitado la misma cantidad de energía para generar una unidad de PIB en 1995 que en 2008».

La reducción de la factura provendrá de un menor consumo y de la potenciación de sistemas alternativos, pero no parece fácil. Los técnicos de Naider y Tecnalia no se mostraron muy optimistas sobre el papel que pueden desempeñar en Gipuzkoa los parques eólicos y los paneles solares. Respecto al primero, señalaron que sólo existe un parque, el de Elgea. El previsto en Gazume ha quedado temporalmente descartado y sólo se vislumbra una nueva instalación, en Mandoegi (entre Elduain y Berastegi).

La viabilidad de la energía solar está condicionada por la escasa irradiación que se registra en el territorio (1.169 Kwh/m2). En consecuencia, según el documento, la viabilidad de estas tecnologías en el horizonte del 2020 «no es muy relevante».

El potencial de la energía de las olas, según indicaron los técnicos durante la comparecencia, «es enorme», pero la tecnología para su aprovechamiento no permite augurar su viabilidad a corto plazo.

El uso de la biomasa aparece como el sistema más factible a corto plazo. Se trata de utilizar los residuos forestales para producir energía mediante su combustión. El informe concreta que pueden extraerse 55GW/hora anuales. Suponiendo que la planta funcione unas 8.000 horas al año, la potencia de la instalación será de 7 MW.

El documento recomienda a la Diputación una serie de acciones para desarrollar un plan energético sostenible. Así, se propone el impulso al despliegue del coche eléctrico, continuando la experiencia iniciada en Ataun; la aplicación de instrumentos fiscales que favorezcan la adquisición de vehículos más eficientes energéticamente; la promoción de planes de movilidad en polígonos industriales y empresas con más de 250 trabajadores o el fomento del transporte público y de la bicicleta.

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